El PAN no ganará nada si apoya otra vez al perredismo, insiste Jorge Pérez

Aurelio Peláez * El precandidato del PAN a presidente municipal, Jorge Pérez Villanueva, señaló que su partido no ganaría nada en una alianza con el PRD, para contender por la alcaldía de Acapulco, que encabezaría el candidato perredista Alberto López Rosas. Afirmó que en la pasada contienda, cuando el PAN apoyó a Zeferino Torreblanca Galindo, su partido no obtuvo beneficios políticos de su coalición con el PRD, y señaló que en esta ocasión, el panismo corre además el riesgo de que su militancia pierda su identidad política. Pérez Villanueva aseguró que las actividades proselitistas de precampaña que han realizado tanto los aspirantes a la candidatura a la presidencia municipal, como a diputados locales, han movilizado a un amplio grupo de ciudadanos, y reorganizado a la militancia de su partido, por lo que en caso de aliarse finalmente con el PRD, “los dejaríamos colgados”.

Recordó que “yo en lo particular he manifestado mi posición, y me he pronunciado en contra de aliarme en contra del PRD”.  El empresario porteño aceptó que finalmente la decisión de si Acción Nacional se alía con el PRD para presentar candidatos comunes, corresponde al Comité Ejecutivo Nacional. “Ellos valorarán lo que conviene al partido. En su momento nos informarán de su decisión”. Para el precandidato panista, no obstante, “el PAN está en su mejor momento. El partido tiene una amplia presencia en el estado y tenemos posibilidades de ganar la alcaldía si vamos solos”.

Primera aparición de turisteros junto a Ernesto, en un acto de cetemistas

* Los sindicalizados priístas proponen a Rodolfo Escobar para candidato a síndico; Felipe Loyo, Rodrigo Ramírez y Rosy Rayo para regidores; y Lucino Loyo para diputado por el 17

Aurelio Peláez * Un sector de la CTM presentó ayer al candidato del PRI al alcalde de Acapulco, Ernesto Rodríguez Escalona, su propuesta de candidaturas. En una accidentada reunión, en donde el dirigente de la Sección 20, Lucino Loyo Cuevas, acaparó por una hora el micrófono, se leyó la lista: Rodolfo Escobar, a la sindicatura; Felipe Loyo, Rodrigo Ramírez y Rosy Rayo, a regidores, y el propio Lucino, a la candidatura a diputado por el distrito 17. El secretario general de la Federación de Trabajadores Guerrerenses (FTG), José Luis Torreblanca, no asistió al acto, realizado en el edificio de la Sección 20 este viernes por la tarde. En su discurso, breve, porque lo prolongado del acto le afectó el tiempo en su agenda, Rodríguez Escalona no hizo el compromiso de aceptación de la propuesta.

Al evento asistieron gerentes de hoteles y empresas, como el de Las Brisas, Luis Carlos Arellano Paez; el de Elcano, Pedro Haces; el del Club del Sol, Ramón Carabias; el de El Presidente, Rafael García-Pimentel (presidente del Fideicomiso del room tax, que maneja recursos para la promoción turística del puerto), y el del Kentucky Fried Chicken, Abraham Ramírez. Estuvo el senador Héctor Astudillo, delegado del PRI estatal para esta campaña; el ex precandidato a la alcaldía, Miguel Mayrén; el coordinador de la campaña para el distrito 05, Rubén Robles Catalán, y se dejó ver por primera vez, el estrenando coordinador operativo de la campaña, Humberto Salgado Gómez, ex secretario de Gobierno del sustituto Angel Aguirre y ex coordinador de Asesores de René Juárez.

Lucino Loyo, como anfitrión, fue el encargado de dar a conocer la propuesta de este sector de cetemistas. Por cierto, Loyo disputa la candidatura al también cetemista Raúl Ramírez, quien se sabe cuenta con el respaldo del líder nacional de la CTM, Leonardo Rodríguez Alcaine. Loyo ocupó media hora de su intervención en nombrar a medio centenar de líderes, de sindicatos diversos, una tercera parte de los cuales no asistieron, “pero a los que llevo en mi corazón”, explicaba. Entre presentación y discurso le silbaban o arreciaban las porras hacia alguno de los de la lista, en particular para Rodolfo Escobar. Lucino Loyo tropezaba con el discurso y regresaba a temas ya tocados, como el criticar  el presunto programa del ayuntamiento, de pedir a los trabajadores de hoteles y restaurantes licencias sanitarias: “Ni que fuéramos prostitutas”, se quejaba.

