Señor director: Le solicitamos tenga a bien publicar la presente en la sección de Cartas del medio que usted dirige. Nuestro estado vive momentos de gravísima incertidumbre, de violencia desmedida y de una alarmante falta de precisión cuando se trata de esclarecer hechos delictivos. Somos víctimas de la inseguridad y estamos desprotegidos gracias a estrategias … Continúa leyendo Exigen al gobernador una investigacoión guiada por la verdad
Enero 13, 2007
Señor director:
Le solicitamos tenga a bien publicar la presente en la sección de Cartas del medio que usted dirige.
Nuestro estado vive momentos de gravísima incertidumbre, de violencia desmedida y de una alarmante falta de precisión cuando se trata de esclarecer hechos delictivos. Somos víctimas de la inseguridad y estamos desprotegidos gracias a estrategias fallidas en el control del delito y a una impartición de justicia deleznable. Somos víctimas de una administración incapaz de dar certeza a los ciudadanos que trabajamos y construimos nuestras vidas en Guerrero.
Luego de la información difundida ayer 11 de enero de 2007, en relación a las investigaciones sobre el lamentable asesinato del diputado del Partido Acción Nacional (PAN) Jorge Bajos Valverde, los que aquí firmamos: ex alumnos, alumnos, académicos, funcionarios y ex directivos de la Universidad Loyola del Pacífico, manifestamos, a título personal, nuestra profunda indignación por la falta de compromiso profesional que algunos medios y periodistas han manejado a partir de datos infundados y confusos provenientes de las autoridades judiciales.
Nos manifestamos ofendidos por la manera en que se ha culpado, sin un mínimo de compromiso moral, a personas honestas y de trayectoria profesional comprometida, como es el caso de Ramiro Arteaga Sarabia, hombre que siempre ha luchado por las causas más nobles a favor de una sociedad más justa, trabajando para mejorar las condiciones de vida de los sectores más necesitados y a quien hoy se le acusa de haber participado en ese acto criminal.
Quienes conocemos a Ramiro Arteaga sabemos de su calidad como persona, de su sencillez y sobre todo de su compromiso con la sociedad y con los valores humanos.
Es inverosímil que las autoridades abran líneas de investigación tomando como punto de indicio correos electrónicos que hablan de “la fuente del bajo mundo”. Es inaudito y vergonzoso que se pretenda hacer justicia partiendo de suposiciones pueriles y que de no ser tan graves, llamarían a la risa por su evidente falta de sustento.
Exigimos de la manera más enérgica que el gobernador del estado Carlos Zeferino Torreblanca Galindo, el secretario de Gobierno Armando Chavarría Barrera, el procurador de Justicia Eduardo Murueta Urrutia así como el director de la Policía Investigadora Ministerial (PIM), Érit Montufar sean guiados por la verdad documentada y por hechos de indubitable comprobación, que esclarezcan, de una vez por todas, el asesinato de Jorge Bajos Valverde.
Atentamente
Juan José Belmonte Torres, Roberto Carlos Pérez Ramírez, Edgar Rubio, Francisco Saucedo Navarrete, Gandhi Siloé Álvarez de la O, Joseph William Rosario Estévez, Ila Kuri Hernández, Francisco Camacho Marín, Alfonso Juárez Serrano, Eduardo Sotelo Cabrera, Verónica Patrón Gómez, Yolisma Arlahen Almazán Núñez, Dulce Melina González Arciniega, Cindy Partida Molina, José Luis Cañedo Arellano, Mónica Jeimmy Maldonado Lazcano, Héctor García Castaños, Dulce María Salinas Vigueras, José Luis Sánchez Balanzar, Romelia Estrada Gómez, Nancy Arteaga Sarabia, Ana Elena Aponte Gómez, Alberto Mojica Mastache, Blanca Andrea Mojica Mastache, Juan Aponte Gómez, Magda Mesa Apun, Ana Karina Peralta Martínez, Amarilis Altinay Rosas Uribe Álvarez, Mario Guillermo Solís Acosta, Luis Gerardo Castro Onofre, Giza Pelayo Baños, Luis Antonio Astudillo, Blanca Vite López, Alfredo Germán Amos Nava Pérez, Berenice Moreno Lemus, Julio César Gómez Pacheco, Karina Heredia Ávila, José Alejandro Aponte Gómez, Malinalli Arellano Arce, Karla Barreto Méndez, Jean Mendieta Jiménez, Gretel Delgado Campos, Carlos Huerta Fernández, Simón Sokhn Casis, José Javier Briseño Solís, Celia Pariente Arce, Fernando Rodríguez Abarca, Juan Neftalí Mayrén Arévalo, Nora Mayrén Arévalo, Juan Ortega López, Romy Carolina Cuevas Macías, Federico Vite López, Betsania Rodríguez Hernández, Oscar Rodríguez Hernández, César Gustavo Rodríguez Hernández, Jesús Bahena Cuevas, Armando E. Camacho Jasso, Enrique Hudson Adame, Edgardo Victorino Cerón, Francisco Dorantes Reyes, Gloria Adelina Cortés Lobato, Luis Enrique Schot Gaspar, Emiliano García Arzeta, Susana Pérez Velásquez, Héctor Bello Guadarrama, Ma. del Rocío Luna Castro, Itzel A. Romero Acevedo, Laura Esther Vargas Mena, Miguel Ángel Carrera Romero, Luis Arturo Rosales López, Víctor Román Román, Gilberto Miguel Moran Olea, Claudia Gabriela Prado Bernal y Kendra Walton López.
Se manifiesta indignada por la forma en que se lleva la investigación del caso Bajos
Señor director:
Le agradecería publicara mi carta en su prestigiado periódico, pues como ciudadana acapulqueña me siento indignada ante los hechos de sangre recientes.
La muerte del diputado Jorge Bajos Valverde nos sumió en una profunda indignación y estupor al ver cómo de manera cobarde un ser cuyo mérito era servir a la sociedad era privado de su vida.
Tristemente nuestra indignación ante este hecho no cambia para nada la realidad, no lo tendremos más entre nosotros y compartimos el sentimiento de dolor de su familia.
De por sí ya era un agravio la forma vil en que fue asesinado Jorge y sumado a esto nos llena de indignación la forma de llevar a cabo la indagatoria sobre su asesinato.
Detener como presuntos responsables, sólo por la palabra de un asesino confeso a dos ciudadanos acapulqueños ampliamente conocidos por su trayectoria humana y profesional: Ángel Pasta y Ramiro Arteaga, nos deja un mal sabor de boca.
Entendemos que la policía ministerial tiene la responsabilidad de investigar, pero no considero que se deba tratar como delincuente a ningún ciudadano sin mediar pruebas fehacientes de su supuesta culpabilidad.
El manejo que se ha dado en los medios es también causa de indignación y pedimos que el mismo tiempo de cobertura noticiosa para llamarlos “presuntos delincuentes” les sea dado para esclarecer y limpiar su nombre ante la opinión pública.