¿Nuevos partidos? En las sociedades modernas y democráticas los partidos políticos juegan un papel relevante para la sociedad y el Estado. Se ha dicho, no sin razón, que el Estado moderno es un estado de partidos por el lugar central que ocupan no sólo por su contribución a los procesos electorales y a su integración … Continúa leyendo Alfredo Arcos Castro
Abril 04, 2002
¿Nuevos partidos?
En las sociedades modernas y democráticas los partidos políticos juegan un papel relevante para la sociedad y el Estado. Se ha dicho, no sin razón, que el Estado moderno es un estado de partidos por el lugar central que ocupan no sólo por su contribución a los procesos electorales y a su integración de las instituciones de representación y de gobierno, si no también por sus funciones de intermediación entre el Estado y la sociedad. Es un hecho, que los partidos desempeñan funciones sociales y políticas imprescindibles en una democracia, al grado que no existen en este momento entidades capaces de sustituirlos.
Sin embargo, cuando no existen controles democráticos, algunos partidos pueden apoderarse de las instituciones y constituirse en medios perversos y degenerativos. El fenómeno que consiste en la desviación de las actividades normales y ordinarias de los partidos en una democracia se llama “partidocracia”; esto ocurre cuando los partidos fomentan prácticas clientelares, utilizan los recursos de los ciudadanos que reciben del erario público a finalidades distintas de las previstas en la ley electoral y en casos extremos pueden aliarse con sectores contrarios a los principios democráticos y construir regímenes violatorios de los derechos humanos. De ahí, la necesidad de vigilar con estricta rigurosidad las funciones y usos de los recursos públicos utilizados por los partidos, para que éstos no deriven en la partidocracia, fenómeno totalmente contrario a la democracia.
En México, con el triunfo de la democracia el 2 de julio del 2000, se inició la proliferación de un sin fin de agrupaciones políticas que buscan su registro ante el Instituto Federal Electoral, para recibir veinte millones de pesos al año. Pareciera ser que hoy en día los partidos políticos se han convertido en jugoso negocio. En estas nuevas organizaciones políticas que aspiran a constituirse en partidos nacionales tienen banderas de las más variadas: las hay ligadas al marxismo, a la masonería, al socialismo, a la ecología, a la juventud, etc., algunas poseen recursos económicos suficientes otras no pueden sufragar ni siquiera los refrescos y las tortas para la asamblea constitutiva. Pero todas tiene un rasgo en común, quieren una rebanada del pastel.
Veamos cuales son estas agrupaciones políticas, sus propósitos y fines: Partido México Posible, se trata de un partido que lucharía por causas como la equidad, el medio ambiente y el desarrollo sustentable; y los derechos humanos entre otras. Se define como una organización de centroizquierda, liberal libertaria, y progresista.
El Partido Republicano es una organización que se sospecha que detrás de ella se encuentra la esposa del presidente Fox, Martha Sahagún, dice que se privilegiará por encima de la acción política tradicional la participación de la sociedad en todos los órdenes, pero no entendida ésta como la realización de manifestaciones en las calles, sino en todo caso, en el Congreso. Es un partido con vocación estrictamente parlamentaria, republicano, que aspira a ser un antipartido, porque la idea no es partir sin integrar. Sobre todo por la corrupción y los intereses oscuros de los dirigentes que hoy controlan los partidos.
El Partido Fuerza Ciudadana, con tesis similares a la del México Posible, en cuanto a la defensa de la equidad del género, el medio ambiente y el desarrollo sustentable y los derechos humanos. Tiene como principios el progreso, la igualdad, libertad, tolerancia y la solidaridad entre otros. Pretende crear una organización sin los lastres del pasado, sin los intereses de grupos cerrados que convierten a los partidos en patrimonio de unos cuantos.
El Partido Social Demócrata, de ser registrado una de sus primeras respuestas es presentar una iniciativa que evite el surgimiento de los partidos como negocio familiar; que los partidos que pierdan su registro regresen los inmuebles que adquieran y disminuir la campaña presidencial a noventa días.
El Partido Liberal Progresista, integrado por masones, entre sus postulados destaca su lucha porque no haya ni iglesia política ni gobierno religioso, y por el derecho a la libertad, igualdad, fraternidad, derechos humanos y división real de poderes. Se opone a la globalización, y le apuesta a la gestión social como medio invaluable para el apoyo a la ciudadanía. No es un partido de oposición sino de posición.
Partido Justicia Social, identificado como partido madracista, el partido se abocará en caso de obtener el registro, a luchar contra la desigualdad social, y toda forma de injusticia sea laboral, salarial o profesional. Esta organización apoyó a Madrazo en su campaña para candidato a la Presidencia de la República en 1999.
Partido Plataforma 4, se trata de una agrupación formada por jóvenes de 18 a 23 años. Su principal propuesta es la creación de empleos y la igualdad de oportunidades para los jóvenes, es una organización conformada por jóvenes de la clase media, universitarios y en menor número de jóvenes campesinos.
El Partido Popular Socialista, persiste en las ideas del pasado, las mismas tesis de siempre. Su inclinación por la causa marxista-leninista, y ahora su oposición a ultranza de toda forma de neoliberalismo. Se identifica como autenticó partido de izquierda, que propugna por una verdadera transformación de las relaciones productivas.
El Partido de la Revolución Mexicana, es una organización atrapada en los postulados del PARM, defiende la tendencia de la tierra, la producción agrícola y las comunidades indígenas. Marcan una diferencia con el PARM: iremos más a las bases y realizaremos mucha gestión social.
He ahí, las organizaciones que pretenden constituirse en nuevos partidos políticos, que quieren combatir las desviaciones y degeneraciones que hoy sufren los partidos políticos en México o sea la partidocracia ¿Usted les cree amable lector?