
La séptima medalla dorada lograda por el estadunidense Caeleb Dressel y la despedida triunfal de la heroína local Katinka Hosszu marcaron la última jornada del Campeonato Mundial de natación que concluyó ayer en Budapest.
Junto a dos de las grandes estrellas del torneo, también brilló ayer la sueca Sarah Sjöström, que rompió finalmente la maldición que la perseguía en los pruebas de estilo libre al ganar los 50 metros, mientras que las estadunidenses Kathleen Baker, Lilly King, Kelsi Worrell y Simone Manuel establecieron un nuevo récord del mundo en su victoria en la posta 4×100 combinado.
Dressel igualó el récord de siete medallas doradas en un mismo torneo que tenía Michael Phelps al ganar con el equipo de Estados Unidos la posta 4×100 metros combinado.
Junto con sus compañeros Matt Grevers, Kevin Cordes y Nathan Adrian, el nadador nacido en Florida se impuso en la prueba de relevos con un registro de 3:27,91 minutos para lograr su séptima medalla dorada en el torneo.
Campeón en Budapest en los 100 metros mariposa y en los 50 y 100 libre, Dressel partió hoy en el tercer relevo y, tras su tramo de mariposa, dejó el triunfo encaminado a Adrian, que no tuvo inconvenientes para sellarlo.
Los restantes títulos del nadador de 20 años en Budapest fueron las postas 4×100 libre, 4×100 libre mixta y 4×100 combinado mixta.
Dressel había marcado otro hito el sábado, cuando consiguió tres medallas doradas en una misma jornada, después de ganar los 50 metros libre, los 100 mariposa y la posta mixta 4×100 libre, con récord mundial incluido, junto a sus compañeros Adrian, Mallory Comerford y Simone Manuel.
Con sus siete títulos, Dressel igualó la cosecha de Phelps en los Mundiales de Melbourne en 2007, cuando el Tiburon de Baltimore consiguió su mayor cantidad de oros en estos torneos.
“Esto es una locura. Pero me han ayudado los equipos de relevos mixtos. Por lo tanto, es una situación ligeramente diferente”, aclaró Dressel, en referencia a que Phelps estableció su marca cuando la Federación Internacional de Natación (FINA) todavía no había implementado las postas mixtas en los Mundiales.
“No sé si les doy la bienvenida”, dijo sobre las comparaciones con Phelps o con Mark Spitz, otro ícono de la natación. “Pero sé que van a venir. No creo que signifiquen una presión adicional para mí. Yo sólo quiero seguir haciendo lo mío aquí y en el futuro”.
Campeón olímpico en Río 2016 compartiendo posta con Phelps, Dressel se mostró orgulloso del mensaje que le envió su ex compañero: “Me escribió y me dijo ‘Buen trabajo’”.
Otro pico de emoción en el Danu Arena se vivió más temprano, cuando Hosszu ganó de forma contundente los 400 metros combinado para alegría de los fanáticos locales, en una competencia en la que la española Mireia Belmonte consiguió la medalla de plata.
La Dama de Hierro de la natación marcó claras distancias sobre sus rivales en el tramo de espalda y llegó a la mitad de la carrera con una ventaja cómoda, que administró sin problemas para ganar el oro con una marca de 4:29,33 minutos, nuevo récord del campeonato.
Para la heroína local fue el segundo título de la semana, después de haber ganado los 200 metros combinado. Además, sumó una plata y un bronce en el certamen en casa.
“Este campeonato no podría haber sido mejor para mí”, dijo Hosszu. “Esperaba que nadar frente a una multitud en casa fuera maravilloso, pero no tanto. Traté de beneficiarme con eso durante toda la semana”, afirmó la estrella húngara.
Detrás de Hosszu arribó Belmonte, con un tiempo de 4:32,17 minutos, que sumó su tercera medalla de Budapest 2017, después de ganar los 200 metros mariposa y finalizar segunda en los 1.500 metros.
“Estoy muy satisfecha con la medalla de plata y estoy muy feliz de concluir los campeonatos mundiales con una cosecha de tres medallas, incluyendo una de oro”, afirmó la nadadora española.
En tanto, la sueca Sjöström rompió finalmente la maldición que la perseguía en los pruebas de estilo libre al ganar ayer los 50 metros.
Múltiple campeona mundial y olímpica en mariposa, Sjöström se impuso con un registro de 23,69 segundos, dos centésimas más lento que el récord del mundo que había establecido en la semifinal del sábado.
La sueca había ganado seis medallas en estilo libre en Mundiales y Juegos Olímpicos, pero ninguna de oro hasta ayer. En la semana logró también el récord mundial en los 100 metros en la posta 4×100, pero se tuvo que conformar con la plata en la final de la especialidad.
Otra que concluyó el certamen en gran forma fue la estadunidense Lilly King, que ganó el oro en los 50 metros braza (pecho) con un nuevo récord del mundo.
King estableció una marca de 29,40 segundos y rompió así por ocho centésimas el registro que tenía la lituana Ruta Meilutyte desde 2013. Además, relegó por 17 centésimas a la segunda posición a la rusa Yuliya Efimova, su gran rival en la especialidad.
Los restantes oros de ayer fueron para el estadunidense Chase Kalisz, el francés Camille Lacourt y el italiano Gregorio Paltrinieri.
Kalisz confirmó su fama de nadador completo al imponerse en los 400 metros medley después de haber ganado los 200 durante la semana, mientras que el veterano Lacourt cerró su carrera a los 32 años con la victoria en los 50 metros espalda, repitiendo los logros que consiguió en 2013 y 2015.
En tanto, Paltrinieri tuvo que esforzarse al máximo para superar en los últimos metros al joven ucraniano Mykhailo Romanchuk para retener su título en los 1.500 libres.