El Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, solicitó una ampliación del término constitucional para presentar pruebas a favor del vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui, y de otros 24 detenidos, quienes están acusados del delito de homicidio de seis personas.
En tanto, de los otros seis detenidos y enviados a la delegación de la PGR se determinó dejarlos en libertad, pero bajo investigación y no podrán salir del municipio porque tienen que ir a firmar su libertad condicional, informó el vocero de Seguridad, Roberto Álvarez Heredia. A los seis policías comunitarios se les sigue un proceso por portación de arma de fuego sin licencia.
En declaraciones por teléfono, el director general de Tlachinollan, Barrera Hernández, y el abogado Vidulfo Rosales, explicaron que la juez de control determinó prisión preventiva a los 25 detenidos, todos integrantes del Cecop y algunos de ellos policías comunitarios, así como dos que estaban en proceso de reeducación, independientes de los siete que ya fueron puestos en libertad.
En la audiencia, que comenzó a las 10:30 de la noche y terminó ayer a la 2:30 de la madrugada, fueron notificados los seis integrantes del Cecop que se encuentran presos en Las Cruces, así como los 19 presentados por la Fiscalía, todos por el delito de homicidio, y la defensa solicitó un plazo de 144 horas para presentar pruebas, mismo que termina el lunes cuando se cite a una segunda audiencia donde se determinará si se les vincula a proceso.
Vidulfo Rosales informó que la juez determinó prisión preventiva para los policías comunitarios en el penal de Las Cruces, pero separados del resto de la población.
Indicó que ocho de los detenidos, entre ellos el vocero del Cecop, denunciaron a la juez que fueron torturados y por ello ésta ordenó una investigación y solicitó a la juez de ejecución ser vigilante de la situación psicológica de los detenidos torturados, entre ellos dos de los tres adultos mayores de 75, 77 y 85 años de edad.
Mientras Barrera Hernández señaló que es “poco responsable” la postura del gobierno del estado en un comunicado que emitió, en el que juzga y señala la culpabilidad del vocero del Cecop y su hermano del asesinato de seis personas en el primer enfrentamiento.
“El comunicado no ayuda sino que enturbia el caso y hace juicios sumarios sin respetar el debido proceso, y esos nos preocupa, esa misma declaración que hacen las autoridades, suplantan al Poder Judicial que es el responsable de investigar a los presuntos responsables de estos hechos”, expresó.
Recriminó que el gobierno “asume hechos consumados”, cuando no se garantizó el derecho a una defensa adecuada a los detenidos, pues fueron incomunicados, golpeados y torturados “ y bueno, eso demuestra que hay un proceso viciado”.
Barrera Hernández lamentó que el gobierno no fija una postura sobre los hechos en el sentido de que la Policía Estatal asesinó a tres policías comunitarios, “ha hecho mutis del uso de la fuerza letal”.
Agregó que los familiares de los detenidos son los que pueden dar mejor testimonio que lo que se señala en el boletín: “es una versión falsa y no ayuda”.
Recordó que las autoridades reaccionaron y atendieron a las familias una vez que éstas protestaron.
El defensor sostuvo que durante el desarme los policías estatales utilizaron sus armas de fuego “para ejecutar a personas que ya estaban sometidas y que eran un número menor a las fuerzas del estado. Es lamentable que quieran justificar sus actuaciones que no se apegan al debido proceso y emitan juicios”.
Barrera Hernández expresó que “vemos una estrategia de colocar el problema de la Policía Comunitaria como si realmente ellos fueran los que han causado la inseguridad y la violencia, cuando los grupos han surgido ante la inoperancia y olvido de las autoridades de las comunidades de dar seguridad e impartir justicia”.
Los comunitarios fueron ejecutados
El director de Tlachinollan informó que según testimonios de mujeres y vecinos de la comunidad de La Concepción, el domingo pasado dos policías comunitarios fueron ejecutados pese a que estaban rendidos, incluso estaban hincados y con las manos en la nuca.
Según los testimonios recopilados el martes en esa comunidad y en Aguacaliente, dos de los tres policías estaban desarmados y rendidos y pese a ello fueron ejecutados por los policías del estado. “Ahí es donde vemos que hay un patrón que nos muestra la ejecución de estos policías comunitarios por parte de la Policía del Estado, se tiene que investigar todo esto, es preocupante lo que informa la gente”.