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Lunes 04 de Marzo de 2024

Guerrero, México

Sociedad  

Presenta la directora del Conacyt entre quejas nueva legislación en la UNAM

Los asuntos fueron surgiendo en cuanto María Elena Álvarez-Buylla cedió la voz a los universitarios, tras hora y media de exposición

Junio 13, 2023

La directora del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías, María Elena Álvarez-Buylla, durante su exposición en la UNAM Foto: Agencia Reforma

Israel Sánchez / Agencia Reforma

Ciudad de México

La preocupación, inconformidad y hasta quejas de algunos investigadores opacaron la presentación de la directora del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt), María Elena Álvarez-Buylla, de la nueva Ley General de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación ayer en la UNAM.
Algo quizá no del todo previsto por la directora de la dependencia, María Elena Álvarez-Buylla, más preparada para sostener durante su presentación en el Instituto de Astronomía que la nueva legislación no es discriminatoria ni atenta contra la libertad de investigación, que para enfrentar cuestionamientos como el de la disminución de recursos para el Observatorio Astronómico Nacional.
“Nosotros nos apoyábamos mucho en el programa de Laboratorios Nacionales, y ha ido a la baja drásticamente. ¿Cómo esperaríamos que ahora, apoyados en esta nueva ley, recuperáramos un poco esas capacidades?”, preguntó vía remota el físico y astrónomo Roberto Vázquez, investigador del Instituto de Astronomía adscrito al Campus Ensenada.
“Vamos a revisarlo, voy a revisar esos montos. Pero obviamente tomo como cierta la manifestación que hacen de que ha disminuido”, le respondería Álvarez-Buylla, insinuando la corresponsabilidad de la propia UNAM en el financiamiento.
Los asuntos que fueron surgiendo en cuanto la funcionaria cedió la voz a los universitarios, tras hora y media de exposición, parecían tomarla por tal sorpresa, que sus respuestas no fueron más allá de: “Vamos a estudiarlo”, o “nos lo llevamos de tarea”, como le dirigió al director de Normatividad de Conahcyt, Antonio Ruiz, quien la acompañó sólo para dar lectura a fragmentos de la ley.
El caso de un estudiante de posgrado que terminó por renunciar a su proyecto dentro del programa Investigadores por México porque en todo lo que va de este 2023 no ha recibido un solo peso, y el de un investigador que, aunque seleccionado en la Convocatoria Ciencia Básica y/o Ciencia de Frontera, tampoco ha visto recursos, fueron otros de los reclamos.
“Todos los apoyos se asignaron, y por eso el colega sabe que se ganó uno. Ya se formalizaron y ya se ministraron (los recursos). En su caso, me gustaría que le dieran mi teléfono directamente para yo tenerlo y saber ahora sí que en dónde quedó la bolita”, dijo Álvarez-Buylla respecto al último caso, al frente de un Auditorio Paris Pishmish a menos de la mitad de su capacidad.
Ya sea que los universitarios no pensaran que la funcionaria en realidad asistiría a la UNAM, a cuyo rector, Enrique Graue, ya había dejado plantado alguna vez, o que algunos sencillamente no quisieran ir a escuchar a quien intentó encarcelar a uno de sus colegas –el físico José Franco, investigador y exdirector del Instituto de Astronomía–, pero el desdén a su presentación fue notorio.
Escenario distinto al de hace cuatro años, cuando la científica con pocos meses en el cargo presentó las rutas de su gestión ante un abarrotado auditorio en la Facultad de Ciencias, una de las primeras ocasiones en que habló públicamente de los Programas Nacionales Estratégicos (Pronaces), hoy columna vertebral de la polémica Agenda Nacional.
Al respecto, el secretario académico del IA, Vladimir Ávila Reese, planteó a Álvarez-Buylla la preocupación que existe en tanto varios artículos del nuevo marco legal que guiará la investigación en el país sugieren que la formulación de dicha agenda dependerá de lo que la Junta de Gobierno de Conahcyt defina como problemáticas de atención prioritaria.
“Obviamente, esto nos preocupa por dos razones. La primera es que la ciencia tiene un carácter universal, y en especial las ciencias básicas; no se puede condicionar a ciertas líneas de investigación prioritarias”.
“Y segundo, pues que el presupuesto es finito, y sí se da prioridad a apoyar estas líneas de problemas nacionales prioritarios, hay menos entonces para (el resto de) las Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación”, expuso.
A lo que la directora de Conahcyt contestó que “no hay que preocuparse. Absolutamente, no”.
“No hay ninguna restricción”, remarcó, y refirió que todos los países del mundo tienen una agenda nacional de prioridades estratégicas en esta materia. “Que no les traten de asustar, de manipular, con que por esta agenda ya no va a haber libertad de investigación. Es una rotunda mentira. ¿Ya quedó clarísimo?”.
Ávila Reese insistió en que la redacción del documento era ambigua al respecto.
“No, no es ambiguo. Porque el que en un lugar de la ley se contemple la importancia de una agenda nacional y el apoyo a Pronaces no quiere decir en ningún lugar: ‘Este artículo será preeminente sobre éste’. En una ley se tienen que cumplir todos los artículos”, arremetió Álvarez-Buylla, haciendo a Ruiz dar lectura a los párrafos que comprometen al Estado mexicano a apoyar la investigación en todas las áreas.
“Entonces, colegas que quieran sumarse a la agenda nacional, más que bienvenidos. Pero colegas que quieran trabajar en su cubículo, en la demostración de un teorema matemático o estar totalmente enfocados en su ciencia fundamental en astronomía, también, obvio”, aseguró la funcionaria, quien partió del auditorio no sin anunciar que estará de regreso como investigadora una vez que acabe su labor en Conahcyt.
“Creo que las personas que nos dedicamos a hacer ciencia no podemos ser inconscientes del contexto social, político, económico en el cual se va a enmarcar lo que se desarrolla. (…) No se vale estar en nuestras cajitas de cristal, queriendo que nos lleguen recursos porque estamos haciendo ciencia universal”, dijo la directora del Conahcyt.

Niega que se militarice a la
ciencia con la instalación
de la nueva Junta de Gobierno

Instalada por fin la nueva Junta de Gobierno del Conahcyt, los titulares de las Secretarías de Marina y de la Defensa Nacional ya podrán tener voz y voto en aspectos como el Reglamento de Becas o los lineamientos para ser parte del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII).
Pese a ello, María Elena Álvarez-Buylla negó que esto constituya “militarizar la ciencia”, lo cual calificó como otra forma de manipulación de los “medios falsarios”.
“Se quiso desvirtuar con eso de que la ciencia se militariza porque se invita a colegas científicos que también tienen posgrados y áreas de investigación (en dependencias) como son las Semar y Sedena”, apuntó la funcionaria este lunes en el Instituto de Astronomía de la UNAM.
“Todo lo contrario. Lo que se pretende es humanizar todo el quehacer científico, aún en estas instancias, y sobre todo transparentarla y hacer discusiones concurrentes para garantizar que los recursos que se utilizan del proyecto transversal de CTI se utilicen para prioridades que cada vez más atienden estas secretarías: sargazo, contaminación, eventos como los sismos, ayudar con logística para retos tan importantes como la vacunación en comunidades muy alejadas”.
Además de ellos, en la nueva Junta de Gobierno figuran personajes considerados incondicionales tanto a esta gestión del (Conahcyt, como la física Ana María Cetto, como al propio gobierno en turno, como es el caso del sociólogo Armando Bartra, quien ha defendido en espacios como la Feria Internacional del Libro del Zócalo la reforma energética del presidente Andrés Manuel López Obrador.