Rechazan señalamientos de Serafín Aponte Señor Director En relación con la nota publicada el 21 de marzo de 2026 titulada: “La secretaria de Cultura de Guerrero hace un uso político de artistas, afirma Serafín Aponte” Me permito ejercer mi derecho de réplica con el fin de precisar información inexacta que afecta mi trabajo dentro de … Continúa leyendo Rechazan señalamientos de Serafín Aponte
Marzo 24, 2026
Rechazan señalamientos de Serafín Aponte
Señor Director
En relación con la nota publicada el 21 de marzo de 2026 titulada:
“La secretaria de Cultura de Guerrero hace un uso político de artistas, afirma Serafín Aponte”
Me permito ejercer mi derecho de réplica con el fin de precisar información inexacta que afecta mi trabajo dentro de la danza contemporánea en Acapulco.
En el texto referido se realizan afirmaciones que no corresponden a la realidad de mi labor, por lo que considero importante aclarar:
1. Sobre el origen del proyecto
El movimiento de Danza Contemporánea Acapulqueña, que impulso desde 2023 ha sido construido con trabajo independiente, gestión constante y recursos propios.
No se trata de una compañía formal, ya que no contamos con infraestructura institucional, contrato ni seguridad social.
2. Sobre el modelo de trabajo
Mi práctica se basa en la formación accesible y en la dignificación del trabajo artístico: ofrezco entrenamiento gratuito a quienes desean integrarse y otorgo honorarios por cada presentación.
3. Sobre la participación en espacios culturales.
Nuestra presencia en el 5 Festival Guerrero en Los Pinos, es resultado de más de cinco años de gestión continua, no de decisiones discrecionales.
Sin embargo, más allá de las aclaraciones puntuales, considero que este momento debe servir para abrir una conversación de fondo que el sector cultural ha postergado:
En Acapulco, y en gran parte del país, los artistas trabajamos en condiciones de precariedad, con escasos espacios de exhibición, limitado acceso a apoyos institucionales y sin garantías laborales básicas.
En este contexto, las descalificaciones entre integrantes del mismo gremio no fortalecen al sector, lo fragmenta y desvían la atención de los problemas estructurales que realmente deben discutirse.
Más que confrontaciones personales, lo que se necesita es abrir el debate sobre cómo generar más espacios, mejores condiciones y mayor reconocimiento para el trabajo artístico local.
Estoy convencida de que el crecimiento de la danza —y del arte en general— en Acapulco, no vendrá de la descalificación, sino de la construcción colectiva.
Por lo anterior, solicito respetuosamente la publicación íntegra de esta réplica en el mismo medio, conforme a mi derecho establecido en la ley.
Atentamente,
Sara Guillén
Danza Contemporánea Acapulqueña