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Viernes 21 de Agosto de 2026

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Sociedad  

Muere el periodista Jaime Avilés tras luchar contra el cáncer de pulmón

Documentó importantes momentos de México y Latinoamérica como el levantamiento del EZLN y la revolución de Nicaragua

Lourdes Zambrano / Agencia ReformaCiudad de México

Agosto 09, 2017

Tras una batalla contra el cáncer de pulmón, el periodista Jaime Avilés, falleció ayer en la madrugada a los 63 años.
Tras su féretro, en una funeraria del sur de la Ciudad, se exhi-bían fotografías que lo retrataban, por ejemplo, en Berlín, junto a los bustos de Marx y Engels. Había una más de él toreando y otra con sus dos hijos, Juncia y Julio, cuando eran pequeños.
También lo acompañaban sus libros, sobre una mesa, compartiendo espacio con otro retrato, esta vez con Andrés Manuel López Obrador.
López Obrador llegó a la funeraria poco antes de las 16 horas, acompañado de su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller.
Por la mañana había dedicado a Avilés un sentido tuit: “Falleció nuestro gran amigo Jaime Avilés. Símbolo de la prensa independiente; apasionado y rebelde, defensor de causas justas. Adiós, hermano”.
Entonces dijo más que cuando fue abordado por la prensa al salir de la sala, tras una media hora, momento en el que sólo atinó a declarar tres palabras, casi un murmullo: “Un gran amigo”. Sus ojos estaban a punto del llanto.
Avilés –quien fue corresponsal de guerra en Nicaragua en 1979, candidato a diputado por el Partido Socialista Unificado de México en los 80, articulista de La Jornada y reconocido cronista, compilado por Carlos Monsiváis en A ustedes les consta– fue autor de AMLO: Vida privada de un hombre público.
“Su último acto de fe, fe en el sentido de amor a la vida, fue para López Obrador”, recordó Elena Poniatowska, también presente en el funeral. Era un hombre lleno de talento y además lleno de bondad, sin ninguna pretensión. No era un hombre vanidoso, lo cual es algo difícil de encontrar entre los escritores”, agregó la también periodista.
El periodismo era su gran pasión.
“Se despertaba en la mañana y ya estaba checando el periódico”, recuerda Juncia, su hija. “En nuestra casa, uno de-sayunaba con el periódico enfrente, nada más intercambiábamos secciones”.
Como enviado, también cubrió la invasión militar estadunidense en la isla de Granada en 1983.
En 1990 publicó La rebelión de los maniquíes, compilación de crónicas de guerra y coberturas políticas en México y América Latina.
Cuatro años después reportaba desde Chiapas el levantamiento zapatista, tema que llevó a escribir junto a Gianni Minà el libro Marcos y la insurgencia zapatista, e incluso a una novela con dos versiones, Nosotros estamos muertos (2001) y Adiós cara de trapo (2006), su ruptura con el Subcomandante Marcos.
En 2015 fundó el medio electrónico Polemón, que dirigió hasta su muerte.