Ayuntamientos y nuevo modelo de desarrollo La descentralización de los recursos federales (Ramo 33), comenzó a partir de que emergieron en los ayuntamientos tres crisis importantes que motivaron dicha acción: Crisis de eficiencia en gobiernos locales que pone en duda la sobrevivencia de las mismas, la crisis de eficacia en las acciones gubernamentales que, debido … Continúa leyendo Jesús López Mena
Enero 13, 2002
Ayuntamientos y nuevo modelo de desarrollo
La descentralización de los recursos federales (Ramo 33), comenzó a partir de que emergieron en los ayuntamientos tres crisis importantes que motivaron dicha acción:
Crisis de eficiencia en gobiernos locales que pone en duda la sobrevivencia de las mismas, la crisis de eficacia en las acciones gubernamentales que, debido a su dispersión, no focalizan sus impactos y muy frecuentemente no solucionan problemas públicos; y la crisis de legitimidad, debido a la falta de credibilidad y confianza en los gobiernos locales por parte de la ciudadanía, en virtud de que dichos gobiernos han desarrollado sus propios intereses y se han divorciado de la población.
La descentralización de los recursos federales hacia los municipios se llevó a cabo de manera parcial, es decir se descentralizaron los recursos y no las funciones.
Lo anterior se puede interpretar de dos maneras: grave error de la administración central, o gran acierto de la misma. El error es que se sigue aplicando la misma fórmula de distribución de recursos considerando que todos los ayuntamientos tienen la misma capacidad administrativa y técnica independientemente que sean municipios rurales y/o urbanos y metropolitanos.
Para el caso de Guerrero tenemos ayuntamientos en que la elección de autoridades municipales es por el método de usos y costumbres y su capacidad administrativa y técnica es prácticamente de niveles críticos para llevar un proceso de cambio.
Los aciertos son que la descentralización de recursos benefició a los ayuntamientos urbanos y metropolitanos en los cuales se están haciendo todos los ensayos relacionados con el proceso de globalización y de cambio, o lo que es lo mismo, se está aplicando una reingeniería de los procesos con la finalidad de mejorar la gestión publica municipal.
Para el caso de Guerrero no tenemos nada que hacer en este proceso, en virtud de que en nuestro estado no hemos consolidado la actividad primaria, mucho menos las actividades secundarias y terciarias, las que llevarían a tener ayuntamientos fortalecidos en sus haciendas públicas y en los hechos es todo lo contrario; o sea que dependemos de los recursos federales para la operación de los mismos.
Esto quiere decir que la planta productiva en la entidad está parada, los campesinos están cruzados de brazos por falta de apoyo esperando un milagro ya que por la parte gubernamental no ha existido, y los apoyos que se ha dado son de tipo emergente y con fines de salir en la foto.
La aplicación de todas las políticas de tipo neoliberal y globalizadoras no funcionan en nuestro estado en virtud de la problemática que anteriormente se describió, el interés que tiene la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno del estado para que se amplíe el presupuesto federal o en su caso que no haya recortes presupuestales, es con el fin de que no haya disminución en la construcción de las obras porque esto ocasionaría poco beneficios personales a los operadores.
En otro artículo daré a conocer las cantidades millonarias que por concepto de “gastos indirectos y del programa de desarrollo institucional municipal” que se le descuenta a los ayuntamientos mes por mes correspondiente al fondo para la infraestructura social municipal del Ramo 33, así como quién los administra y hacia dónde van a para dichos montos.