Repitió como media docena los nombres de la lista, y advertía a Rodríguez Escalona: “Si queremos recuperar Acapulco, en el PRI no debe haber equivocaciones”. Loyo dijo un discurso parecido, cuando en el mismo edificio recibió hace seis meses al entonces precandidato priísta Luis Walton Aburto, hoy abanderado de Convergencia por la Democracia. En el salón comenzó el fastidio, sobre todo de agremiados de otros sindicatos citados al lugar. A cada silbido, Lucino Loyo, líder ya septuagenario, tomaba el micrófono e impasible esperaba: “Espérenme, óiganme”, decía, y reiniciaba el discurso. En el presídium había caras de fastidio y de risas. De apuro en el equipo de precampaña de Rodríguez Escalona, que tenía que trasladarse a otro acto. El evento fue citado a las 6 de la tarde, eran las 7 y media y al otro evento los rodriguezescalonistas tendrían que llegar a las 8.

Más gritos de “¡Que hable el candidato!”, que el cetemista en poder del mocrófono ignoraba y rebatía: “Denme oportunidad, ya voy a terminar”, y entre el chiflerío, aplausos y gritos de apoyo se oyó que argumentaba a su favor la libertad de expresión, de tránsito y de comercio. A la hora paró, o más bien, dejó el micrófono. Por la tardanza del acto el discurso de Rodolfo Escobar quedó en un par de minutos, y el de Loyo en unos cinco. Rodríguez Escalona, ya acortado, se limitó a explicar que de ganar la Presidencia Municipal, haría un gobierno de puertas abiertas para los trabajadores. No hubo ningún compromiso con la lista de aspirantes. Para entonces, llovía y las dos terceras partes de los asistentes se había retirado.

Héctor Astudillo, al comentar la lista de petición de candidaturas, negó que sea un acto de presión a la dirigencia, sino de “expresiones”. Señaló que “de alguna manera vamos a procurar que nadie quede afuera”. Por la noche, el candidato del PRI estuvo en una cena con familias acapulqueñas.

Renato Ravelo Lecuona

Digna entró a la boca del lobo

 En la boca del lobo está metida ahora Maribel Gutiérrez, la valiente y querida reportera de El Sur, junto con todos los valientes guerrerenses de la  sierra de Petatlán que le ofrecen sus testimonios sobre el asesinato de Digna Ochoa. Habría que hacer una lista de ellos y grabar sus nombres en oro, pues gente con este valor civil es la que cambiará a este país.

Maribel y ellos, han abierto la boca del lobo y la sostienen así, corriendo riesgo de muerte. Urge que se sumen los valientes para que esta boca no pueda ser cerrada hasta que el lobo muera.

En estos días El Sur publicó la larga serie de testimonios que configuran el claro panorama delictivo del cacicazgo priísta de Rogaciano Alba, situado en un centro regional de poderes: la presidencia municipal, los cuerpos policiacos, cuerpos paramilitares, el ejército mexicano, el control del narcotráfico, la explotación de los bosques; poder de asesinar o encarcelar campesinos ecologistas defensores de la vida, a activistas de derechos humanos como Digna Ochoa, opositores políticos, etc., y mantenerse en la impunidad, amparado por un poder más grande que lo respalda.

Este lobo que domina los negocios sucios, cuantiosos pero sucios, de la depredación criminal del bosque, de la siembra de enervantes, de la política de Estado, es un lobo que tiene una larga cola que llega a las secretarías de Estado como la Defensa y Gobernación, pasando por los poderes del estado con su camarilla gobernante del PRI.

El panorama está tan claro que Maribel, con Alfredo García Torres y otros presos de conciencia, con los familiares de las sucesivas víctimas de esta mafia criminal, ha realizado la investigación que no han querido hacer las autoridades judiciales perredistas del DF que sostienen la absurda pista del suicidio de Digna. El PRD está obligado no sólo a deslindarse de su procurador de justicia, sino a promover acciones legislativas para intervenir en el asunto e impedir que el lobo y su mafia cobren más víctimas. Aunque pierdan votos imbéciles, ganarán votos dignos.

No hay peor ciego que el que no quiere ver. En la misma indagatoria de El Sur están todos los elementos de juicio para investigar y determinar la culpabilidad jurídica de los asesinos de Digna Ochoa. Un jurado popular tendría suficiente con esos testimonios para interrogar y dictar su veredicto, pero el amañado y perverso sistema judicial mexicano está diseñado precisamente para desvanecer e ignorar cualquier prueba, a juicio plenipotenciario de un juez cualquiera.

