Redacción
Los Ángeles
El gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, emitió ayer el estado de emergencia para dar refuerzo a las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7.0 que agitó el norte del estado, sin causar víctimas ni daños materiales.
Newsom “ha ordenado a las agencias y departamentos estatales que utilicen y empleen personal, equipo e instalaciones estatales para el desempeño de todas y cada una de las actividades de acuerdo con las instrucciones de la Oficina de Servicios de Emergencia y el Plan de Emergencia Estatal”, informó su gabinete en un comunicado.
El gobernador agradeció en el escrito el sólido sistema de aviso de seísmos que tiene implementado California, que “funcionó como estaba previsto” para mantener a la ciudadanía informada y segura, según información de EFE.
El sismo, de magnitud 7.0, tuvo lugar a las 10.44 horas a una profundidad de 10 kilómetros en el noroeste de Petrolia, una ciudad del condado de Humboldt, en el norte de la ciudad de San Francisco.
La potencia del temblor provocó la alerta de tsunami en el norte de California y en parte de la costa del estado colindante de Oregón, aunque luego se levantó el aviso tras analizar la situación.
A esta sacudida le siguió a los tres minutos una réplica de magnitud 5.8 a 9 kilómetros de Cobb, en el norte de California, y más de una decena de temblores de entre 2.5 y 4.3 de magnitud, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.
Por el momento no se han reportado víctimas. Las autoridades locales trabajan para analizar posibles daños y mantienen la recomendación ciudadana de mantenerse alejarse de las zonas de playa.
Aunque los terremotos son habituales en California, al encontrarse en el límite occidental de la placa norteamericana, no suelen superar la magnitud 5.
Había recibido amenazas el ejecutivo de aseguradora asesinado en Nueva York
La policía neoyorquina revisó las imágenes de las cámaras de seguridad de calles y edificios en una búsqueda desesperada del autor de los disparos que causaron la muerte del máximo ejecutivo de una de las mayores compañías de seguros médicos de Estados Unidos.
La policía ha ido divulgando imágenes del supuesto autor de los disparos vestido con un chamarra oscura con capucha y mascarilla cubriendo parte de su rostro, y una mochila gris claro, que disparó por la espalda al consejero delegado de UnitedHealthcare, Brian Thompson, frente al hotel Hilton, en una de las zonas más concurridas de Manhattan, según información de AFP.
En una ciudad acostumbrada a la violencia aleatoria de las armas, la comisionada de la policía de la ciudad, Jessica Tisch, informó que el atacante había esperado a Thompson, de 50 años, ignorando a otros transeúntes, cuando éste se acercaba a una puerta de entrada del hotel, donde tenía previsto intervenir en la conferencia anual de inversores que ya había empezado.
“Todos los indicios apuntan a que se trata de un ataque premeditado, planeado con antelación y dirigido contra un objetivo concreto”, declaró el miércoles Tisch.
El asesino huyó en bicicleta en dirección a Central Park, el inmenso pulmón de Manhattan, donde se le perdió el rastro.
La policía divulgó ayer nuevas fotos del individuo buscado sin mascarilla.
En los casquillos de bala hallados en el lugar del tiroteo se encontraron, según la policía, mensajes como “retrasar” y “denegar”, dos palabras familiares para muchos usuarios de los seguros de salud en un país donde los servicios médicos no están al alcance de todos y donde los costos de una enfermedad grave pueden llevar a la ruina a muchas familias.
Según imágenes difundidas por los medios, el autor de los disparos habría llegado al lugar del crimen diez minutos antes.
Aunque se desconocen las motivaciones, la esposa del ejecutivo Paulette Thompson declaró a la televisión NBC News que su marido había recibido amenazas.
Padre de dos hijos, Thompson llevaba más de veinte años en la compañía y desde 2021 dirigía su filial de salud UnitedHealthcare, que cuenta con unos 140 mil empleados y ofrece planes de salud a empleadores, privados y personas aseguradas por programas estatales como Medicare y Medicaid.
Su muerte ha provocado un torrente de comentarios negativos en las redes sociales. “Soy enfermera de urgencias y las cosas que he visto denegar a los pacientes moribundos por el seguro me enferman físicamente. Simplemente no puedo sentir simpatía por él por todos esos pacientes y sus familiares”, dijo una usuaria en TikTok, citada por el diario The New York Times. (Con información de Agencias)

