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Jueves 27 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Cultura  

Adeuda la Secultura cientos de miles de pesos a creadores, promotores y a sus propios trabajadores

Salarios, talleres, cursos, alimentación, trasporte y hospedaje, son algunos de los servicios que no ha solventado la institución. Denuncian empleados que los presionan para no hacer pública esa situación

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Agosto 24, 2017

La Secretaría de Cultura (Secultura) de Guerrero adeuda cientos de miles de pesos a creadores y promotores artísticos y culturales, trabajadores e incluso proveedores de servicios.
Así lo confirmaron diversas fuentes consultadas fuera y dentro de la propia secretaría que declararon que dichas deudas corresponden a salarios, talleres, cursos, servicios de alimentación, trasporte y hospedaje, generando una crisis al interior de la dependencia.
Además, dichas fuentes destacan que son verdad las amenazas en contra del personal que haga pública la situación de la dependencia, tal y como lo dio a conocer la ex coordinadora de Difusión de la Secultura, Cristina Sierra Rosas, en una carta enviada a El Sur publicada el 18 de agosto en la que exige el pago de adeudos.

Los primeros indicios

Los atrasos en la entrega de las ministraciones de diferentes programas pueden dar cuenta de los problemas de la Secultura para cumplir con sus compromisos.
En abril de 2016 el gobierno de Héctor Astudillo anunció el programa PazAporte, que no era otra cosa que la continuación del proyecto del mismo nombre creado durante la gestión como gobernador de Rogelio Ortega.
Los objetivos de dicho programa eran promover la convivencia de la gente, la recuperación de espacios públicos así como la resolución de conflictos los proyectos participantes recibirían entre 40 mil y 150 mil pesos para su desarrollo, anunciándose una bolsa total de ocho millones de pesos para todo el programa.
No obstante, fue hasta junio de este 2017 que se liquidaron los adeudos para con los 69 proyectos participantes.
Posteriormente creadores y promotores culturales de Chilpancingo beneficiarios del Programa de Desarrollo Cultural Municipal (PDCM) revelaron que a la fecha no se les ha pagado el estímulo que ganaron en el primer trimestre del año y que sólo algunos han recibido un pago parcial que en muchos casos no les permite desarrollar sus proyectos.
Ello, a pesar de que el secretario de Cultura, Mauricio Leyva Castrejón, declaró en su oportunidad que se había empezado a pagar dicho programa y que iban ya en un 60 por ciento (El Sur, edición del 17 de agosto, 2017).
Más recientemente otro programa sufriría el atraso en la entrega de recursos: el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico de Guerrero (PECDAG), afectando al menos a unos 20 creadores de 38 beneficiarios. (El Sur, edición del 17 de agosto, 2017).
Al cierre de edición y luego de consultar a algunos de los creadores afectados dichos adeudos habían sido ya liquidados casi un mes después de las fechas programadas (22 y 23 de julio).

Quejas y creadores

Varios son los creadores y promotores culturales y artísticos que han colaborado con la Secultura y varios los que confirmaron que a la fecha la dependencia les adeuda diferentes montos por los servicios realizados.
Sin duda, el más reciente e importante se refiere al caso del bailarín guerrerense Serafín Aponte Nájera quien dedicó parte de 2016 y 2017 a sembrar las bases de una comunidad de danza contemporánea en la entidad de la mano de talleres, seminarios y la formación de bailarines.
En un comunicado interno, del cual El Sur obtuvo una copia, Aponte Nájera revela que a la fecha la secretaría no le ha solventado lo correspondiente al pago de maestros del segundo diplomado de danza y del seminario que se realizaron entre mayo y junio de esta año. El adeudo, se investigó después, asciende a 200 mil pesos.
Así también el del fotógrafo Carlos Alberto Carbajal quien coordina un colectivo infantil de fotografía en la colonia Emiliano Zapata y a quien la Secultura le adeuda 50 mil pesos.
Ello a pesar de que la Secretaría de Cultura federal, copartícipe del proyecto del colectivo, le informara al propio fotógrafo que los recursos correspondientes fueron depositados en su totalidad al estado de Guerrero desde el año pasado.
A este caso y no menos importantes, se suman los pagos pendientes de los escritores participantes del programa Guerrero escribe, inaugurado por la Secultura en el primer semestre de este año y que tendría actividades en Acapulco, Chilpancingo y Tlapa, lugar donde finalmente se canceló, dicen las fuentes, por falta de presupuesto.
José Dimayuga (a quien además se le deben honorarios por haber participado como jurado de la pasada Muestra Estatal de Teatro realizada a principios de agosto de este año y un taller de dramaturgia), Brenda Ríos, Andrés Acosta (a quien también se le deben honorarios por haber sido jurado en el proyecto editorial sobre literatura infantil Mi amigo el Tecuán 3D del 2016) y Federico Vite, entre ellos. Los montos oscilan entre 8 y 12 mil pesos por creador.
Del mismo modo, también se les debe a quienes impartieron el Taller de dramaturgia Gesto y Escritura en el Centro Cultural Acapulco entre el 22 de abril y el 5 de agosto pasados y que a decir de la convocatoria, fueron las escritoras Alejandra Molina, Zaira Mofatt y Lauri García Dueñas, junto con el dramaturgo José Dimayuga.
Así también el de la promotora cultural Blanca Elena Rivera, a quien le quedaron a deber 9 mil pesos luego de organizar la Feria Nacional del Libro de Iguala en 2016; el de actriz Malena Steiner a quien se le adeuda una parte por la promoción de talleres de la directora teatral Marla Espinoza y nuevamente el de Serafín Aponte a quien se le adeuda una parte de su participación en las pasadas Jornadas Alarconianas, al igual que a la compañía de danza contemporánea Barro Rojo.

