El ministro del Interior de Venezuela, Néstor Reverol, dijo ayer que la muerte del joven de 25 años reportada este martes en el estado venezolano de Táchira (suroeste) se produjo cuando manipulaba un “artefacto explosivo artesanal” en una “manifestación violenta”.
“El joven intentó accionar artefacto explosivo (mortero) en el momento que la GNB (Guardia Nacional) rescataba 2 gandolas (camiones) de combustible secuestradas”, indicó el ministro en un mensaje en Twitter, después de que diputados opositores atribuyeran el fallecimiento a la “represión” de las fuerzas de seguridad.
La Fiscalía informó este martes que el joven murió durante una manifestación opositora, con lo que asciende a 91 la cifra de fallecimientos, más de un millar de heridos y centenares de detenidos, en la ola de protestas en el país.
“Fiscalía 4° de Táchira investiga muerte de Engelbert Duque (25) ocurrida este #4Jul durante una manifestación en Táriba”, población del Táchira, informó ayer el organismo en Twitter.
Diputados opositores se refirieron, sin embargo, a la muerte de este joven a través de la redes, achacando el fallecimiento a la “represión” de las fuerzas de seguridad encargadas de contener las manifestaciones.
“Otra víctima que cobran con su represión desmedida! Enyelberth (Engelbert) Moncada, 25 años acaba de morir en Táchira. Una lacrimógena directo al pecho”, señaló el parlamentario opositor José Manuel Olivares en Twitter.
La oposición venezolana convocó para este martes a un nuevo corte de vías como forma de protesta contra el proceso constituyente impulsado por el presidente de ese país, Nicolás Maduro, para redactar una nueva Carta Magna.
El denominado “trancazo” se llevó a cabo durante seis horas.
Algunos dirigentes opositores también han asegurado que durante esta protesta ha habido situaciones irregulares en el oeste de Caracas y alegan que grupos de civiles armados, conocidos como “colectivos”, han disparado en varios lugares de esa zona.
Fiscal general, la principal rival de Maduro, a un paso de destitución
La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, convertida en la principal figura de confrontación para el gobierno de Nicolás Maduro, quedó ayer al borde de su destitución y de ser enjuiciada en un proceso iniciado en el Tribunal Supremo tras rebelarse a los planes del oficialismo.
Ortega es la funcionaria de más alto rango que se ha opuesto a la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente hecha por Maduro en medio de una crisis institucional y una ola de protestas antigubernamentales que mantiene en el clímax la trama venezolana.
La Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) celebró ayer la audiencia oral para evaluar la solicitud de “antejuicio de mérito” y determinar si existen elementos para enjuiciar y separar de su cargo a la titular del Ministerio Público por haber supuestamente incurrido en una “falta grave” en el desempeño de su cargo.
Los señalamientos contra la fiscal, que se negó a presentarse a la audiencia, son de carácter “ético y moral”, por impugnar la designación de una treintena de magistrados que componen el máximo tribunal, el mismo que ayer debe juzgarle, por supuestas irregularidades cometidas en su elección.
El TSJ de Venezuela, que inició un procedimiento para la eventual destitución de Ortega Díaz, dijo ayer que se tomará cinco días para anunciar una decisión sobre el caso.
Por su parte, Ortega aseguró ayer que está en marcha un “golpe de Estado” más “grotesco” que el perpetrado contra el fallecido presidente Hugo Chávez en 2002 por parte del empresario Pedro Carmona y afirmó que, al igual que entonces, se están disolviendo los poderes públicos.
La oposición venezolana reunida en la Mesa de la Unidad Democrática cortó ayer decenas de vías en varias ciudades del país para protestar contra el cambio de Constitución que promueve el gobierno de Maduro mediante una Asamblea Nacional Constituyente (ANC).
En tanto, el líder opositor venezolano Henrique Capriles dijo ayer que “ojalá” se lleve a cabo un diálogo político en el país “pero con agenda, con tiempo y con resultado”, que no se parezca a la “estafa” que se produjo cuando el ex presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero estuvo como mediador.
Así también, una aeronave que intentaba realizar un amarizaje de emergencia en Venezuela cayó cerca de las costas del estado insular de Nueva Esparta. Hasta el momento se desconoce si el avión se hundió o si hubo fallecidos.
El vuelo habría salido desde el oriental aeropuerto de Santiago Mariño de Margarita con destino al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar.