Ahora son enviados de la Facultad de Medicina de la UNAM, a la que se regresan una vez utilizados
Junio 03, 2017
Jacob Morales Antonio
Por la inseguridad, la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) dejó de trabajar con cadáveres (espécimenes biológicos inertes) del Servicio Médico Forense y ahora son enviados de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de México (UNAM).
Ayer, los estudiantes de primer año participaron en el 17 simposio de anatomía que organizó la facultad, donde explicaron las partes, órganos y tejidos del cuerpo, así como posibles enfermedades. Al acto asistieron familiares de los estudiantes de primero y segundo semestre.
En declaraciones el director de la Facultad, Bulfrano Pérez Elizalde, indicó que luego de que hace seis años hombres armados llegaron a la escuela, entraron, y se llevaron unos cadáveres que eran utilizados para las prácticas de disección de los estudiantes, dejaron de trasladarlos del Servicio Médico Forense (Semefo), para no poner en riesgo la integridad de los estudiantes y profesores.
“Por las condiciones de inseguridad en nuestro estado, en alguna ocasión vinieron (hombres armados) y se llevaron los cuerpos, aquí de la escuela, poniendo en riesgo a los estudiantes y al personal de la escuela”, indicó.
Ahora, desde hace dos años, la UNAM es la que envía por año de dos a tres cadáveres para que los estudiantes puedan realizar sus prácticas, y sin salir al Semefo, donde tienen que esperan a ver si les dan autorización o no. Situación que ahora poco ocurre porque hay grupos que todavía acuden al Semefo aunque en la escuela se cuentan con lo necesario.
Dijo que una vez que los cadáveres son utilizados, son enviados de nuevo a la UNAM y la universidad vuelve a enviar otros, cuyo costo de traslado va hasta los 80 mil pesos y los paga la UAG.
El director informó que en los últimos tres años la Facultad, que cumplirá 43 años en septiembre, se ha modernizado y como parte de ello se compró una tableta electrónica de unos 2 metros llamada anatomotabla que apoya a los estudiantes en las clases de disección.
Además, recibió una donación de dos gavetas, cada una con dos cámaras de conservación, que tienen un costo de un millón de pesos. Además se compraron tres mesas de disección con un costo de 300 mil pesos cada una.