Si la DEA y sus agencias nacionales, que dicen combatir pero en realidad protegen y controlan el narcotráfico, no actúan, no es por falta de evidencias, sino de voluntad. Eso lo vimos con absoluta claridad cuando detuvieron hace unos años a Pablo Cortés Varona tras una reunión del Cresig a la que concurrieron los secretarios de Estado Julia Carabias y Carlos Rojas, junto con el gobernador Angel Aguirre. El acusador de la mafia, resultó acusado por ella misma. Los mandos militares actúan con fuero propio, solapan a sus propios violadores de mujeres indígenas y ejecutan sumariamente a activistas de la democracia como en El Charco, sin que sean sometidos a tribunales civiles. Son los amos de la nación y del narcotráfico; son aleccionados por los propios norteamericanos para lo que ellos quieren, sin que la nación sepa nada, con el silencio cómplice de los legisladores y el acuerdo presidencial. No sabemos si los yanquis preparan a miles de elementos del ejército mexicano como los próximos genocidas de las comunidades indígenas o como expertos manipuladores del narcotráfico, pero los vemos operar en la sierra de Petatlán protegiendo a los depredadores del bosque y narcotraficantes, con quienes forman cuerpos paramilitares.

Digna empezaba a ser la asesora de los valientes campesinos ecologistas de Petatlán, entró a la boca de un lobo que tiene su cola en las esferas regionales y nacionales del poder, y la asesinaron para que no repitiera su hazaña de valor civil defendiendo a los ecologistas defensores de la vida. Maribel y los testimoniantes de El Sur están en la misma boca. Sumémonos todos para impedir que sean devorados con la impunidad prevaleciente. Detrás de este asunto, está todo el poder oculto que gobierna en los hechos a la nación.

Silvestre Pacheco Léon

CRONICA MUNICIPALISTA

* Foro estatal de los servicios forestales

 Primero hubo inconformidades por lo que se consideró un desinterés en la invitación de los poseedores del bosque, después se encontraron argumentos suficientes para justificar la poca asistencia al acto convocado por la Semarnat y el gobierno del estado el viernes 7, desde las 8 de la mañana en al auditorio de la Facultad de Derecho de la UAG en Chilpancingo.

Sin embargo, el foro se efectuó y permitió que se escucharan y conocieran las críticas y posiciones de los diferentes grupos interesados en el asunto de los servicios técnicos forestales.

Octavio Klímek Alcaraz, José Núñez Sanmiguel, Arturo García Aguirre e Inocente León Pineda, así como Abel Cortés, Armando Sánchez, todos ellos funcionarios federales y estatales, estuvieron en el acto cuya idea original vale la pena abonársela a los dirigentes de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos que actúan en la sierra del Filo Mayor.

La primera parte del foro estuvo destinada a la exposición de los funcionarios sobre la gestión que realizan y los avances que se observan, después se escuchó la exposición de invitados de la comunidad de San Juan Nuevo, Michoacán, y de Ixtlán de Juárez, Oaxaca, ambas comunidades indígenas que se presentaron como ejemplo a seguir para quienes se interesan y luchan por aprovechar el bosque de manera sustentable.

El representante de San Juan Nuevo habló y explicó acerca de los logros que han tenido desde que sus 10 mil hectáreas de bosque pasaron al control de sus auténticos dueños, desplazando a los caciques que durante buena parte de la historia de la explotación del bosque lo saquearon a su antojo.

A partir de que la comunidad asumió el control de ese recurso, el bosque ha servido para el desarrollo de la comunidad, de tal modo que en poco más de 20 años la industria que han desarrollado genera casi 900 empleos directos, es decir, casi 100 empleos por cada mil hectáreas.

El representante de San Juan Nuevo explicó que luego de una mala experiencia con el reparto anual de utilidades, la asamblea determinó que año con año las utilidades se reinvirtieran en nuevos proyectos, lo que beneficia de mejor manera a la comunidad.

San Juan Nuevo es el pueblo que se formó después de la explosión de volcán Paricutín y debe su nombre al hecho de que el pueblo se mudó de lugar.

El bosque es su principal industria de la comunidad. El transporte de la madera al aserradero es un servicio que prestan los comuneros que han logrado comprar su camión. Los técnicos y trabajadores de base son todos de la comunidad y solamente cuatro personas vienen de fuera y trabajan para cuestiones muy específicas de la industria.

Sobra decir que aquí se aprovecha todo el recurso forestal, nada se desperdicia porque todo lo elaboran, no son sólo productores de materias primas.

Aprovechan todo el árbol, la resina, hacen aguarrás. Están avanzando en la siembra de árboles frutales, captan agua y hacen pozos profundos para el riego de áreas de cultivo y están impulsando el ecoturismo.

Los comuneros de Ixtlán de Juárez están siguiendo la misma ruta. Allá en Oaxaca ellos lograron que se capacitaran sus jóvenes para trabajar como técnicos forestales y consideran que en la medida en que dejan de depender de los técnicos foráneos, hay garantía de que los beneficios sean mayores y todos para la comunidad.

Después de esas dos exposiciones se formaron grupos de trabajo en los que se discutió en detalle el problema de los servicios técnicos forestales. Aquí se escucharon críticas porque el conocimiento y el manejo forestal se concentra en esos técnicos que conforman una elite en todo el país. Se supo, por ejemplo, que son medio millar de ellos que están en el Registro Forestal Nacional y que por exigencias de la ley sólo ingenieros forestales pueden estar al frente de los trabajos que requieren los poseedores del bosque.

