CRONICA MUNICIPALISTA (Tercera de cuatro partes) Remediación y restauración de ecosistemas Cuando un ecosistema muestra un deterioro evidente, la Ley General del Equilibrio Ecológico y de Protección Ambiental establece que se debe proceder a su remediación para que se restaure hasta sus condiciones originales. Lo anterior supone, para el estado de Guerrero, un … Continúa leyendo Silvestre Pacheco León
Abril 12, 2004
CRONICA MUNICIPALISTA
(Tercera de cuatro partes)
Remediación y restauración de ecosistemas
Cuando un ecosistema muestra un deterioro evidente, la Ley General del Equilibrio Ecológico y de Protección Ambiental establece que se debe proceder a su remediación para que se restaure hasta sus condiciones originales.
Lo anterior supone, para el estado de Guerrero, un estudio sobre las condiciones actuales de los ecosistemas que contiene aunque, viéndolo bien, como se lo dije al secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alberto Cárdenas Jiménez, en su visita del pasado 10 de marzo, en el caso de nuestro estado sería mucho más fácil saber cuál ecosistema no ha sido o no está siendo afectado para no justificar una política general de remediación.
En el Foro Estatal Ambiental de febrero en Chilpancingo, la Mesa encargada de abordar este tema enumeró los casos de afectación ambiental en cada una de las regiones de su procedencia con señalamientos tales que obligarían a las autoridades a tomar las medidas apremiantes que se requieren para empezar con la remediación de tantos daños provocados.
De Iguala hubo señalamientos exhaustivos sobre la situación crítica que vive el ecosistema de la laguna de Tuxpan; de La Montaña se insistió en la falta de control en los aprovechamientos forestales y en el riesgo de que la tala ilegal acabe con el poco bosque en aquella región.
Los pescadores de la Laguna de Coyuca enumeraron la gravedad de los daños que sufre ese cuerpo de agua ante la falta de autoridad en la aplicación de las normas ambientales, pesqueras y de desarrollo urbano.
La situación de las bahías de Acapulco y Zihuatanejo impactadas por el desarrollo urbano desordenado, la escasa cobertura de la red de drenaje y del servicio público de limpia, son ejemplos de que se requiere mayor atención y presupuesto para su remediación.
La cuenca del río Huacapa en el corazón del estado fue otro de los casos abordados con mayor preocupación porque involucra a las autoridades de la capital del estado pero también a las federales.
Toda el agua residual de la ciudad y parte de la basura que producen sus habitantes son responsables de más del 80 por ciento de la contaminación de los ríos tributarios del Papagayo que abastece el puerto de Acapulco.
La zona del Omiltemi, una de las más ricas en biodiversidad del estado, donde se originan los manantiales que abastecen Chilpancingo sufre la presión de los talamontes, y del crecimiento urbano de la capital, y a pesar de formar parte del sistema de Áreas Naturales Protegidas, padece la indolencia de toda clase de autoridades.
El principal resolutivo de la Mesa fue la exigencia de una inmediata atención a los casos denunciados del daño que se está provocando al recurso agua, pues se consideró que la falta de atención provocará problemas sociales a corto plazo.
La Mesa consideró que el origen del problema está en la contaminación y azolve del sistema lagunar y de las fuentes y cuerpos de agua en general; la erosión del suelo debido a la pérdida de la capa vegetal, lo que provoca también la desaparición de plantas y animales. Los responsables somos todos porque la sociedad no exige que se aplique la ley y porque las autoridades no cumplen con su obligación.
Entre las propuestas de solución se estableció la importancia de tratar y prevenir las descargas de aguas residuales de pueblos y ciudades a los cuerpos de agua, lo que implica exigir a las autoridades municipales de los 79 municipios del estado cumplir con esa obligación constitucional.
También se estableció la importancia de impulsar actividades agroforestales para prevenir los azolvamientos de ríos y lagunas.
Respecto a la contaminación que provocan los desechos sólidos municipales, entre los que se cuentan los peligrosos y los biológicos infecciosos, se propusieron como alternativas:
La promoción del reciclaje de desechos inorgánicos como el PET, ya sea como actividad económica rentable de los ayuntamientos o de los particulares que puedan acopiarlo y reciclarlo.
Para el caso de los desechos peligrosos involucrar a las empresas que los producen para que se hagan responsables de su compra y se incentive su recolección y acopio entre los particulares.
En cuanto a los demás desechos debe promoverse la educación a nivel de las familias y escuelas para que separen lo orgánico y lo inorgánico y en las empresas y negocios debe ser obligatoria esta medida para facilitar su acopio y la producción de abono orgánico mediante el composteo.
Que los ayuntamientos en uso de sus facultades constitucionales, se asocien y coordinen, donde sea el caso, para establecer rellenos sanitarios estratégicos que no sean onerosos y que funcionen eficientemente.
Todas las medidas anteriores se considera que pueden no sólo incidir en la recuperación de los ecosistemas, sino en una mayor competitividad del Estado en la actividad turística, en la generación de empleos y en una cultura ambiental que nos garantizaría un futuro saludable y autosostenible.
Para ordenar los asentamientos humanos que tanto desequilibrio ecológico producen, deberá ser obligatorio que cada ayuntamiento cuente con su plan de ordenación y desarrollo urbano, con sus previsiones, destinos y usos del territorio, que la población lo conozca, lo cuide y lo respete y para que se sancione a quien lo viole.
Debe actualizarse el inventario estatal de los recursos vegetales, reforzar la propuesta de creación del sistema estatal de Areas Naturales Protegidas, impulsar programas de reforestación; que la Semarnat y la Sagarpa se coordinen y desarrollen mecanismos conjuntos que no contrapongan programas y proyectos y que todos los ayuntamientos cuenten con su gaceta ecológica en el Bando de Policía y Buen Gobierno donde se establezcan las sanciones para quien contamine la atmósfera, el agua, el suelo y el ambiente.
Finalmente la Mesa de remediación y restauración de los ecosistemas propuso que se definan los mecanismos de evaluación y seguimiento para la concreción de las propuestas emanadas del Foro Estatal Ambiental.