EL-SUR

Sábado 08 de Mayo de 2021

Guerrero, México

Opinión

Ojo en Chihuahua: PAN?vs PAN

Silber Meza

Abril 03, 2021

Algo está pasando en Chihuahua que podría cambiar el rumbo de lo que parecía “pan comido” para el PAN: ganar la gubernatura del estado. En la actualidad lo gobierna Javier Corral Jurado, un panista controversial que siempre se halla en el ojo del huracán, sea por su antiguo protagonismo como legislador, por su enfática denuncia de corrupción y persecución del ex gobernador César Duarte, o por sus intercambios de amor-odio con el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Y si bien el nombre de Javier Corral pesa en la política nacional, no le alcanzó para apuntalar a Gustavo Madero, su candidato a sucederlo en la gubernatura, e impedir que fuera postulada al mismo cargo María Eugenia Campos, alcaldesa de Chihuahua capital con licencia y política que Corral ubica como cercana a su archienemigo César Duarte.
La candidata del Partido Acción Nacional, mejor conocida como Maru Campos, es la puntera en las encuestas, a pesar de haber sido acusada por Corral desde julio pasado de recibir pagos indebidos por parte de Duarte cuando éste era gobernador y ella legisladora local. El caso, llamado “la nómina secreta de Duarte”, es un escándalo en el que se han visto involucrados políticos de distintos partidos de ese estado fronterizo.
Medios locales como los periódicos digitales independientes La Verdad y Raíchali, que han dado seguimiento al tema, fueron consultados para la elaboración de esta columna.
Corral mencionó ante reporteros que cubren sus actividades que la de Duarte era una nómina que el ex mandatario manejaba directamente a través de la Secretaría de Hacienda.
“Todos los casos, incluido este conocido como ‘la nómina secreta’ con la que Duarte fue tejiendo una red de protección, de aliados estratégicos en distintos sectores que operaba mediante la entrega de dinero en efectivo a un cúmulo de actores de la vida política social, religiosa, empresarial, partidista de Chihuahua, están en manos de la Fiscalía General del Estado. De hecho, colaboradores muy cercanos a la alcaldesa hasta donde tengo entendido ya han ofrecido testimonio o una versión de estos asuntos”, declaró Corral, según consignó La Verdad.
El jueves pasado, María Eugenia fue vinculada a proceso por el delito de cohecho pasivo: presuntamente recibió más de 9 millones de pesos de Duarte. El juez de control, Samuel Uriel Mendoza, también vinculó a proceso a la ex diputada María Ávila, del Partido Verde, y a Rodrigo de la Rosa, del PRI. Todos, imputados por los mismos delitos.
La ex alcaldesa ha negado las acusaciones, las ha calificado como persecución política de parte del todavía gobernador panista y ha asegurado que son parte de una estrategia para entregar la entidad al partido Morena. En una conferencia de prensa posterior a la resolución del juez, la candidata del PAN-PRD por Chihuahua precisó que el acto judicial no es un elemento de prueba de su culpabilidad.
“Quiero dejarles muy claro que esta vinculación no es una sentencia, y por eso no afecta mis derechos políticos de votar y ser votada”, afirmó.
“No merecemos un gobierno que colocó su éxito en la persecución de una servidora. Y dedicó fuerzas y recursos del estado en esta persecución con base en mentiras en lugar de atender las necesidades más sentidas de la población”.
Tras la noticia, Maru Campos ha recibido apoyos de buena parte de las figuras panistas más visibles. La han respaldado a través de mensajes de Twitter el presidente nacional del PAN, Marko Cortés; el ex secretario de Gobernación, Santiago Creel, e incluso el expresidente Vicente Fox, quien publicó en sus redes sociales: “Maru saldrá adelante!! Las fuerzas del mal NO prevalecerán!!”.
Según la encuestadora Voz y Voto, Maru Campos tiene 45 por ciento de preferencias electorales; muy distante se encuentra el candidato de Morena, Juan Carlos Loera, con 25 por ciento. El periódico El Universal obtuvo una medición más competida: situó al PAN en 34.8 por ciento, frente a 26.7 por ciento de Morena.
Chihuahua parecía un día de campo para Acción Nacional, con un gobierno panista y una candidata panista de alta popularidad, pero el choque entre el gobernador actual y la candidata albiazul escaló tanto que un triunfo que parecía mero trámite se convirtió en pronóstico reservado. No perdamos de vista lo que sucede en Chihuahua.