Los técnicos forestales están al servicio de los industriales, no de los dueños del bosque. Son caros y muchas veces incapaces.

La Semarnat no inspecciona ni verifica la validez de los estudios que presentan los técnicos aduciendo falta de recursos.

El hecho es que, siendo Guerrero un estado eminentemente forestal, no puede presumirse de que el recurso haya permitido el desarrollo de alguna microregión. La evidencia dice que el bosque está desapareciendo y que la pobreza de los poseedores del recurso va en aumento.

Los campesinos presentes se mantuvieron en la exigencia de que las autoridades hagan que se cumpla la ley y que los apoyos oficiales se canalicen al impulso de los proyectos productivos con características de sustentabilidad y a la diversificación de las  actividades pues, se concluyó, el bosque no sólo son pinos, sino agua, plantas medicinales y de ornato, atractivos turísticos para avistamiento.

Si ha de cumplirse el compromiso de que se harán llegar a los participantes los resolutivos de las mesas, estaremos en posibilidad de difundirlos para mayor información de los lectores.

Jaime Castrejón Diez

El agua

 Con la sequía que ha azotado al país en los últimos años, el agua y su uso se ha convertido en tema central. El bajo nivel y la contaminación del lago de Chapala, los grandes ríos que se canalizan a las ciudades, los ríos que se contaminan por enviar, sin tratamiento, las aguas negras a su cauce, como sucede en el trayecto michoacano del Río Lerma, los ríos de la frontera y los tratados internacionales de pronto se han convertido en temas centrales para nuestro país.

Por estas razones el concepto de agua, su legislación y su tratamiento internacional debe ser motivo de análisis cuidadoso. En un principio, en las sociedades primitivas hasta la Edad Media se consideraba que el agua era un don de Dios y por lo tanto gratis para el que la usaba. Después vino una época en que se consideraba que el agua era propiedad privada, esto es que si nacía en un lugar era propiedad del dueño del terreno. En lo internacional si un río nacía en un país, se consideraba propiedad nacional.

Después de la revolución industrial el concepto evolucionó y se consideró que si bien el agua era un don de la naturaleza, debía considerarse, ante todo, como un bien social. También hubo nuevos criterios en lo internacional si un río nacía en un país, se consideraba propiedad nacional.

Después de la revolución industrial el concepto evolucionó y se consideró que si bien el agua era un don de la naturaleza, debía considerarse, ante todo como un bien social. También hubo nuevos criterios en lo internacional, un río que cruza varios territorios  no podía considerarse como patrimonio de una nación, aún cuando naciera en su territorio sino que todas las naciones que cruzaba el río tenían derechos sobre sus  aguas. Así nacieron los conceptos de derechos de aguas arriba y de aguas abajo. Por afectar a distintas naciones, los derechos del uso del agua de los ríos fuero motivo de tratados internacionales y posteriormente conceptos de leyes internacionales de agua.

Claramente vivimos en esta tercera etapa. Los conflictos entre México y Estados Unidos no son nuevos y su importancia ha sido de primera magnitud. En época reciente las aguas del Río Colorado que correspondían a México crearon tensión entre las dos naciones porque no llegaban completas y cuando se exigió el volumen que correspondía comenzaron a enviar aguas fósiles bombeadas del subsuelo de California. El agua que mandaban naturalmente tenía un alto contenido de sal, por ello comenzó un proceso de deterioro de la agricultura en el Valle de Mexicali por la salinización del suelo. Esto fue motivo de una larga negociación y de un litigio internacional. Estados Unidos tuvo que ceder y México recuperó el agua que se le debía. En este caso se hicieron valer los derechos de agua abajo.

El conflicto actual entre los dos países es por el uso de las aguas del Río Bravo. El hacer presas para retener esta agua requirió de un convenio entre los dos países, el cálculo de cuanta agua que correspondería a cada país se hizo con un complicado cálculo  del agua que contribuía los afluentes del río en cada territorio. En tiempos normales no hubiera sido difícil cumplir con los compromisos, pero un largo periodo de sequía en los dos lados de la frontera agudizó el problema especialmente a lo largo de los mil kilómetros. De la frontera con Texas y México no cumplió con su aportación de dos ciclos de cinco años.

El año pasado el volumen de agua se hizo cubrió el ciclo de 1992 a 1997 y debemos agua del siguiente  ciclo, de decir de 98 a la fecha. El gobierno mexicano decidió pagar, porque negarse  nos crearía problemas en el agua que nos corresponde del Río Colorado, no se puede aplicar la regla en su lugar y no en otro. Hay que pensar que pensar que grandes ciudades como los Ángeles y San Diego siguen creciendo y su demanda de agua  aumenta, si nosotros no cumplimos con  nuestro compromiso en el río Bravo podrían no respetar los derechos de México sobre esas otras aguas.

