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Miércoles 01 de Julio de 2026

Guerrero, México

Opinión  

Jeremías Marquines

APUNTES DE UN VIEJO LEPERO * La comparsa de Ernesto  Este lunes durante el encuentro con la comunidad cultural del puerto, el candidato a alcalde por el PRI, Ernesto Rodríguez Escalona y líderes y lideresas priístas que lo acompañan, ratificaron su condición de gente ignorante y vulgar. Rodríguez Escalona fue convocado por los representantes del … Continúa leyendo Jeremías Marquines

Julio 18, 2002

APUNTES DE UN VIEJO LEPERO

* La comparsa de Ernesto

 Este lunes durante el encuentro con la comunidad cultural del puerto, el candidato a alcalde por el PRI, Ernesto Rodríguez Escalona y líderes y lideresas priístas que lo acompañan, ratificaron su condición de gente ignorante y vulgar.

Rodríguez Escalona fue convocado por los representantes del Teatro Domingo Soler para exponer su propuesta cultural que aplicaría en caso de ganar la elección. Antes que él, el aspirante del PT, Alberto Mojica y de Convergencia, Luis Walton, pasaron por ese foro y conversaron con los creadores y promotores de la cultura y el arte en Acapulco.

Pero a diferencia de los aspirantes del PT y CD, quienes presentaron propuestas más o menos acabadas y se asesoraron para más o menos hablar correctamente sobre el tema, el aspirante priísta –confiando quizá en su gran conocimiento cultural–, llegó a improvisar ocurrencias y desvaríos que a más de uno de los asistentes le provocó lástima y vergüenza ajena, como el asunto de los 10 millones para cultura.

Pero no conforme con la falta de asesoría que lo llevó a no presentar ninguna propuesta cultural. Escalona acarreó una treintena de priístas: lideresas de colonias y barrios a los que hizo pasar como gente interesada en la cultura y como promotores culturales. Los patiños llevados ex profeso para acallar las voces críticas contra el candidato, celebraron cada una de sus intervenciones con gritos y aplausos, y en más de una ocasión insultaron a los creadores que cuestionaron la falta de propuesta y la cochambrosa herencia priísta del tal candidato. Una de las seguidoras de Rodríguez Escalona hasta amenazó con llevar un montón de líderes de los barrios históricos para enfrentar las críticas de la comunidad cultural, “y a ver de a cómo nos toca”, dijo la lideresa.

Fue tal la torpeza del aspirante priísta a la alcaldía, que en lugar de hacerse acompañar por un creador o un promotor cultural cualquiera, subió al estrado del Domingo Soler en compañía del ex preso por la matanza de Aguas Blancas, amigo de judiciales narcos y capo de los barrios históricos de Acapulco, José Rubén Robles Catalán.

Ernesto Rodríguez, fiel a la tradición priísta no propuso nada, sólo prometió ocurrencias sacadas de la manga y muy a fuerza.

Luego de que el escritor Federico Vite le hiciera ver lo patético de su discurso rollero y su falta de propuesta. Dijo que rescataría la casa de la cultura y el Centro Cultural y de Convenciones de Acapulco –los dos a cargo del gobierno estatal–, que promovería un carnaval y un museo, que destinaría 10 millones de pesos para cultura y que daría becas, porque recordó que todos los gobierno anteriores no han apoyado a los creadores.

Fue en este último punto donde la escritora Citlali Guerrero lo encaró y le dijo que la falta de apoyo a los creadores no era asunto del pasado, porque es el momento en que el gobierno priísta de René Juárez se ha negado a liberar los recursos que comprometió con el Conaculta para que se apliquen los programas del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes y que hasta la fecha ningún político, ni del PRI ni del PRD, ha dicho nada al respecto. Como respuesta, la poeta recibió el reclamo airado de los paleros de aspirante priísta.

Pero no conforme con acorrientar el discurso cultural, Rodríguez Escalona calificó de muertos de hambre y limosneros a los miembros de la comunidad cultural acapulqueña a quienes dijo que ellos no representaban a toda la comunidad cultural del municipio porque ya antes se había reunido con otros grupos que promueven la cultura, pero no dijo cuáles. A lo mejor el priísta se refería a grupos como la Asociación Cultural Roberto Madrazo y otros segmentos de priístas que hacen trabajo político.

