En el marco de los festejos por el centenario del natalicio del nahuatlato la muestra Miguel León-Portilla: Una vida sin final, impulsada por Eduardo Matos Moctezuma, reúne libros, fotografías y reconocimientos que repasan sus diversas facetas
Julio 23, 2026

Israel Sánchez / Agencia Reforma
Ciudad de México
Los festejos por el centenario de Miguel León-Portilla (1926-2019) no cesan. Ahora, una exposición en El Colegio Nacional (Colnal) rinde homenaje al gran nahuatlato ofreciendo un vistazo caleidoscópico a sus diversas facetas.
Organizada a propuesta del arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, su entrañable amigo, e inaugurada el mates, la muestra Miguel León-Portilla: Una vida sin final reúne libros, fotografías y numerosos reconocimientos otorgados al historiador y filósofo, de quien el pasado 22 de febrero se cumplieron 100 años de su nacimiento.
“Cuando nos acercamos a la bibliografía de don Miguel, pensamos que era mucho, mucho más enriquecedor echar mano de otras cosas que su familia nos estaba facilitando; hacer como un recorrido también de esa parte que no es la más pública.
“Hay algunas cosas que tienen que ver con su vida familiar, con su infancia”, detalló a los medios Teresa Vicencio, secretaria administradora del Colnal, institución a la cual perteneció el homenajeado.
“Sacamos hasta su certificado de primaria, que estaba ahí en el cajón”, añadió la extitular del INBAL, refiriendo la labor de varios meses realizando visitas a la casa del autor de la Visión de los vencidos (1959) y platicando con su viuda, la también académica Ascensión Hernández Triviño.
El resultado es una exhibición con 53 libros, incluidas varias primeras ediciones y traducciones a distintos idiomas; 21 diplomas de premios y reconocimientos; 31 fotos, y 3 medallas: la Belisario Domínguez, otorgada por el Senado de la República en 1995; la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio, concedida por el Gobierno de España en 1999, y la Orden de las Palmas Académicas, que el Gobierno de Francia le diera en el 2000.
Es, a decir del propio Matos Moctezuma, una exposición pequeña, “pero se quiso dar la idea de quién fue y sigue siendo Miguel León-Portilla”.
“Entonces, pensamos que lo mejor era acudir, por una parte, a su obra escrita, y, por otra, a mostrar a todos ustedes los reconocimientos que él recibió en vida. Porque los reconocimientos indican quién fue la persona que tantas y tantas instituciones, universidades y demás, reconocieron.
“Nada más les quiero comentar que Miguel León-Portilla recibió 25 doctorados honoris causa. O sea, eso ya nos dice quién es esta persona, este investigador, ¿no?”, expuso el también antropólogo reconocido con el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2022.
Así, junto al doctorado honoris causa que le entregaran universidades como la de Tel Aviv y la Autónoma de Baja California, en la muestra también se aprecian el referido certificado de primaria y el diploma de honor que recibió en 1939 por haber obtenido el máximo de las notas semanales aquel año en la Escuela Secundaria Cristóbal Colón.
Asimismo, está el vistoso pergamino que el Ministerio de Agricultura de Bolivia le concediera en 1966 siendo él director del Instituto Indigenista Interamericano, “en reconocimiento a su esforzada gestión en beneficio de la causa del indigenismo del Continente y en especial del de Bolivia”, tal cual se lee.
“La verdad es que se convirtieron en objetos hermosos. Porque estéticamente, por ejemplo, hay algunos diplomas que más allá del valor académico y de mérito que tienen, simplemente la tipografía, el diseño, pues ya es un objeto museográfico en sí mismo que amerita este tipo de disposición”, destacó Vicencio.
Destellos filosóficos
Previo a la inauguración de esta muestra, actores de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) hicieron una lectura en atril de fragmentos de La huida de Quetzalcóatl (2001), la única obra de teatro escrita por León-Portilla.
Ahí, a través del mítico sacerdote Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl, Rey de Tula, el gran nahuatlato exploró la angustia humana ante la muerte, el destino y la fugacidad de la existencia, abordando la concepción del tiempo prehispánico.
“Quiero comentar cómo este texto, que Miguel León-Portilla fue uno de los primeros que escribió, ya nos da la idea de hacia dónde va su pensamiento. Porque no pueden negarme que mucho del contenido del fragmento que escuchamos está impregnado de filosofía, y más tarde nos va a dar su filosofía náhuatl”, apuntó Matos Moctezuma a propósito de La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes (1966), que había sido la tesis doctoral del nahuatlato.
“Fue una obra (La huida de Quetzalcóatl) que escribió recién salido del seminario, cuando decidió no tomar la carrera eclesiástica después de muchos años, más de 10 de estar ahí. Entonces, por eso es que tiene tantísima confrontación, pero deja un gran mensaje”, opinó, por su parte, Gerardo Hierro, yerno del homenajeado, resaltando el carácter existencialista de dicho texto.
“Él también decía que los dioses estaban fuera del tiempo –a mí me llegó a decir–, y que somos los humanos como una burbuja en el río del tiempo”, agregó quien asistiera en representación de la familia, dado que Hernández Triviño está de viaje en España, de donde es originaria, al lado de su hija María Luisa.
Miguel León Portilla: Una vida sin final podrá visitarse durante tres meses en el recinto de Donceles 104, Centro; “y a lo mejor en el transcurso de esos tres meses, pues seguir reponiendo esta pequeña escenificación, que fue un fragmento tan conceptual, tan atinado, desde mi punto de vista”, celebró Vicencio, anticipando que podrían darse otras colaboraciones semejantes con la Compañía Nacional de Teatro.
“Su directora, Aurora Cano (presente durante el homenaje), es muy sensible al legado de don Miguel; y justo platicábamos, pues de repetir lo que pasó hoy aquí y de explorar otros tipos de escenificaciones que tengan que ver con la vida y obra de don Miguel.
“Eso sí, seguramente seguirá pasando a lo largo de este año, que estamos en celebraciones”, concluyó Vicencio, con una invitación a mantenerse al tanto de las fechas y detalles desde la redes del Colnal (@ColegioNal_mx en X).