Redacción El patrimonio cultural inmaterial (PCI) se ha vuelto, sobre todo en tiempos de crisis exacerbada y desigualdad creciente, uno de los ámbitos con los que la gente cuenta para tener un ingreso, afirmó la investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM, Cristina Amescua Chávez. Ese concepto, precisó la también directora … Continúa leyendo Resalta la UNAM la importancia del patrimonio cultural inmaterial como fuente de ingresos
Diciembre 31, 2024
Redacción
El patrimonio cultural inmaterial (PCI) se ha vuelto, sobre todo en tiempos de crisis exacerbada y desigualdad creciente, uno de los ámbitos con los que la gente cuenta para tener un ingreso, afirmó la investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM, Cristina Amescua Chávez.
Ese concepto, precisó la también directora de la Cátedra UNESCO de investigación sobre PCI y diversidad cultural con sede en esa entidad universitaria, hace referencia a todo aquello importante para la identidad y sentido de pertenencia de las personas, como un elemento cohesionador o para dar cuenta de la trascendencia de un grupo social en la historia.
“El patrimonio vivo o inmaterial es esa porción de la cultura que nos hace identificarnos entre nosotros, que construimos día a día de forma colectiva, que nos heredaron las generaciones pasadas y nosotros legaremos a las futuras”, añadió en entrevista.
La cultura tiene una aportación importante a la economía. De acuerdo con la Cuenta Satélite de la Cultura en México (CSCM, 2022) del Inegi, tan sólo en ese año el sector contribuyó con 815 mil 902 millones de pesos al producto interno bruto (PIB) nacional; es decir, 2.9 por ciento del total.
Además, en ese lapso las actividades relacionadas con ese ámbito generaron un millón 494 mil 745 puestos de trabajo; o sea, 3.6 por ciento del total nacional.
Riqueza nacional
Se trata de prácticas y saberes que están en constante transformación. México, recordó Amescua Chávez, es uno de los países más ricos en ese campo, entre otras razones por su diversidad étnica y de ecosistemas que generan respuestas diferentes de los grupos humanos que los habitan.
De acuerdo con la experta, ante el desempleo, falta de oportunidades o a empleos precarios, numerosas familias mexicanas obtienen recursos gracias a sus prácticas culturales.
En términos de gastronomía, la riqueza incluye platillos, saberes, creencias y prácticas que relacionan a las comunidades con su medio ambiente, con las plantas que crecen a su alrededor, la manera y el tiempo en el que se cultivan y cosechan, así como con la preparación de los alimentos, conocimiento que se transmite de generación en generación.
El patrimonio inmaterial también abarca fiestas patronales y carnavales, así como celebraciones, por ejemplo, las conmemoraciones cívicas de hechos históricos acontecidos durante la Independencia y la Revolución mexicana.
A ello se suman rituales que todavía subsisten: petición de lluvias; bendición de la semilla para la buena cosecha; purificación de mantos de agua; además de danzas que se bailan desde hace siglos, refirió.
Sin embargo, el papel de esa herencia en la economía es difícil de estimar porque no se cuenta todavía con indicadores precisos. Existe una especie de prejuicio en torno a que la economía es “perversa” y “contamina”, mientras que la cultura debe ser un ámbito “puro”. Por eso existe resistencia a vincularlas, cuando en realidad la cultura tiene una dimensión económica innegable.
Detalles de la CSCM
Un gran avance para medirla es la creación de la CSCM, la cual permite calcular, en términos estadísticos, el valor económico de la cultura en el PIB y el empleo, resaltó Amescua Chávez.
Un equipo de investigación del CRIM (conformado por Juan Carlos Domínguez, Edith Pérez Flores y Carolina Buenrostro) solicitó un acompañamiento técnico con colegas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Manuel Pérez Tapia, Carlos Andrés Pelestor Franco y Miroslava Martínez González) para discutir qué datos de la Cuenta Satélite servirían para calcular la contribución del patrimonio inmaterial a la economía en México.
Entre otros resultados encontraron que el patrimonio cultural inmaterial generó 61 mil millones de pesos del PIB, en tanto las artesanías representaron 19.3 por ciento de éste.