Aline Corpus / Agencia Reforma San Felipe, Baja California Las huellas de la pesca ilegal de totoaba están en el fondo marino del Alto Golfo de California, donde se han localizado más de mil redes abandonadas, denominadas fantasma, una amenaza para la vaquita marina por enmallamiento que podría causar la muerte de ésta y otras … Continúa leyendo Retiran cientos de redes en el Alto Golfo de California por ser un riesgo para la vaquita marina
Junio 07, 2017
Aline Corpus / Agencia Reforma
San Felipe, Baja California
Las huellas de la pesca ilegal de totoaba están en el fondo marino del Alto Golfo de California, donde se han localizado más de mil redes abandonadas, denominadas fantasma, una amenaza para la vaquita marina por enmallamiento que podría causar la muerte de ésta y otras especies.
La vaquita está en peligro de extinción, según el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (Cirva), pues sólo quedan 30 ejemplares.
En los últimos dos años se recogieron alrededor de 900 redes por parte de la Secretaría de Marina y Armada de México, expuso Lorenzo Rojas Bracho, presidente del Cirva.
Tan solo de diciembre de 2016 a mayo de 2017, con el apoyo de los pescadores de San Felipe en un esfuerzo para proteger a la vaquita, se localizaron otras 200 redes abandonadas, muchas de ellas agalleras.
El programa es financiado por dependencias federales, para extraer las redes se cuenta con el apoyo de las embarcaciones Farley Mowat de la organización Sea Shepherd, y el Narval del Museo de la Ballena.
En un recorrido, Reforma se constató que alrededor de 40 pescadores contribuyen a limpiar el mar de redes dejadas por quienes comercian con la totoaba.
Para ubicar las redes se hace uso de tecnología especial, un radar de rastreo, que por medio de señales observa el fondo marino y envía imágenes fotográficas y de video, explicó el pescador Emanuel Ramírez, quien colabora desde octubre con el equipo contratado para esta tarea.
Ramírez detalló que se enfocan en lugares en donde puede haber más presencia de redes.
“A dos años de la veda la gente sigue haciendo actividades ilegales, lo malo de eso es que se deja una mala imagen de las personas que no lo hacen, realmente quienes se dedican a eso es minoría, el 10 por ciento de los pescadores”, expresó.
“Creo en salvar a la vaquita”, aseguró, “porque si destruyes una especie, inminentemente acaba repercutiendo en otras”.
Por su parte, Rafael Sánchez, pescador con experiencia de 23 años, indicó, ha observado vaquitas marinas.
“Buscamos que quede limpio el mar porque hay muchas redes y ahí se pueden quedar las vaquitas”, platicó.
“Para nosotros es de riesgo (quitar las redes) por los que pescan ilegal, ellos no quieren que andemos limpiando porque a lo mejor tienen ellos una red ahí y nosotros la levantamos”, dijo.
“Es mucha gente de afuera (los que realizan la pesca ilegal)”, añadió.
Para los pescadores es una actividad de riesgo porque en el tráfico de totoaba están involucrados grupos criminales que también trasiegan droga en los pequeños poblados de San Felipe, en Baja California, y en Santa Clara, Sonora.
En este programa federal, encabezado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, así como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, entre otras, sólo participan pescadores de San Felipe.