EL-SUR

Sábado 17 de Noviembre de 2018

Guerrero, México

Cultura  

Consume el cáncer al legendario fotógrafo guerrerense Armando Lenin Salgado

Fallece en Cuernavaca el ojo que captó momentos claves de la historia de México, como el Halconazo y la guerrilla de Genaro Vázquez Rojas. “Mi padre será recordado y vivirá mediante su trabajo, sus imágenes, por la constante denuncia que hizo ante el poder”, dice su hija, Selín Salgado. Agudo observador de su tiempo, declaró a El Sur, en 2017, que “no creo que México cambie si hay gente tan miserable al frente como esos panistas y esos priistas”

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Abril 15, 2018

La tarde de ayer a las 4 de la tarde en su casa de Cuernavaca, Morelos, falleció el fotógrafo guerrerense Armando Lenin Salgado Salgado, luego de una larga agonía por el cáncer de próstata que le detectaron hace algunos años.
Lo acompañaron hasta el final su esposa Araceli y su hija Selín.
Sus restos fueron velados anoche en la funeraria Gayosso, en Cuernavaca y este domingo a las 5 de la tarde serán cremados.
Existe la posibilidad de que sus restos sean llevado en algunos días a Pilcaya, lugar donde nació, comentó su hija en breve charla telefónica.
“Mi padre será recordado y vivirá mediante su trabajo, sus imágenes, por la constante denuncia que hizo ante el poder”, destacó.
Armando Lenin Salgado Salgado fue uno de los fotógrafos más reconocidos por su documentación de los movimientos sociales del siglo XX en México.
En ese sentido, y a destacar, documentó el Halconazo, como se conoce a la brutal represión contra estudiantes del 10 de junio de 1971, un crimen de Estado cometido por un grupo paramilitar llamado Halcones, adiestrados por el Ejército y la policía, que dispararon con rifles de alto poder contra gente inocente en la Escuela Normal de Maestros de la Ciudad de México.
Del mismo modo, fue quien entrevistó y fotografió al maestro mexicano devenido guerrillero Genaro Vázquez Rojas.
Nacido en Pilcaya el 12 de marzo de 1938, y con un año y medio de secundaria se hizo fotorreportero autodidacta, practicando en un cuarto oscuro y posteriormente de aprendiz, luego de inspirarse en la película La dolce vita, de Federico Fellini.
Su trabajo, ya en la Ciudad de México, como freelance, apareció en las portadas de las revistas Time, Life, Sucesos, Nikito Nipongo, ¿Por qué? y el periódico Excélsior.
Pasó 10 días bajo la tortura de Miguel Nazar Haro, ex director de la policía política del gobierno de Luis Echeverría Álvarez –por las imágenes precisamente del Halconazo– y vivió dos meses con el Ejército de Liberación Nacional, la guerrilla colombiana, entre otras cosas.
Muchas de sus experiencias se encuentran relatadas en su libro Una vida de guerra (Planeta, 1991, reeditado en 2011).
En sus últimos años, el fotoperiodista fundó la organización Desconcentraciones Urbanas Amigos del Medio Ambiente y además, fue responsable del periódico Corre la voz, de Pilcaya.
Un legado

En una entrevista con El Sur el año pasado, el fotorreportero declaraba que “yo no podría decir que mi obra es grande o pequeña o nada de eso, eso lo dirá el tiempo, pero sí es necesario decir que mi trabajo fue importante, que es importante y que ha tenido sentido” (El Sur, edición del 7 de septiembre de 2017).
Además, y con la lucidez de entonces, aseguraba que “debe haber un cambio en el país, los niveles de corrupción son sumamente fuertes, la delincuencia no se diga y con todo ello, no se ve a dónde vamos a parar y debe haber un alto”.
“No creo que México cambie si hay gente tan miserable al frente como esos panistas y esos priistas, cómo va a cambiar si hay tanta enfermedad y tanta desgracia”.
No obstante, ya se sabía muy enfermo, y entro muchas de sus preocupaciones estaba su legado: su archivo fotográfico, compuesto por unas 4 mil 500 imágenes, y que hasta ese entonces, no tenía un destino más allá de estarlo acompañando en su casa, en algún rincón del estado que lo vio nacer y que prefería no revelar.
“Yo no podría decir mucho más de lo que ya dije de mi obra, pero sí reitero que mi trabajo fue importante, es importante y que tiene sentido”.