Europa Press
Madrid
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó de los riesgos para la salud que puede tener la lluvia ácida tras las nubes negras registradas en la capital de Irán, Teherán, por los ataques de Israel contra depósitos de petróleo y refrendó la alerta sanitaria emitida por las autoridades, que pide a sus ciudadanos permanecer dentro de sus casas para protegerse de la contaminación.
“Considerando lo que está en riesgo en este momento –instalaciones de almacenamiento de petróleo y refinerías que fueron atacadas, provocando incendios y planteando serias preocupaciones sobre la calidad del aire– definitivamente es buena idea”, dijo el portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, en una rueda de prensa desde la ciudad suiza de Ginebra.
En este sentido, explicó que la lluvia, mezclada con “contaminantes tóxicos” podría ser “extremadamente peligrosa”. “Con fuertes propiedades ácidas, podría causar quemaduras químicas en la piel y daños graves a los pulmones”, detalló.
Lindmeier indicó que la organización está en contacto con las autoridades iraníes, si bien por el momento se desconoce el alcance que podría tener a nivel sanitario este tipo de lluvia, puesto que el nivel de peligro depende, en gran medida, de factores tan diversos como la dirección del viento, la ubicación en la que se encuentren las personas o la cantidad de contaminantes tóxicos que haya.
El embajador de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeed Iravani, afirmó en una carta enviada al secretario general de la ONU, António Guterres, que estos ataques por parte de Estados Unidos e Israel “constituyen una clara violación de las obligaciones internacionales derivadas de los acuerdos ambientales multilaterales, incluida la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Convenio sobre la Diversidad Biológica”.
“Irán insta a Naciones Unidas y a sus órganos competentes a que aborden urgentemente estos acontecimientos y adopten las medidas pertinentes, incluida la condena de actos destructivos para el medioambiente y la exigencia de responsabilidades a los responsables de este manifiesto crimen ambiental”, añade la misiva.
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel vive su undécimo día y deja hasta la fecha más de mil 200 muertos en Irán, según las autoridades iraníes. Entre los muertos figuran, además del líder supremo, Alí Jamenei, varios ministros y altos cargos del ejército de Irán, que respondió lanzando misiles y drones contra Israel e intereses estadunidenses en países de Oriente Próximo, incluidas bases militares.
Por su parte, e presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está evaluando “opciones adicionales” para contener la escalada de los precios de los combustibles provocada por la guerra de Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
“El presidente y su equipo están observando de cerca los mercados, hablando con líderes de la industria, y el ejército estadunidense está analizando opciones adicionales siguiendo la directiva del presidente de mantener abierto el estrecho de Ormuz”, afirmó ayer la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en rueda de prensa.
La Marina estadunidense no escoltó ningún petrolero en el estrecho de Ormuz, afirmó ayer la portavoz de la Casa Blanca, después de que el secretario de Energía Chris Wright afirmara lo contrario y luego borrara su publicación.
“Puedo confirmar que la Marina de Estados Unidos no escoltó ningún buque cisterna o navío por el momento, aunque por supuesto es una opción”, dijo la portavoz, Karoline Leavitt, en rueda de prensa.
Por otro lado, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Lariyani, rechazó ayer las “amenazas vacías” por parte del presidente estadunidense, Donald Trump, y le recomendó que “tenga cuidado” para “no ser eliminado”, en medio del conflicto desatado en Oriente Próximo por la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
“La nación no tiene miedo de sus amenazas vacías”, dijo Lariyani en sus redes sociales en respuesta a las últimas amenazas de Trump contra el país, al afirmar que Irán “será golpeado 20 veces más fuerte por Estados Unidos” si bloquea el paso de petróleo a través del estrecho de Ormuz.
El viceministro de Exteriores de Irán Kazem Qaribabadi confirmó ayer “contactos” con varios países, entre ellos Rusia, China y Francia, antes de resaltar que “algunos de ellos quieren hacer algo para detener la guerra”, desatada por la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
Por su parte, El ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, afirmó ayer que no hay “ningún planteamiento oficial” del plan que puso sobre la mesa el presidente de Francia Emmanuel Macron para enviar un portaviones en misión defensiva al estrecho de Ormuz y aseguró que España solo participa en operaciones “que puedan garantizar la paz” y la seguridad en la Unión Europea.
Mientras, el primer ministro británico, Keir Starmer, acordó colaborar “estrechamente” con Italia y Alemania durante los próximos días frente a las amenazas iraníes, especialmente en lo respectivo a la situación en el estrecho de Ormuz, donde el tráfico marítimo cayó en picado en medio de la guerra en Irán, país que controla el estratégico paso.
El gobierno de Irán reclamó ayer a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que “se ahorre la hipocresía” y la acusó de “hacer carrera estando en el lado equivocado de la historia”, después de sus declaraciones en apoyo a la población iraní y su ausencia de críticas directas a Estados Unidos e Israel por su ofensiva contra el país asiático.
Mientras, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, recalca que el derrocamiento de las autoridades de Irán “depende del pueblo iraní” Destaca que la ofensiva de Israel y Estados Unidos “está rompiendo los huesos” a Teherán y acerca la posibilidad de “un cambio”
La Policía de Irán advirtió ayer que si alguien sale a protestar en el país “a petición del enemigo”, será tratado “como el enemigo”, defendiendo que las fuerzas de seguridad se emplearán en la “protección de su revolución (islámica)”, después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, haya instado a la sociedad iraní a “aprovechar el momento” de la ofensiva lanzada junto a Estados Unidos para “eliminar el régimen del ayatolá”.