La presencia de Ernesto Rodríguez y su lastimosa puesta en escena frente a la comunidad cultural, confirma una vez más que en los candidatos del PRI y los priístas está lo más atrasado y vil que se puede hallar en este estado. Su ignorancia y su enorme capacidad de confrontar y provocar violencia verbal y física es superior a las buenas intenciones de cambios y progreso que pregonan.

La falta de respeto para con los creadores y promotores culturales del puerto y la imposibilidad del candidato priísta y sus “asesores” para pensar y exponer un proyecto decente de cultura para el municipio, confirman que Rodríguez Escalona no es la persona indicada para gobernar Acapulco, que no tiene ideas concretas y viables y que tampoco tiene la gente preparada para pensarlas. El hecho de no haber preparado un proyecto cultural, es ya un indicativo del desprecio que habría por estos asuntos y la mediocridad se desparramaría por todas partes si llegara a ser alcalde. Este lunes, Rodríguez Escalona reafirmó su herencia ignorante y confirmó que la cultura y el arte son vistos como enemigos de los gobiernos priístas que a su vez son enemigos del progreso intelectual de la población. Lástima de priístas.

Sin embargo, de todo lo que dijo el aspirante priísta, una cosa sí es cierta, los que estaban esa noche del lunes en el Domingo Soler no son toda la comunidad cultural del puerto. Es una lástima que grupos culturales como los carrizo, como los que integran la red cultural, como los bibliotecarios, como los de la Americana y la Loyola y los de la Universidad Autónoma de Guerrero, entre otros, no se interesen por lo que exponen los candidatos a gobernar Acapulco. Es vergonzoso que personas como Aída Espino, a la que López Rosas insertó en su equipo de campaña como encargada de los asuntos de cultura, no se haya interesado por escuchar las propuestas de los demás candidatos ni se haya sumado a esta iniciativa. El hecho de asistir y escuchar las propuestas de los candidatos de las distintas ideologías partidistas no pervierte ni menoscaba la pureza de nadie, al contrario, da los argumentos necesarios y el conocimiento para reafirmar las razones por las cuales se decide apoyar o no a un candidato, y sirve también, para poner en práctica los necesarios ejercicios de autocrítica para corregir errores que se creen aciertos.

Es una pena que actitudes de desaire y desinterés como la que demostraron estos grupos e individuos que se dicen interesados en el desarrollo cultural del puerto –pero que sólo atienden su particular interés y sus ambiciones–, sólo sirvan para desunir y debilitar aún más a la deshecha comunidad de creadores y promotores culturales del puerto.

No es con actitudes excluyentes ni egoístas como se va a construir la mejor plataforma para el desarrollo cultural de los acapulqueños, ni con una comunidad cultural dividida y babeante de envidia y chismes mutuos. Ni es tampoco privilegiando actitudes atávicas, sectarismo y grupos, sobre la inteligencia y la creación como se va ha construir un mejor futuro para Acapulco y sus habitantes. Por eso es necesario que se escuchen todas las voces, oírse todas las propuestas y, de todas ellas, las mejores, las más viables, deben retomarse, pero una sola voz que se excluya, que se desaire, hará imposible cualquier reconciliación y cualquier avance en esta materia; esto es algo que debería tomar en cuenta el aspirante perredista este viernes que le toca exponer su propuesta cultural.

La contra. Soy un lector de periódicos y me indigna la forma aberrante en que los capos del PRD han puesto en riesgo la ventaja que llevan ante otros partidos. Cerrarse a la participación ciudadana para designar regidores y síndicos y optar por imponer, contra toda lógica, candidatos amigos y de grupos mafiosos para evitar fracturas internas, es la estupidez más grande que he escuchado. Pero además, tratar de culpar de malos perredistas a quienes protesten por esta sucia imposición, es lo más ruin que se ha visto viniendo de un partido que se ha formado en la protesta y la crítica contra los abusos y el autoritarismo.

No es posible que por acuerdos facciosos dejen fuera a gente valiosa que reiteradamente ha dado muestras de inteligencia y congruencia en la lucha social del PRD como Rosario Herrera Ascencio y el maestro Eloy Cisneros Guillén –quienes aparte cuentan con el respaldo de ciudadanos sin partido–, por incluir a huevo al frenteciviquista José Donoso que sólo representa los intereses de un grupo de empresarios facciosos que tiene copado a un PRD debilitado como una perra en ayunas. Ahí t’a eso pues.