EL-SUR

Viernes 14 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Sociedad  

Piden buenas cosechas en Mochitlán con el sacrificio de toros desde hace 103 años

La celebración popular que atrae a gente del estado y de entidades como Jalisco y Puebla, también se lleva a cabo para anunciar la fiesta patronal en honor a Santa Ana y para agradecer los favores recibidos

María Avilez RodríguezMochitlán

Julio 25, 2017

“¡Ahí vienen los toros!”, este lunes comenzó la corrida de toros en el municipio de Mochitlán, los cuales fueron ofrecidos como sacrificio para que haya buena cosecha, para agradecer por los milagros y para anunciar la fiesta patronal en honor a Santa Ana, en la que participaron vecinos del lugar y de otros estados.
Como ocurre en esta fecha, desde hace 103 años de acuerdo con los viejos del pueblo, se lleva a cabo la celebración de la corrida y sacrificio de los toros para que haya buena cosecha en la comunidad y por los milagros.
Mochitlán significa donde todo se da, y este 24 de julio cada mayordomo o a alguien que se le ha cumplido un milagro presentaron los toros en la capilla de la patrona del pueblo, Santa Ana, ubicada en el centro de la comunidad.
Posteriormente llevaron a cabo una corrida por todo el pueblo hasta llegar a la casa del mayordomo donde un animal fue sacrificado. En el recorrido, hombres, mujeres y niños montan los animales, los toros sólo tienen una cuerda amarrada en el lomo para que el jinete pueda sostenerse y aguantar.
Cuando el jinete está asegurado el toro repara y arranca, mientras que la gente grita y corre para evitar que sean corneados por el animal. La música de viento conocida como chile frito no puedo faltar para amenizar la algarabía de los vecinos y visitantes, así mismo se lanzan cohetes.
También durante el recorrido se regaló mezcal y agua; aunque no faltaron los que llevaban sus cervezas para “aguantar” el calor y el recorrido.
De pronto, el jinete que montó el toro cayó al suelo, algunos aguantan hasta que el animal no puede correr y reparar más.
El toro es amarrado con dos o tres lazos en el pescuezo y los hombres lo van guiando para evitar que haya algún incidente, las personas que no acuden al recorrido desde su puerta o su balcón salieron para ver la corrida.

Sacrificio del toro

Cuando se llega a la casa del mayordomo el animal llega cansado, jadeando y con baba en el hocico, lo amarran y lo sacrifican. Algunas personas entre niños y adultos toman la sangre del animal porque de acuerdo con las creencias es para fortalecerlos.
Las personas, principalmente los mayordomos, no querían que los reporteros y fotógrafos presenciaran cuando el animal fuera sacrificado, debido a que el año pasado se difundió un video en el que los animales eran maltratados, por lo que la tradición en el pueblo fue cuastionada en el país.
Un veterano del lugar dijo que “lo que no entienden los que nos visitan es que es una tradición ancestral, por eso no permitiremos que tomen video, sólo van a observar”.
Uno de los hombres encargados de matar a los toros clavó un cuchillo en el pescuezo de uno de los animales animal mientras que otro colocaba un vaso para beber la sangre, después que la bestia terminó de sangrar le quitaron la piel y lo destazaron.
Un vecino de Mochitlán, Felipe Espíritu Morales, explicó que la tradición tiene más de 103 años y es para celebrar a la patrona del pueblo y para anunciar la feria de Mochitlán.
Relató que, “cuentan los antepasados de que la patrona llegó por coincidencia al pueblo, porque la llevaban a retocar a la ciudad de Chilapa y decidió quedarse aquí”.
Espíritu Morales dijo que la patrona era del municipio de Tecoanapa y los feligreses pasaban por la comunidad de Mochitlán porque era la ruta del camino, posteriormente cuando venían de regreso bajaron el bulto para descansar en un árbol de sabino.
Indicó que la virgen Santa Ana, madre de María, abuela de Jesús, no quería irse de Mochitlán porque quisieron levantar el bulto y no pudieron porque estaba pesado, por lo que los feligreses de Tecoanapa se llevaron a la patrona que antes tenían, la virgen del Carmen.
“El año pasado quisieron prohibir esto (sacrificar los toros) porque pensaban que era una diversión y maltrato al animal, pero realmente es una tradición, se pasa a los toros en la puerta de la iglesia para presentarlos, si alguien tuvo alguna enfermedad o que se le cumplió un milagro”, indicó.
Los toros son sacrificados también para darle de comer a las personas que habitan en el lugar y a los visitantes, “tomar sangre es por la fe que tiene cada quien”.
Además, la comida tradicional que dan el 25 de julio es el huaxcatoro, que es caldo rojo o blanco con verdura y carne del toro que dio el recorrido.
Espíritu Morales contó que cuando él era pequeño, un 24 de julio tenía temperatura y se sentó en la equina de la casa de un mayordomo, “era tanto el dolor de huesos” que le ofreció a la virgen Santa Ana que bailaría el baile del tesoro, “y bailé todo el recorrido y cuando llegue a mi casa ya no tenía nada”.
Otro lugareño, Francisco Muñoz Espíritu, dijo que la imagen de Santa Ana la trajeron los Agustinos, y Mochitlán es el único pueblo con una costumbre arraigada, “y será una costumbre que permanecerá por siempre”, aunque es considerada una fiesta “pagana”.
Las personas que visitan Mochitlán vienen de Jalisco, Puebla y de varias partes del estado como Acapulco, la Costa Chica y Costa Grande.
Al finalizar con la matanza del toro se observó que las casas de los mayordomos habían cazuelas y ollas grandes donde ya estaba cocido el animal, mientras que en el patio habían mesas donde las personas degustaban del mole y arroz.
En el transcurso de la semana se realizarán diferentes actividades hasta el 26 de julio que es la fiesta de la patrona, hoy 25 a las 4 de la mañana acudirán más de 27 grupos de danza para bailarle a Santa Ana.