* Que la medida no se aplique a nuestro gremio no quiere decir que no apoyaremos a los que ya fueron perjudicados, afirmó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de la Alimentos Condimentados, Alfonso Salcedo Cobos * Es necesario que los legisladores “no aprueben al vapor” este tipo de impuestos, señala
Raquel Santiago * La suspensión de las clausuras por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, contra a los agremiados a la Canirac, debe ampliarse al resto de las organizaciones del sector gastronómico, solicitaron los representantes de la ARBDA y RUA.
Esto tras informarse en diarios nacionales que la SHCP pospuso la clausura de los establecimientos que pertenecen a la Canirac, a fin de comenzar un curso de capacitación e información sobre las nuevas medidas fiscales.
Para el dirigente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de la Alimentos Condimentados (Canirac), Alfonso Salcedo Cobos, la suspensión de las clausuras contra sus agremiados no implica que la Cámara deje de apoyar al resto del sector que fue perjudicado por las acciones de la SHCP.
Confirmó que el viernes fue informado por la dirigencia nacional sobre el acuerdo de explicar las reformas fiscales para después aplicar la ley.
Salcedo Cobos informó que hoy que se reúnan los empresarios inconformes nuevamente con la SHCP local, se coordinará con las autoridades hacendarias para empezar a brindar información a los restauranteros, como se acordó.
Salcedo Cobos indicó que además de las pérdidas económicas por la falta de ventas debido a la clausura de algunos restaurantes como El Zorrito, Amigo Miguel y Carlos´n Charlies, los empresarios gastronómicos tuvieron también pérdidas por los egresos de operación, como el pago de la nómina laboral, materia prima, renta, energía eléctrica, agua potable, entre otras.
Criticó que las acciones derivadas en las clausuras se debe a un “impuesto transitorio”, pues el 5 por ciento del impuesto suntuario que entró en vigor en enero “el año próximo desaparecerá”, aunque “ahora nos causa dolores de cabeza”.
Reiteró la necesidad de que los legisladores “no aprueben al vapor” este tipo de impuestos.
Para el dirigente de la Asociación de Restaurantes, Bares y Discotecas de Acapulco (ARBDA), Héctor Rodríguez Escalona, la nueva actitud de la dependencia federal es una muestra de acercamiento al diálogo, porque los empresarios “buscamos comprender la ley para aplicarla”.
Ahora “nos cambian los guiones (fiscales) que practicábamos desde hace 20 años, y quieren (la SHCP) que en sólo 15 días modifiquemos eso”.
Pidió a la Secretaría que los cursos de información se extiendan a todos los organismos, porque de no ser así aseguró que “no hay diálogo real” porque “deben asesorarnos a quienes pagamos impuestos y entendemos (los empresarios) que sólo con las aportaciones vamos a crecer, pero para hacerlo necesitamos que nos den días para corregirnos y avanzar”.
Héctor Rodríguez ejemplificó la situación actual de desinformación tanto del empresario como del cliente, al señalar que el sábado, el comediante Eugenio Derbez consumió en uno de sus restaurantes y al cobrarle el consumo argumentó que el 5 por ciento del nuevo impuesto debería ser desglosado al presentar como cliente su RFC, cuando el restaurantero le dijo que aún con la presentación de su clave hacendaria el impuesto no se podía desglosar, lo que causó molestia y confirma, dijo, que “cada quien interpreta de manera diferente esta ley”.
Mientras que el presidente de Restauranteros Unidos de Acapulco (RUA), Javier Reinada, dijo que “no es solamente la Canirac la afectada”, por lo que conminó a la SHCP a considerar en el diálogo al resto de las organizaciones.
También se dijo a favor del curso de información de las reformas fiscales, y propuso que la dependencia federal antes de clausurar debe realizar requerimientos a las empresas para que modifiquen sus errores.
Afirmó que ni el propio personal de la SHCP “sabe lo que hacen”, porque aseguró que también desconocen las nuevas leyes fiscales. Manifestó que se deben a errores de imprenta las omisiones en las facturas, y no precisamente la situación de adeudo de los establecimientos, lo que deriva “en el hostigamiento” de clausura.
Dijo que las posteriores acciones de los empresarios del sector gastronómico serán determinadas por los resultados que se logren obtener hoy, cuando se reúnan en el inmueble de la Secretaría.
