Impulsan instituciones para que se involucren en las áreas STEM, relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas
Febrero 11, 2025
Dalia Gutiérrez / Agencia Reforma
Monterrey
La brecha de género en la ciencia ha disminuido en los últimos años, pero aún es una realidad: se estima que de cada tres investigadores en el mundo, sólo una es mujer.
Entre los esfuerzos para alcanzar una mayor igualdad está el impulso para que las niñas se involucren en las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas por sus siglas en inglés).
Genoveva, Maya y Romina son tres chicas que se adentraron en las ciencias desde muy corta edad y han aprendido que pueden lograr lo que se propongan. Las tres pertenecen a la Red Estatal de Familias de Hijos con Aptitudes Sobresalientes de Nuevo León.
Hoy, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, ellas cuentan sus historias.
Ella va por el cambio
En su autobiografía, Romina Román Puente se describe como observadora de tiempo completo y apasionada de la ciencia por vocación.
Tiene 12 años, vive en Monterrey y su historia ya quedó plasmada en Mis inicios en la divulgación de la ciencia: Niñas y niños que inspiran en México (2025), libro que reúne voces de pequeños de todo el país que a su corta edad ya son promotores científicos.
“La ciencia me ha traído muchas cosas buenas a mi vida, buenos amigos y muchas buenas experiencias y conocimientos”, comparte Romina, estudiante de primer año en la Escuela Secundaria Licenciado Miguel Alemán Valdés.
Desde muy pequeña, Romina desarrolló un gran interés por la ciencia, en especial la astronomía.
En los últimos años obtenido primeros lugares en ferias de ciencias por sus proyectos científicos que ha creado, como un dispensador automático para croquetas, una masa tipo “slime” y un medidor de calidad de aire para las escuelas.
Romina fue una de los cuatro niños y niñas seleccionados para el libro en el que cuenta su historia. Además, fue invitada al Encuentro Nacional de Niños Divulgadores de la Ciencia, realizado en enero en Baja California Sur.
“Hay personas que no creen en ti porque simplemente eres mujer”, dice Romina”. “Las generaciones nuevas, como la mía, estamos muy centrados en cambiar eso”.
A solucionar problemas
En un curso sobre contaminación ambiental, Genoveva Pérez Barrón escuchó por primera vez el término “fast fashion”, una estrategia para el consumo masivo de ropa que tiene consecuencias negativas en el ambiente.
“Me llamó mucho la atención porque no sabía que la ropa contaminaba”, cuenta la estudiante regia de 14 años. “Es ropa que la gente utiliza una o dos veces, y posteriormente la desechan y termina en vertederos, en las calles”.
Decidió investigar más al respecto y creó una campaña para que otros jóvenes aprendieran sobre el tema. Su proyecto la llevó, junto con su compañero de equipo, a obtener el primer lugar en la competencia internacional de ciencias, FECITEC Girasoles 2024, en Paraguay.
“Me gusta la ciencia porque no sólo es robótica o fórmulas de química, es algo que tú puedes implementar en un proyecto para solucionar un problema”, comparte Genoveva, quien desde que era pequeña frecuentaba talleres de ciencia gracias al impulso de su familia.
Va mucho más allá
“Desde muy chiquita era apasionada, pero apasionada sobre todo tipo de ciencia”, dice Maya Tamez Salazar.
Con 13 años, cuenta que su camino inició con su curiosidad por la astronomía y la química.
Uno de sus proyectos más destacados es “Ama Alive”, una propuesta que desarrolló junto con otros compañeros durante la pandemia del Covid-19, para impulsar el cuidado de la salud mental en niñas y niños. La iniciativa les otorgó varios premios.
“Me gusta mucho descubrir qué puede hacer el ser humano y qué es lo que podemos hacer como personas”, comparte Maya, quien vive en Guadalupe y estudia el tercer año de la Escuela Secundaria Licenciado Miguel Alemán Valdés.
Con su más reciente proyecto, creó una página de internet para combatir la discriminación hacia las personas migrantes e impulsar la sensibilización sobre el tema.
Maya considera que la brecha de género se ha ido cerrando y aunque alguna vez le tocó recibir un mal comentario sobre el tema, supo que debía usarlo a su favor.