Hay diversas reacciones, una por intereses, otras por un nacionalismo que quiere resurgir y otras porque sienten que el cambio no se ha dado y esta es una falla del nuevo gobierno. En este caso se debe poner atención a los intereses de toda la frontera porque tenemos agricultura y ganadería desarrollada y también tenemos ciudades con fuertes crecimiento. Todo esto significa que tenemos que asegurar nuestros recursos de agua y para ello cumplir con nuestros compromisos.

Desde hace muchos años se hizo conciencia de que el factor limitante en el norte sería el agua, por eso muchos pensamos que una fuente de energía, la geortemia era importante como instrumento de cambio con las ciudades californianas. De hecho se está vendiendo hacia ellos el excedente de electricidad de Agua Prieta. Este sitio no se ha desarrollado lo suficiente para tenerlo como un instrumento de cambio. Energía por agua puede ser la base para asegurar un futuro con crecimiento en la frontera.

Maclovio Sautto Vallejo

Universidad de organizaciones

 De las dos a las siete de la tarde, con un receso para comer, el Consejo Universitario (CU), sancionó el proceso de elección de directores, consejeros de unidad y consejeros universitarios, de todas las escuelas y facultades de la UAG.

Poco antes del inicio, me encontré en los pasillos de Rectoría a Antonio Montoro, dirigente del FAUG quien me informaba que estaban haciendo un conteo de cuántos consejeros y directores eran de FAUG y estimaba que andarían en un 40 por ciento.

Pensé, con este porcentaje habrá una fuerte oposición en el CU y con seguridad –conforme a los planteamientos del FAUG–, tendremos un CU fuerte, con capacidad de garantizar una conducción de la universidad con base a planteamientos académico-políticos claros, donde la pluralidad y la confrontación de ideas –sin lugar a dudas– generarán una educación crítica y pertinente.

Debo confesar a mis lectores, que por un momento fui invadido por una rara sensación de alegría y tristeza, porque con esta conformación el próximo Consejo Universitario empezaría a sentar las bases de una nueva relación política entre los universitarios, cosa que me causa alegría y tristeza por no poder ser uno de sus actores.

Olvide preguntarle a Montoro cómo iban las pláticas en la mesa de diálogo y concertación para la gobernabilidad de la UAG (o como se llame), auspiciada por el gobierno del estado. También me encontré con Efrén Marmolejo, otro prominente dirigente del FAUG y maestro de la Facultad de Matemáticas (misma en la que yo laboro –aunque en diferentes unidades), a quien le pregunté cómo se había resuelto el mal registro que la Comisión Electoral hizo de la planilla única de consejeros de unidad estudiantil, en la cual no registraron a todos, ni respetaron el orden de propietarios y suplentes, informándome que no había problemas al respecto.

En ese momento llegó el profesor Bazán quien resultó perdedor por pocos votos en la Preparatoria de Chilapa y estaba preocupado si se cumpliría con el viejo acuerdo del CU de otorgarle a los perdedores las subdirecciones cuando el porcentaje de la votación era mayor al 40 por ciento, informándonos –Efrén– en ese momento, que eso ya era un acuerdo con la Rectoría.

Estábamos en esta discusión cuando pasó el secretario gde la UAG y me informó que ya íbamos a abordar el punto del contralor (donde yo tenía que informar) y que era posterior a la sanción de la elección de directores y consejeros de unidad, cuando entré ya se estaba votando el dictamen de la Comisión Electoral, sin observación alguna. No vi a mis compañeros de la maestría de ciencias sociales, quienes días antes, me habían comunicado que la Comisión Electoral en un acto injustificado y por demás arbitrario les había negado el derecho de celebrar su proceso de elección. ¿Por qué no se dio lectura al dictamen de la Comisión de Garantías? ¿Dónde quedaron sus observaciones sobre la determinación de la CE de no permitir participar como aspirantes a consejeros universitarios a quienes aspiraban a ser directores, cuando en ningún lado de nuestra legislación se prohibe?

Quiero volver a repetir en este espacio, que el núcleo principal de esa comisión, dejó de participar en las organizaciones políticas que venían haciéndolo y tuvieron una actuación imparcial y pensando siempre en nuestra universidad, en particular el decano de la universidad, Arturo Ulloa; Carlos Berber Reséndiz y el profesor Eloy Cisneros Guillén.

Esta comisión analizó y dictaminó muchas de las impugnaciones que se presentaron a la CE y que por diversas razones nunca dieron respuesta. ¿Dónde estaban los compañeros del FAUG exigiendo el cumplimiento de nuestra normatividad? ¿Por qué se había dejado solo a los miembros de la Comisión de Honor y Justicia en su exigencia de presentar su informe? No hubo discusión alguna.

