EL-SUR

Sábado 06 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión  

PRD, 15 años

Ramon Sosamontes H.   Felicidades Othón Salazar en tus primeros ochenta. El tiempo histórico pondrá a cada quien en su lugar. Desde marzo por voluntad propia no soy miembro del PRD por los lamentables acontecimientos que produjeron los linchamientos e infamias en contra mía, sólo por conocer a Carlos Ahumada, el villano de hoy. Un … Continúa leyendo PRD, 15 años

Mayo 05, 2004

Ramon Sosamontes H.  

Felicidades Othón Salazar en tus primeros ochenta.

El tiempo histórico pondrá a cada quien en su lugar. Desde marzo por voluntad propia no soy miembro del PRD por los lamentables acontecimientos que produjeron los linchamientos e infamias en contra mía, sólo por conocer a Carlos Ahumada, el villano de hoy. Un asunto en el que la imaginación de buena y mala fe de los medios de comunicación y los intereses mezquinos lo hicieron aparecer a ocho columnas por más de 60 días y con capacidad de organizar lo inimaginable.

Señalo lo anterior porque aun con la idea de que podría ser antiperredista, nunca haré nada que atente contra la ideología en la que milito de toda la vida. Mantengo mis convicciones de izquierda y el PRD con todos sus errores es un partido de izquierda que ahora cumple sus quince años.

A diferencia de otros estados, aquí en Guerrero el PRD tiene raíces propias, que vienen de sus luchas sociales, políticas y de autodefensa. La izquierda se ganó su lugar a fuerza de movilización y de sufrir los asesinatos de centenas de perredistas y resistir embates en contra de su unidad. Al nacer el PRD en Guerrero tuvo que pagar un alto costo al enfrentarse con el caciquismo y                           a un PRI altamente monolítico. No había lucha electoral sin que hubiera represión ante la defensa del voto. Así logró su arraigo y legitimidad que lo hizo conquistar la confianza de más del 60 por ciento de la población.

El perredismo guerrerense siempre tuvo la gentileza de incorporar a personajes con y                           sin partido. En mucho la idea de Heberto Castillo de que no importa de dónde vienen sino a dónde vamos fue aceptada, a tal grado que en muchas regiones el PRD es sinónimo de sociedad civil. Acapulco es ejemplo de ello.

La izquierda en Guerrero siempre ha existido con altas y bajas, la lucha por la conservación                             de la Universidad Autónoma de Guerrero sembró en mucho la idea de defensa de los derechos ciudadanos. Durante                           muchos años la UAG fue el único bastión de lucha democrática y espacio de libertades.

Cuando el Ejercito tuvo a través de sus acciones conculcadas las libertades ciudadanas, instalando decenas de retenes y con sus tanques en las carreteras y caminos, la universidad era el espacio de autonomía y liberación. Aquí fue donde de manera democrática fue electo el primer rector miembro del PCM, Arquímedes Morales Carranza para enojo y sorpresa de muchos.

Capítulo importante es la lucha magisterial que en 1979 logró espacios democráticos a pesar del gobernador Rubén Figueroa Figueroa. Los maestros, sobre todo de La Montaña dieron significado único a la lucha social, de sus reivindicaciones laborales, con las libertades políticas y la defensa del voto.

Ellos permitieron abrir la                           lucha política y por lo tanto la validez del voto como instrumento de cambios democráticos.

La conformación inicial del PRD en gran parte viene de la práctica unitaria del Partido Comunista Mexicano, Socialista Unificado de México, Mexicano Socialista, de los agrupamientos universitarios y desde luego de los que participaron en las guerrillas                           de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas. Cabe señalar entre otros a Octaviano Santiago Dionicio y Eloy Cisneros.

En los ochentas en Guerrero el Partido Comunista Mexicano ganó en Alcozauca la primera presidencia municipal en el país y emergió la llamada Montaña Roja con Othón Salazar como su principal dirigente, quien entre otras acciones conformó los Consejos populares de Tierra Caliente, Costa Grande y La Montaña. Diputado federal producto de                           la reforma federal electoral de 1978 y a quien se le debe mucho y por la mezquindad que también en la izquierda y de otros lados impiden hacerle un homenaje de Estado.

Cabe señalar a tres guerrerenses que le dieron empuje y viabilidad al PRD: el doctor Pablo Sandoval Cruz con su alta autoridad moral; Feliz Salgado Macedonio que en pleno 1988 triunfó en Iguala derrotando al líder charro Filiberto Vigueras Lázaro, con su ya legendaria portación de costales con las pruebas del fraude                           que le querían hacer; y Rosalío Wences Reza, ex rector de la UAG y dirigente del PRD en los momentos de mayor represión salinista.

Desde luego se podrían escribir miles de hazañas, de nombres que han hecho posible que la izquierda sea parte de la naturaleza del guerrerense, pero hay que proporcionarlos permanentemente para que no se nos olviden frente al permanente conflicto en nuestro sistema político y sobre todo en esta creciente turbiedad rumbo al 2006.

En sus 15 años el PRD guerrerense está ante las puertas de Palacio de Gobierno y para poder entrar, repito, hay que hacerlo acompañado con la otra parte de la izquierda que existe, con los demócratas y gente de la sociedad civil. Esta conducta ha sido ejemplo del PRD, sobre todo en Guerrero y le ha permitido avanzar. Ojala así sea.