Los silencios forzados

Trabajadores de la Secultura confirmaron la crisis: así como hay retraso en el pago de los recursos de los diferentes programas que se ejecutan, los hay para el pago de los mismos trabajadores.
Tras indicar que son verdad las amenazas en contra del personal que haga pública la situación de la dependencia, a condición del anonimato y de no precisar montos específicos para no revelar su identidad, comentaron que en el área de Galerías y Arte hay un staff (tres operativos y uno de oficina) que no han recibido su salario desde hace ya ocho meses.
“A algunos, más bien a la mayoría, nos deben desde enero, ocho meses ya; sé que hay otros que sí han podido cobrar una parte pero no te podría decir quiénes”, dijo uno de los afectados.
“Pero si tú vas a Chilpancingo (al palacio de Cultura) verás cómo tanto la delegada Claudia (Jorge Román, delegada administrativa) y el señor Juan (Juan Martínez, delegado de Finanzas) tienen como diez personas cada uno trabajando con ellos”, se quejó otro.
Del mismo modo, se adeudan salarios al personal de la Subsecre-taría de Formación y Vinculación (tres personas), área que se encuentra acéfala desde la salida intempestiva de su titular, Cristina Navarrete Fernández en la segunda quincena de junio.
A destacar también, indicaron, los casos del director de la Fábrica de Artes y Oficios (Faro) de la colonia Emiliano Zapata, David de León, a quien le deben su salario de este año y aun así continúa al frente del lugar, el del asistente en Acapulco del propio secretario de cultura Jorge Sánchez o el de Grecia Jasso, colaboradora del programa Alas y Raíces que dirige Jéssica Álvarez.
Asimismoe también se le adeuda una parte de su liquidación a la anterior directora de Difusión y Promoción Cultural de la dependencia, Aline Valeria Quiroz, separada del cargo al mismo tiempo que Cristina Sierra Rosas, otrora también coordinadora de Difusión y que hizo público su descontento.
Otros más y que en su oportunidad hicieron público su descontento fueron el contador Marcos Iván Ortega Criollo y el escritor Diego Montes quienes en visita a este diario (El Sur, edición del 3 de julio, 2017) denunciaban la falta de pago de su salario desde diciembre y septiembre, respectivamente del año anterior.
Todos estos casos se suman los adeudos que tiene la Secultura para con los encargados de los 10 Paralibros en la entidad (aunque algunos ya no funcionan): adeuda entre seis y ocho meses del estímulo que debe entregarles por su trabajo como promotores de lectura y que cada que acuden a preguntar no les dan razón (El Sur, edición del 10 de agosto, 2017).
Aunque después el titular de la secretaría Leyva Castrejón declarara que no se debían ocho sino cuatro (El Sur, edición del 11 de agosto, 2017), es la fecha en que no hay siquiera acercamiento para lograr un acuerdo con los promotores de lectura.
Mientras tanto, el encargado del paralibros de Zihuatanejo José Ántonio Urbina Bello escribía hace unos días en su red social de Facebook: “El apoyo que se ofreció, fue de $2,500.00 en diciembre del año pasado(2016), sólo fue de $2,000.00 porque el 20 por ciento es para el contador, según versiones, y lo que va del año no se ha recibido un peso de apoyo, en mi caso se abre de jueves a domingo de 8 de la mañana a 5 de la tarde; si tenemos evento de: presentaciones de libros, círculos de lectura, cuenta cuentos, etcétera, el mobiliario, audio, sillas, corren por cuenta del mediador”.

Las deudas afectan también a proveedores

Más allá de los adeudos ya mencionados, existen otros con varios proveedores y que se han podido identificar.
En llamada telefónica a este reportero, Carlos Macías, quien opera una empresa de trasportación reveló que desde mayo del año pasado, desde la pasada Feria Nacional del libro de Iguala, la Secultura ha requerido de sus servicios lo mismo para la trasportación de personal como de talento invitado a las diferentes actividades de la secretaría y el monto actual de la deuda asciende a 650 mil pesos.
A pesar de ello, en la pasada gala de Orgullo Guerrero en Acapulco, el 9 de agosto, le solicitaron sus servicios para trasportar a gente como Erasmo Catarino aunque estos servicios sí se los pagaron.
De hecho, las fuentes consultadas de la propia Secultura aseguran que negocios como Los Anafres, Sanborn’s o los hoteles One y Elcano ya no desean otorgar crédito a la dependencia por los adeudos que tiene con ellos.