
Dos personas murieron ayer calcinadas dentro de una furgoneta en medio de los incendios en parte provocados que están expandiéndose por Galicia, en el noroeste de España, confirmaron las autoridades locales.
Los bomberos encontraron los cadáveres dentro del vehículo quemado en una carretera del municipio de Nigrán, donde se encuentra uno de los 13 focos que se acercan peligrosamente a núcleos poblados de toda Galicia.
El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, lamentó las muertes: “Mi pésame por los fallecidos en los incendios en Galicia. Gracias a todos los que trabajan en su extinción y en atender a la población”, escribió en Twitter.
La situación es crítica en toda la comunidad autónoma, donde diversas poblaciones y núcleos urbanos tuvieron que ser desalojados por la Guardia Civil y la Policía ante el avance del fuego y su cercanía a las viviendas.
Las llamas rodean también Vigo, la ciudad más poblada de Galicia, donde el ayuntamiento pidió a la población en peligro desplazarse al centro. También se evacuó por precaución la residencia de estudiantes de la Universidad de Vigo y una fábrica de PSA Peugeot Citröen.
Desde el viernes se activaron más de 140 incendios en toda Galicia, al menos 28 de ellos en la noche del sábado al domingo. Las hectáreas quemadas superan ya las 4.000, según el Gobierno regional gallego, que insiste en apuntar que el desastre fue intencional.
Ante la situación excepcional, el Ministerio del Defensa español reforzará los trabajos de extinción enviando medio millar de militares, según adelantaron medios locales.
El fuego ataca el centro y norte de Portugal
Al menos cinco personas han muerto y más de una veintena han resultado heridas en los incendios que afectan al centro y norte de Portugal, donde más de 5 mil 300 bomberos tratan de controlar las llamas.
Dos de las víctimas murieron en el municipio de Penacova, en el distrito de Coimbra, en tanto que una tercera falleció en el término municipal de Sertã, en el distrito de Castelo Branco, según afirman medios locales.
Además, otras dos personas murieron en el municipio de Oliveira do Hospital, también en Coimbra.
Todos los municipios se sitúan en el centro de Portugal, una de las zonas más afectadas, junto con el norte, por la oleada de incendios que recorren el país, donde este domingo se ha registrado el récord de 443 fuegos.
Actualmente se mantienen activos 108 incendios –una treintena de ellos considerados de “importancia elevada”– que combaten más de 5 mil 300 bomberos apoyados por mil 600 vehículos de extinción terrestre y más de 200 militares, según datos de Protección Civil.
Las autoridades lusas han solicitado ayuda a la Unión Europea (UE) y Marruecos para apoyar las labores de extinción.
Todos los distritos del país se encuentran en alerta roja por riesgo de incendio, medida que se mantendrá al menos hasta las 20.00 hora local (19.00 GMT) de mañana, lunes.
Las elevadas temperaturas y la escasez de lluvias en las últimas semanas habían llevado a las autoridades a prolongar el periodo crítico de incendios forestales hasta el próximo 31 de octubre.
El fuego más grave de este año se desató el pasado 17 de junio en el término municipal de Pedrógão Grande (en el centro del país), donde murieron 64 personas y más de 250 resultaron heridas.

