Muchos menores de Chiapas y Oaxaca están en refugios temporales improvisados, donde aún no reciben ayuda, advierte el organismo de la ONU
Staff / Agencia ReformaCiudad de México
Septiembre 15, 2017

Los menores afectados por el sismo de 8.2 grados registrado en Oaxaca y Chiapas muestran síntomas de estrés, angustia y miedo, por lo que urge apoyo sicosocial para acelerar su recuperación emocional, aseguró UNICEF México.
De acuerdo con un diagnóstico de la Misión de Evaluación Rápida de la organización que visitó las localidades de Pijijiapan, Tonalá y San Cristóbal, Chiapas, así como del Istmo de Tehuantepec, muchos de los niños están en refugios temporales improvisados, no gubernamentales, donde aún no reciben ayuda.
Tan sólo en Juchitán, Oaxaca, encontraton alrededor de 11 albergues improvisados por los vecinos.
Además, se encontró que pasan el día al cuidado de pocos adultos y sin distracción alguna, además de que se requiere cubrir las necesidades de alimentación, agua y saneamiento.
“Los niños tienen mucho miedo porque (el sismo) se dio en medio de la noche y hay muchas réplicas. Están con miedo y ansiedad, síntomas típicos de una situación así”, expuso Dora Giusti, jefa de Protección Infantil de UNICEF y experta en procesos de recuperación durante emergencias.
Al dar a conocer una campaña de recaudación de fondos en el mundo para apoyar a la niñez afectada mediante acciones de apoyo sicoemocional y reinicio de clases, la organización de la ONU propone un plan de respuesta.
Éste incluye, entre otros puntos, creación de espacios amigables para la infancia en albergues o campamentos que estén alejados de escombros u otros riesgos donde los niños pueden jugar, pintar, tocar música o realizar otras actividades.
También acelerar el retorno a clases por medio de escuelas móviles.