Después de la calificación de directores, a propuesta del rector, se ratificó el viejo acuerdo de conceder las subdirecciones a los perdedores, cuando el porcentaje de sus votos supere el 40 por ciento de la votación, confirmando de esta forma lo que me había comunicado Efrén Marmolejo.

Cuando presenté el informe del proceso de selección de contralor general de la UAG, que fue declarado desierto por los evaluadores externos bajo el argumento de no haber presentado la cédula profesional de maestría, a pesar de haber aclarado que era determinación del Consejo no exigirla en este periodo de elección, propuse a título personal que se repusiera el proceso para estos compañeros solicitantes o en su defecto en la próxima convocatoria se exigiera explícitamente la presentación de la cédula profesional de la maestría.

En vez de votarse esta petición, se procedió a votar el dictamen de la Comisión (¿reponerse el proceso? ¿emitir otra convocatoria? O ¿simplemente declarar desierto el concurso?), se votó y después a petición del presidente me despidieron con fuerte y caluroso aplauso.

Sentí lo que han de haber sentido mis compañeros de la Comisión de Honor y Justicia, la soledad, el abandono, ¿dónde estaban los amigos de Irma Ferrusca? ¿Sus compañeros del FAUG? ¿No la habrían negociado desde antes en la mesa de concertación o como se llame? Después de este punto me salí del Consejo y fui a hacer tramites administrativos –aprovechando que estaba en Rectoría–, ahí me informaron que dejara de preocuparme por los aspirantes a contralor general, a uno de ellos, Protacio Rafaela, lo habían maiciado –en el pasado proceso electoral de la FECA, para apoyar al candidato oficial–, nombrándolo director en el área financiera de nuestra universidad, a lo que contesté, ese no es problema mío, sino de él y que yo seguiría haciendo lo que considerará correcto.

Estos hechos, me sugieren que la mesa de diálogo y concertación para la gobernabilidad –de las organizaciones políticas por encima de los universitarios– auspiciada por el gobierno del Estado va sobre ruedas. Pisoteando con los hechos, todo principio de autonomía, secuestrando de esta forma el CU constituido mayoritariamente por miembros incondicionales o supeditados a las organizaciones políticas.

De entre los nuevos Consejeros Universitarios, hay quienes entienden que por encima de los intereses de las organizaciones, están los intereses de la universidad, espero que asuman su papel y tengan el valor de levantar su voz para exigir que las propuestas para la conducción de nuestra universidad, se analicen, discutan y sobre todo se decidan en nuestro Consejo Universitario.

Al menos estará siempre presente la voz de nuestro decano, que para desgracia de nuestras organizaciones, nunca podrán, acallar sus observaciones. Espero que su salud y determinación se lo permitan por muchos años más.

Xavier Carreto A.

Anticiparse a las circunstancias

 La responsabilidad de todo gobierno es servir con eficiencia y honestidad a quienes confiaron en él sufragando a su favor y por lo mismo depositando en él su confianza. Por ello debe procurar el gobierno, en reciprocidad y respondiendo a esa confianza, proporcionar o procurar crear las condiciones que permitan a la sociedad acceder a los satisfactores que contribuyan a elevar el nivel de vida de todos sus integrantes, incluidos quienes inicialmente no depositaron su confianza al no votar a su favor.

Entre los principales satisfactores a los que aspira toda sociedad es la de contar con los servicios de agua potable que le permitan vivir con la mayor comodidad. Sensible a esta demanda, el actual gobierno municipal está buscando la mejor opción que le permita, por una parte, cubrir al cien por ciento la demanda de la población por el vital líquido, el cual actualmente se atiende en un 85 por ciento y los servicios de alcantarillado en cerca del 60 por ciento. Por otra parte, garantizar que en los próximos años los habitantes del municipio tengan seguro el abasto de agua potable de la mejor calidad, pagándose por el servicio precios accesibles a la mayoría de la población. Asimismo, contar con la estructura sanitaria que permita el tratamiento de las aguas residuales para que no sigan contaminando nuestra bahía, el activo turístico más importante del que disponemos.

Concretar estos propósitos requiere de fuertes inversiones de dinero del orden de entre mil 500 y 2 mil millones de pesos, es decir, entre el ciento cincuenta y doscientos por ciento del presupuesto que tiene el ayuntamiento de Acapulco para este año.

Por el tamaño de la inversión que rebasa las posibilidades del gobierno municipal, se requiere de la participación de la inversión privada como ha sucedido en otras ciudades de la república mexicana, entre ellas, Aguascalientes, Cancún, Saltillo, en donde los resultados han sido favorables para los habitantes de estos lugares.

