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Cultura  

Celebra Jessica Sandoval 20 años en la danza con obra de Fernando Pessoa

Francisco Morales / Agencia Reforma Ciudad de México La coreógrafa y bailarina Jessica Sandoval tenía un estreno programado en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario (CCU) justo en el fin de semana en el que se decretó el cierre de foros por la pandemia de Covid-19, en marzo de 2020. Ante la situación … Continúa leyendo Celebra Jessica Sandoval 20 años en la danza con obra de Fernando Pessoa

Marzo 18, 2026

Francisco Morales / Agencia Reforma

Ciudad de México

La coreógrafa y bailarina Jessica Sandoval tenía un estreno programado en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario (CCU) justo en el fin de semana en el que se decretó el cierre de foros por la pandemia de Covid-19, en marzo de 2020.
Ante la situación de emergencia en el mundo entero, siguió adelante con su proceso artístico y, en la búsqueda de voces afines que le hablaran sobre lo que estaba viviendo, dio con la obra de teatro El marinero, de Fernando Pessoa (1888-1935).
Única del género publicada por el poeta, la obra plantea una sola imagen escénica: tres mujeres ante un ataúd, durante un velorio, en un cuarto con una ventana donde asoma el mar.
“Esta pieza la hago durante la pandemia y para mí fue una época en donde estábamos muy conscientes, o a lo mejor muy temerosos, de la muerte”, recuerda Sandoval en entrevista.
“Estábamos muy cercanos a la muerte y eso me hizo pensar en la muerte como la constatación más grande de que estamos vivos”.
Inspirada por Pessoa y por las dificultades de la pandemia, la artista creó Pronto será de día, obra coreográfica a presentarse, al fin, este 20, 21 y 22 de marzo en la Covarrubias, quizás a modo de reivindicación de su pieza cancelada por la pandemia.
Además, de manera simbólica, esta reflexión sobre la vida y la muerte es también la celebración de los 20 años de Sandoval como coreógrafa, cuya primera creación se presentó en ese mismo recinto.
Para la artista, El marinero es de una gran profundidad sentimental y fue planteada por el propio autor como “un drama estático”.
“Él decía que el teatro no necesita de la acción, que el teatro surge a través de la develación de las almas”, explica la artista.
“Para mí, en tanto bailarina y coreógrafa, creadora a partir del movimiento, en donde el cuerpo es mi lenguaje principal, me hizo pensar mucho en cómo extrapolar esta aseveración que hace Pessoa, que me parece muy fuerte, muy profunda”.
De corte existencialista, la pieza del autor portugués también está plena de esos desdoblamientos que fueron parte incluso de su vida como autor, al crear a sus heterónimos.
En la pieza teatral, explica Sandoval, una de las mujeres del velorio cuenta la historia de un marinero que vive en una isla desierta, donde, cansado de su vida pasada, se inventa una vida nueva, con nuevas personas que sustituyan a las que alguna vez conoció.
“Pero, cuando se cansa, quiere volver a ellas y ya no están. Y, al mismo tiempo, después él tampoco está, como estas tres mujeres que, al final, en cuanto aparece el sol, ya no están”, relata la coreógrafa.
“Es eso: la existencia de nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras sensaciones, de cómo nos relacionamos, no sólo con la vida, sino principalmente con nosotros mismos”.
Por ello cita un fragmento que lo ilustra: “Tengo menos miedo a mi voz que a la idea de mi voz”.
En su coreografía, Sandoval aborda también el aspecto onírico de la obra a través de dos bailarinas, en quienes condensa las reflexiones de las tres dolientes de Pessoa.
“Pienso en estas mujeres como ensoñaciones, en esta parte que es muy lúdica, porque están llenas de preguntas, pero al final no existen y eso a mí me da una sensación de cómo vivimos nuestra vida, porque a veces no estamos tan en el presente, sino estamos pensando cómo hemos sido, cómo queremos ser”, reflexiona.
“Pessoa tiene una frase muy bella y muy importante, que dice: ‘Nunca podremos ser lo que queremos, porque siempre habremos querido serlo en el pasado’”.
Así como Pessoa creía que el teatro nace al develar el alma de sus personajes, Sandoval deja que el movimiento nazca también al develar sus emociones.
“En esta búsqueda del movimiento generado a partir de las emociones empezamos a trabajar sobre cualidades de movimiento muy específicas, entonces hay movimientos muy staccatos, muy fluidos, cámara lenta, cámara rápida, desde esas cualidades que me daban a mí esta forma rara, o diferente, de estar en el mundo”, apunta.