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Opinión  

Maclovio Sautto

Defender la democracia en la UAG Con una Comisión Electoral compuesta mayoritariamente por incondicionales de las fuerzas que impulsan la candidatura de Nelson Valle, el actual proceso de elección ha evidenciado lo difícil que resulta realizar cambios profundos en nuestra universidad. Uno de los anhelos que manifestamos los universitarios fue precisamente un nuevo tipo de … Continúa leyendo Maclovio Sautto

Marzo 11, 2002

Defender la democracia en la UAG

Con una Comisión Electoral compuesta mayoritariamente por incondicionales de las fuerzas que impulsan la candidatura de Nelson Valle, el actual proceso de elección ha evidenciado lo difícil que resulta realizar cambios profundos en nuestra universidad. Uno de los anhelos que manifestamos los universitarios fue precisamente un nuevo tipo de procesos de selección de candidatos, donde un organismo electoral imparcial y honorable regulara la campaña, garantizando la reproducción de los proyectos de universidad que pretendieran llevar a cabo y la presentación de los candidatos en debates en todos los centros universitarios; una campaña fundada en el debate de ideas y proyectos, impidiendo las viejas prácticas de cenas, desayunos y sobre todo de movimientos en nómina claramente con tintes políticos.

No sólo eso, queríamos una Comisión Electoral que trabajara con transparencia a los ojos de cualquier universitario y de los periodistas, donde se tomara en cuenta a los distintos representantes de los aspirantes a rector, pero nada de esto ha pasado y las viejas prácticas han prevalecido. En vez de chile frito, me tocó presenciar mariachis en la presentación en la Rectoría del candidato oficial, y ni modo que la Comisión Electoral no se diera cuenta de ese hecho. Entre quienes lo vimos –y con mucha vergüenza tenemos que reconocerlo–, además de un servidor estaban miembros de la Comisión de Honor y Justicia. Digo esto para que el lector vea la poca o nula autoridad moral que nos puede merecer la actual Comisión Electoral. Podrán decir que esto es sólo un detalle, cosa que es cierta, pero si no fueron capaces de cuidar ese tipo de detalles, imposible esperar su intervención en cuestiones de fondo, como por ejemplo la asignación indebida de tiempos completos. Ni modo que no supieran –si dentro de la comisión al menos tres de sus miembros fueron promovidos indebidamente– de este ilícito, además de que fue denunciado reiteradamente por los demás aspirantes a rector. Por eso sería mucho esperar que llamaran a cuentas al rector.

En el proceso de hace tres años, la comisión estaba partida en dos, y eso imposibilitaba que se utilizara como instrumento a favor o en contra de los candidatos; imposibilitaba también una conducción seria del proceso, pero después de que los universitarios determinaron acabar con la corrupción de Hugo Vázquez, la comisión se partió en dos, nadie con mayoría, pero una parte de ella con la autoridad moral de defender la voluntad de los universitarios expresada en las urnas.

Esta es una diferencia importante con relación a la anterior, ya que sabemos que harán cualquier clase de ardid, por llevar a Nelson a la rectoría y con ella a los grupos que lo apoyan.

Al finalizar el proceso apareció un volante presuntamente firmado por la FEUG, donde exponen 10 razones por las cuales no hay que votar por Rogelio Ortega y empiezan por descalificar el grado académico de Rogelio, cosa que es una difamación y como la mayoría de ellas se lanzan a escondidas y sin dar la cara, utilizando para ello el membrete de la FEUG. Esto si es una difamación, no el decir que se repartieron plazas de tiempo completo a favor de Nelson Valle, de lo cual se ha aportado amplias pruebas.

Según los sondeos de opinión realizados en Chilpancingo y Acapulco, ciudades que concentran el mayor número de estudiantes en el estado, uno de cada cinco estudiantes entrevistados manifestó no saber por quien votar o de hacerlo se abstendría. Estos son los que de acudir a votar terminarán por inclinar la balanza entre Rogelio Ortega y Nelson Valle. Alberto Salgado, el tercero de los aspirantes es el que menos posibilidades tiene según estos sondeos, y su única oportunidad sería que la totalidad de los indecisos se inclinaran por él.

Este martes quienes quieran que Hugo Vázquez siga cobrando sin trabajar como premio al saqueo universitario hecho en su administración; quienes quieran que el patrimonio universitario sea utilizado para el apoyo de los fines políticos del senador Armando Chavarria; quienes quieran que en vez de reconocerse el trabajo académico de los universitarios, se premie a la mediocridad y a la incondicionalidad del rector en turno; quienes crean que es correcto comprar un titulo; quienes quieran que la universidad siga generando desempleados con título universitario por su mala orientación y pésima formación, la tienen clara: voten por Nelson.

Aquellos universitarios que quieran una nueva universidad, donde se haga justicia y se presente ante las autoridades competentes a los responsables del desvío de recursos universitarios –cárcel a los culpables; a los que sueñen con una universidad con dignidad, con clases, con nuevas orientaciones terminales, con profesores competentes, a esos jóvenes que aún tienen sueños de grandeza yo los invito a votar por Rogelio.

Finalmente hago un llamado a los universitarios, en especial a los que apoyan al doctor Alberto Salgado, a permanecer vigilantes y evitar que la Comisión Electoral trate de violentar la voluntad que mayoritariamente se exprese en las urnas si no le es favorable a su candidato Nelson Valle.