Recordemos, por otra parte, que las redes de agua potable y alcantarillado de la ciudad de Acapulco tienen, al menos, una antigüedad promedio de más de cincuenta años, lo cual provoca la perdida del 70 por ciento del agua producida, debido a las constantes rupturas de la tubería que ha obligado, en el actual gobierno, a la CAPAMA a cambiar líneas de abastecimiento como el tramo comprendido entre Pie de la Cuesta y la colonia Jardín. Así también, se ha hecho la introducción del servicio de agua potable en algunas de las comunidades de la zona rural del municipio, erogándose un gasto, en los dos años y medio de esta administración, por el orden de los setenta y cinco millones de pesos; sin embargo, estos esfuerzos han sido insuficientes por lo cual se requiere una solución de fondo que garantice a las futuras generaciones de acapulqueños contar con un servicio suficiente y de calidad del vital líquido.

En atención a esta demanda de los habitantes del municipio, en noviembre del 2000, el gobierno de Acapulco le solicitó a la Comisión Nacional del Agua (CNA), recursos del gobierno federal para este fin, en respuesta esta oficina federal incluyó a nuestro municipio en el Promagua, un programa que se propone atender la solución de este problema en las principales ciudades del país. Una de las ventajas importantes de Promagua es que su aportación corresponde al 50 por ciento de los recursos requeridos, los cuales, además, son a fondo perdido por lo que el impacto en las tarifas que se cobren en el futuro no afectarán a la economía de las familias acapulqueñas.

La solicitud que el ayuntamiento de Acapulco hizo al Congreso local para que se apruebe la concesión del mencionado servicio, primero, a una empresa nueva de capital cien por ciento municipal y más tarde, mediante licitación, dar cabida al capital privado bajo la rectoría de la autoridad municipal se considera la mejor opción para resolver el problema de la insuficiencia y las limitaciones con las cuales se atiende ahora la prestación de este servicio y se mejore sustancialmente en el futuro inmediato. En otras palabras, se propone la constitución de una empresa mixta con aportaciones del 49 de capital privado y una aportación similar del gobierno municipal, quedando el 2 por ciento restante para la participación de los trabajadores. Es pertinente agregar que la licitación para encontrar a la empresa que pudiera interesarse por invertir en este proyecto será de carácter internacional, buscándose así la mejor opción que nos ofrece este mundo globalizado.

El gobierno del estado, cabe mencionarlo, ha firmado su adhesión a Promagua y posteriormente, en seguimiento a esta participación, ha enviado al Congreso local una iniciativa para reformar la ley de aguas vigente en la entidad, por la cual otras ciudades, como la capital del estado, también puedan resolver de la mejor forma su problema de abasto futuro de agua potable y del saneamiento de las aguas residuales.

Sería una irresponsabilidad que el gobierno de Zeferino Torreblanca no atendiera la solución de este asunto del agua, cuando se tienen las condiciones propicias para hacerlo –como estar en el primer lugar de la lista para recibir recursos de Promagua–, aunque algunos legisladores y corifeos del partido que gobernó más de siete décadas y no resolvió este problema, hoy, que se puede solucionar esta grave deficiencia estructural, nos quieran confundir diciendo que el gobierno se quiere desentender de esta responsabilidad y que además se pretende subir las tarifas de la prestación de este vital servicio para afectar a los que menos tienen. Allá usted si les quiere creer a quienes ahora forman parte del problema y no de su solución.

Anituy Rebolledo Ayerdi

El señor diputado

(Primera de seis partes)

 Tardán 

Alto, fornido y con voz de trueno es el recién llegado. Viste camisa blanca de manta, la cabeza tocaba con un fino sombrero de fieltro de la marca Tardán (“¡De Sonora a Yucatán se usan los sombreros Tardán”!, pregonaba irresistible el anuncio radiofónico) y calza botines con estoperoles. La parroquia lo acoge con respeto y afecto. El, ceremonioso pero afable, corresponde de igual forma prodigando abrazos y recuerdos filiales. Usa el militante compañero en lugar de filial amigo o zanca y su dicción sería perfectamente teatral sino fuera por la siseante intromisión de la lengua entre los incisivos.

Un parroquiano de La Marina, taberna acapulqueña atendida por su propietario Doroteo Doroche Lobato, indaga la identidad de quien ha robado la atención de la concurrencia.

–Pero, hombre, luego se ve que es usted frastero–, le responde su más cercano vecino. Es don Luis Bedolla, un líder agrario pero honrado, de aquí cerca, de La Garita.

El “diputado Bedolla”, como le llaman todos, se encuentra ya instalado en un sitio preferente en la popular cantina. Se localiza ésta en la plaza Alvarez de Acapulco, justamente donde hoy se levanta el edificio de Bancomer. A la mesa del personaje –en cuyo centro aparece como por arte de magia una botella de Habanero Ripoll y una bandeja con cilíos fritos y salsa de chile verde–, se ha sumado un joven reportero del diario Trópico. El dirigente político le ha concedido una entrevista a condición de que no formule preguntas que comprometen su integridad.

