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Viernes 07 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Cultura  

Ante las desapariciones, llama Alma Delia Murillo a apropiarse de la narrativa y transformar el fenónemo

Israel Sánchez / Agencia Reforma Ciudad de México En un país con más de 130 mil desaparecidos, no puede ser que todos anduvieran en “malos pasos”. Así lo sostuvo Alma Delia Murillo el domingo al presentar Raíz que no desaparece (Alfaguara), su más reciente novela, en la última jornada de la Fiesta del Libro y … Continúa leyendo Ante las desapariciones, llama Alma Delia Murillo a apropiarse de la narrativa y transformar el fenónemo

Abril 27, 2026

En Raíz que no desaparece, Murillo escribe sobre una madre buscadora a la que su hijo se le aparece en sueños para contarle a dónde se lo llevaron Foto: Agencia Reforma

Israel Sánchez / Agencia Reforma

Ciudad de México

En un país con más de 130 mil desaparecidos, no puede ser que todos anduvieran en “malos pasos”.
Así lo sostuvo Alma Delia Murillo el domingo al presentar Raíz que no desaparece (Alfaguara), su más reciente novela, en la última jornada de la Fiesta del Libro y la Rosa de la UNAM, remarcando la importancia de apropiarse y transformar la narrativa en torno a este doloroso fenómeno.
“Saquemos ese relato de la necropolítica que sólo dice estadísticas y no nombra, esa que ha depositado y logrado que llegue muy profundo lo de: ‘En algo andaban’”, instó la autora ante el público reunido en el Foro Libertad, durante la última jornada de este encuentro en el Centro Cultural Universitario.
“Apropiémonos de la manera de contar esto, sobre todo porque las familias no encajan en ese engranaje. Y por eso es como si todo este relato negara, ocultara que lo que está de fondo, que toda esa chingadera, ese capitalismo gore, como dice Sayak Valencia, se está alimentando de una herida inmensa que es de estas personas, de estas familias mutiladas”.
Acompañando a colectivos de buscadores para la escritura del libro, Murillo descubrió con gran impacto que en medio de ese profundo dolor y de todo lo horrible que implica esta crisis humanitaria –como ha alertado la ONU– también podía haber gestos de amor, alegría y picnics improvisados por personas cuyas ropas de colores son “una resistencia a no estar en el duelo, sino en la vida, en la búsqueda”.
En su novela, Murillo escribe sobre una madre buscadora a la que su hijo se le aparece en sueños para contarle a dónde se lo llevaron. Y es algo que la autora dice haber tomado de la realidad, pues aunque pueda parecer extraño, es a lo que el fallido sistema ha orillado a las familias buscadoras.
“Aunque sea por un poco de egoísmo para dejar de tragarnos la violencia, hagamos algo (ante las desapariciones); cada quien tome una decisión de qué hacer (.) Sí puedes, sí podemos hacer algo”, exhortó, por su parte, la escritora Julia Santibáñez, quien acompañó a la presentación de Raíz que no desaparece.
Además del cambio de narrativa, Murillo apeló a abandonar la indiferencia, y enlistó algunos gestos que, aunque pequeños, resultan significativos para los buscadores, como hacerles algún donativo de materiales esenciales, como botas y guantes, o incluso sólo acompañarles; “acuerparles suma un montón”, dijo la escritora.