Europa Press
Madrid
Al menos tres personas murieron víctimas de un tiroteo supuestamente perpetrado por dos varones de 17 y 19 años que se habrían quitado la vida minutos después de lo ocurrido en la zona de la mezquita del Centro Islámico de Mira Mesa, a las afueras de la ciudad de San Diego, en California, Estados Unidos.
“Tres víctimas perdieron la vida en el Centro Islámico, entre ellas un guardia de seguridad”, indicó el Departamento de Policía de San Diego (SDPD, por sus siglas en inglés) en una publicación en redes en la que señaló que el total de fallecidos asciende a cinco al incluir a “dos sospechosos varones, de 17 y 19 años”.
Ningún alumno del colegio ni ningún agente resultaron heridos, según indicó en un comunicado el propio cuerpo, que también destacó que ya “no existe ninguna amenaza para la población”.
La Policía indicado en un comunicado que recibió la primera llamada informando de “un tirador activo” en el citado templo “a las 11.43 horas”, las 20.43 horas en la España peninsular. Cuatro minutos después, varios agentes se personaron y “encontraron tres adultos fallecidos fuera del centro”, siendo uno de ellos un guardia de seguridad.
“Inmediatamente, se desplegaron dentro del Centro Islámico y la escuela adyacente para localizar al tirador”, señaló el cuerpo, que “recibió llamadas sobre más disparos” a un par de bloques de distancia a las 11.52, menos de diez minutos después de la primera alerta. “Se informó de que un jardinero había sido blanco de disparos”, reza el comunicado.
Con todo, apenas “unos minutos después”, una nueva alerta llevó a los agentes a otro bloque, situado a poco más de 300 metros, donde “encontraron un vehículo en la calle con lo que parecían ser los sospechosos”, que “presentaban heridas de bala autoinfligidas”.
Sin embargo, la investigación, en la que colabora la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) está actualmente “en curso” y el Departamento de Policía de San Diego señaló que volverá a informar acerca de los hallazgos.
Poco después del comunicado, los representantes de múltiples autoridades, incluidos la Policía de San Diego y el FBI, celebraron una rueda de prensa en la que dieron más detalles.
“Permitidme comenzar expresando mi más sincero pésame a la comunidad musulmana y a las familias de las tres personas que fallecieron a causa de los terribles hechos de hoy”, inició el jefe del cuerpo, Scott Wahl, quien calificó lo ocurrido como “la peor pesadilla posible para una ciudad y una comunidad que se consideran una sociedad libre”.
Al hilo, afirmó que el caso está siendo investigado como delito de odio, señalando que “es evidente que hubo discurso de odio”, si bien no se profirió ninguna amenaza concreta contra “ninguna instalación ni ningún lugar”.
No obstante, la Policía recibió dos horas antes del tiroteo una llamada de la madre de uno de los sospechosos, advirtiendo que le faltaban varias de sus armas y que su hijo había desaparecido, presentaba tendencias suicidas y estaba con “compañero” vestido con ropa de camuflaje, según explicó Wahl, que defendió que “una persona con tendencias suicidas no va a llevarse tres armas de un mismo lugar”.
Tras lo sucedido, el gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, se mostró “horrorizado por el violento ataque”, ocurrido en un lugar “donde familias y niños se reúnen, y los vecinos oran en paz y comunión”.
“Hoy, este espacio comunitario fue destrozado por disparos”, lamentó, enviando sus condolencias a las familias y comunidades afectadas y subrayando que en ningún lugar debería un creyente “temer por su vida”.
Por su parte, el alcalde de San Diego, el también demócrata Todd Gloria, denunció en redes el “violento acto de odio”, una conducta que “no tiene cabida” en la ciudad.
También el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se manifestó al respecto, si bien de manera marcadamente breve, al describir los hechos acaecidos como “una situación terrible”, según recogió la cadena NBC.
“He recibido algunas actualizaciones preliminares, pero vamos a revisarlo todo con mucha atención”, respondió al ser preguntado acerca del tiroteo la situación.
Mientras tanto, el Centro Islámico de San Diego (ICSD, por sus siglas en inglés) anunció que “permanecerá cerrado hasta nuevo aviso” tras el “trágico tiroteo ocurrido”.
“Los lugares de culto deben ser espacios de paz, oración, reflexión y comunidad. La violencia y el odio no tienen cabida en nuestra sociedad”, subrayó en un comunicado.
Mientras, Tazheen Nizam, del Consejo de Relaciones Americano-Islámicas en San Diego, dice que “Nadie debería temer por su seguridad mientras asiste a oraciones o estudia en una escuela primaria.”
Nizam afirma en un comunicado que CAIR está “trabajando para aprender más sobre este incidente y animamos a todos a mantener a esta comunidad en vuestras oraciones.”
Trump retira demanda de 10 mil mdd contra el fisco por filtración
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retiró ayer la demanda que impuso a finales de enero contra el fisco por la que pedía 10 mil millones de dólares tras la filtración de su declaración de impuestos a medios de comunicación por parte de un excontratista de la entidad actualmente encarcelado. A cambio, las autoridades estadunidenses crearán un fondo de 1.7 billones de dólares para compensar a quienes hayan sido víctimas de “instrumentalización” de la Justicia en anteriores administraciones.
El mandatario está tramitando el “sobreseimiento voluntario” de una denuncia que interpuso junto a sus hijos Donald y Eric, además de la Organización Trump, contra el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés), según recoge un documento judicial presentado ante el Tribunal del distrito sur de Florida.