Érika P. Buzio / Agencia Reforma Ciudad de México El Nobel de Medicina Drew Weissman, pionero de la revolucionaria tecnología del ácido ribonucleico mensajero (ARNm) para su uso en vacunas, prevé futuras aplicaciones para tratar enfermedades autoinmunes y curar trastornos genéticos de médula ósea. Durante su conferencia en la Facultad de Medicina de la UNAM, … Continúa leyendo Vislumbra el Nobel Drew Weissman uso de tecnología ARNm para tratar males autoinmunes
Junio 27, 2025
Érika P. Buzio / Agencia Reforma
Ciudad de México
El Nobel de Medicina Drew Weissman, pionero de la revolucionaria tecnología del ácido ribonucleico mensajero (ARNm) para su uso en vacunas, prevé futuras aplicaciones para tratar enfermedades autoinmunes y curar trastornos genéticos de médula ósea.
Durante su conferencia en la Facultad de Medicina de la UNAM, el inmunólogo se refirió a su investigación sobre el uso del ARNm para la entrega de nanopartículas lipídicas (LNP) a linfocitos en vivo (células cruciales en el sistema inmunológico) con fines terapéuticos.
El inmunólogo estadunidense de la Universidad de Pensilvania planteó que sus avances permitirían poner al alcance de los países de ingresos bajos y medios este desarrollo, que ahora requiere de hospitales con instalaciones altamente sofisticadas para producir células CAR-T, modificadas genéticamente para combatir enfermedades, de las que hay muy pocas en estas naciones.
En África subsahariana hay uno, en Sudamérica dos y una más en el sureste asiático. China ya construyó la suya.
Las investigaciones de Weissman brindan esperanza a personas con anemia de células falciformes, un trastorno genético que acorta la esperanza y calidad de vida. Cada año nacen 350 mil personas que la padecen, principalmente en el África subsahariana, pero también en la India. México tiene una tasa alta.
“Si pudiéramos dirigirnos a las células madre (de la médula ósea) in vivo y administrar tecnología de edición genética, deberíamos poder curar la anemia de células falciformes y poder administrar inyecciones en la calle para hacerlo”, planteó.
Para tratar eficazmente la anemia falciforme, es necesario modificar genéticamente aproximadamente el 25 por ciento de las células madre.
Drew Weissman y Katalin Karikó recibieron el Premio Nobel de Medicina 2023 por sus descubrimientos que permitieron el uso de la tecnología de ARNm utilizada en las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna para prevenir el Covid-19.
A través de su programa de equidad en vacunas y terapias, Weissman colaboró con Kiat Ruxrungthamla de la Universidad Chulalongkorn en Tailandia para crear una versión tailandesa de la vacuna de ARNm LNP contra el Covid-19, que mostró resultados superiores a la vacuna de Pfizer-BioNTech en ensayos clínicos.
Tailandia contactó a Weissman porque estaban preocupados de que cualquier vacuna fabricada en Occidente tardaría años en llegar al sureste asiático y a otros países de ingresos bajos y medios, y no estaban dispuestos a esperar.
También construyeron un sitio de fabricación de Buenas Prácticas de Manufactura (GMP, en inglés) para producir la vacuna en Tailandia.
“Casi al mismo tiempo, comencé a trabajar con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la convencí de que esta era una buena manera de difundir la equidad y la tecnología en todo el mundo.
“Y aceptaron construir 15 sitios GMP en países de ingresos bajos y medios de todo el mundo. Hay algunos en América Latina, África subsahariana, sureste asiático, Europa del Este, incluso construimos uno en Ucrania en medio de la guerra. ¿Cómo? No lo sé”, compartió.
La idea detrás de eso es dar a cada país acceso a la tecnología más nueva y prometedora para desarrollar la terapia que necesitan.
“Las grandes farmacéuticas no van a producir otra vacuna contra el dengue, pero Kiat tiene una vacuna contra el dengue en ensayos clínicos en este momento”, adelantó.
Weissman gestionó además con la oficina de patentes de la Universidad de Pensilvania el acceso libre de regalías a toda la tecnología registrada por su equipo a países de bajos y medianos ingresos, para que puedan desarrollar sus propias vacunas y terapias.