Karina Contreras
En el inicio de la semana de Pascua el turismo ha bajado considerablemente en las playas de Acapulco y prestadores de servicios del mobiliario comentaron que la semana pasada estuvo a “reventar” y sacaron todo el mobiliario por lo que les fue muy bien.
En un recorrido por playa Papagayo había familia enteras bajo las sombrillas y otros en el mar, pero con precaución porque todavía se podía ver mar de fondo y había bandera roja. En el lugar hay un módulo de la Marina donde se informó que se ha estado vigilando que se no se cometan abuso con los turistas y que no haya pleitos, luego de copas encima.
Al llegar los turistas, los marinos informan sobre las medidas preventivas que tienen que tomar cuando estén en la playa, que tienen que cuidar a los menores y si necesitan apoyo ellos están para ayudarlos. Había una cuatrimoto con dos marinos en la franja de la playa haciendo recorridos.
En un recorrido poco después de la 1 de la tarde la afluencia era nutrida en la playa, pero no como la semana pasada, pues se podía caminar por la franja de arena y pasar entre las sombrillas. Un prestador de servicio de mobiliario dijo que la semana pasada estuvo muy bien porque la playa estuvo a reventar y la gente pagaba los 300 pesos por el servicio de sombrilla por estar todo el día. Manifestó que este lunes ya había bajado considerablemente la afluencia de turistas, pero lo que cayera era bueno para ellos.
Los vendedores ambulantes ofrecían las trencitas en 300 pesos, pero ya regateando las dejaban en 250 pesos y las bananas seguían en 100 pesos.
Turistas antes de entrar a la zona de playas se tomaban fotos en las fuentes danzarinas del parque Papagayo.
La familia González, del Estado de México, integrado por cinco personas comentaron que llegaron este lunes y que estarían hasta el jueves en Acapulco. Que les gusta venir en semana de Pascua porque hay menos gente y pueden disfrutar sin aglomeraciones. Los dos menores, ya enfundados en trajes de baño con sus salvavidas en la cintura, se mostraban ansiosos por llegar al mar.
Comentaron que se vinieron en autobus porque el trayecto es muy pesado en carretera ante los miles de turistas.
Afuera del hotel Emporio llegaban los visitantes en autobuses de turismo y hacían fila para registrarse.