–Bien lo decía yo, compañero periodista–, anota Bedolla para abrir la conversación. Este Doroche es como el Ganímedes mitológico que escanciaba el vino para los Dioses del Olimpo. El chamaco era tan hermoso que el propio Zeus lo raptó para que le calentara, además del coñac, el lecho. Y no lo repita aquí, señor tundemáquinas; no sea que nuestro anfitrión infiera que lo comparo con un jotito griego. ¡Capaz que me quita el habla!

El metiche 

–Pero el señor Doroteo le dice a usted “señor diputado”, sin serlo. Estarían a mano, ¿no cree usted?–, habla por primera vez el reportero.

–¡No, señor, de ninguna manera! Me llaman señor diputado no por apodo ni usurpación sino porque lo fui ¿sabe usted, joven, que quien ocupe la Casablanca en los Estados Unidos recibirá por siempre el tratamiento de “Mister president”? Una sabia tradición a la que me sumo, decididamente.

–Pero, ¿fue usted realmente diputado federal?

–¡Ah, pero como no, mi amigo! Mire usted. Aquí traigo casualmente la credencial que me acreditó como miembro de la gloriosa XXXV Legislatura federal (1932-1935). Fue histórica en más de un sentido, sí señor. Como Congreso resolvió la crisis derivada de la renuncia del presidente Pascual Ortiz Rubio y la designación inmediata de Abelardo L. Rodríguez como sucesor.

–¡Esas son pamplinas, señor diputado, viles pamplinas! –interviene ruidosamente un parroquiano con inocultable acento hispano. ¡Fue Calles quien tumbó al “Nopalito” y entronizó al “Tahúr”. Y nadie más, jolines!

–Miente usted, señor anarquista! –retumba el vozarrón de Bedolla. Le acepto que mi general Calles haya insinuado la renuncia de don Pascual, pero no la designación de Rodríguez. No pudo hacerlo porque a quien él quería como presidente era el reaccionario Alberto J. Pani. Se trató, y eso yo lo viví, de una maniobra genial del bloque acaudillado por Gonzalo N. Santos, el famoso Alazán tostado. Y con él los representantes guerrerenses: Ezequiel Padilla, Dipno Mendiola, Angel Barrios, Cirilo Heredia, Angel Tapia Alarcón y su  servilleta.

–A ver metiche –se dirige Bedolla al hispano que lo ha increpado y que juega dominó en una mesa vecina– ¿Va usted a negar que fue la Legislatura XXXV la que libró a Guerrero del gobernador Gabriel R. Guevara, acusado de masacrar agraristas, y nombró en su lugar al integro licenciado José Inocente Lugo? ¡Esas no son pamplinas, señor gachupín! 

Vereda tropical 

–¡Lo conseguí, por fin lo conseguí, diputado Bedolla! –vocea Doroche Lobato mientras desenfunda un disco fonográfico para mostrarlo a la mesa y evitar de paso una zacapela.

(Victor 75775-B Vereda tropical, canción afrocubana de la película Hombres del mar Gonzalo Curiel, Lupita Palomera. Orquesta de Gonzalo Curiel).

No bien han terminado los contertulios aquella lectura cuando Lobato ya corre con la tortilla de chapopote hacia la luminosa “rockola” del lugar.

Voy por la vereda tropical

La noche llena de quietud

Con su perfume de humedad

–Gracias, hermano Doroche! – atruena un Bedolla puesto de pie saludando a la concurrencia con la copa en la mano. ¡Mi canción  favorita!

  En la brisa que viene del mar

Se oye el rumor de una canción

Canción de amor y de piedad 

–Conoce usted, señor diputado, la versión sobre un posible origen acapulqueño de Vereda Tropical? –Interroga el reportero de Trópico.

–¿Pero es verdad eso?

–Cuentan que durante una estancia acapulqueña Gonzalo Curiel se ligó a una criolla de caderas suculentas y que con ella recorría la vereda que lleva a la playa de Manzanillo. Se iniciaba en el barrio del Rincón, de donde subía el cerro de Los Dragos hasta llegar a una roca enorme con un nicho labrado. Había en su interior una cruz a la que nunca faltaban las flores frescas. El camino se descolgaba entre palmares, mangos y marañonas (hoy la gasolinera Manzanillo) para llegar finalmente al entonces paradisíaco lugar. La playa Manzanillo fue bautizada así por los primeros pobladores procedentes de Colima. Al avistarla desde el barco le habrían encontrado similitud con la bahía colimense del mismo nombre. Y así le pusieron.

–¡Me gusta, me gusta, me gusta!

Con ella fui noche tras noche hasta el mar,

Para besar su boca fresca de amar,

Y me juró quererme más y más

Y no olvidar jamás aquellas noches junto al mar.