Con la presentación de Rojo Córdova y su slam de poesía continuaron ayer martes en la rotonda del Centro Cultural Acapulco las actividades de Escritores en Verano, que inició el pasado 26 de julio y que concluirá este miércoles. Con ayuda de diversas bolas de estambre, el también promotor cultural arrancó su participación involucrando … Continúa leyendo Crea el escritor Rojo Córdova dinámica lúdica para acercar al público a la poesía
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Agosto 09, 2017
Con la presentación de Rojo Córdova y su slam de poesía continuaron ayer martes en la rotonda del Centro Cultural Acapulco las actividades de Escritores en Verano, que inició el pasado 26 de julio y que concluirá este miércoles.
Con ayuda de diversas bolas de estambre, el también promotor cultural arrancó su participación involucrando a las casi 20 personas que acudieron a verlo solicitándoles alguna palabra para él poder improvisar un texto al mismo tiempo que lanzaba las bolas creando, a lo largo de la dinámica, una especie de telaraña entre el escenario y la gente.
Posteriormente, y también con la participación de la gente, interpretó una adaptación libre y en español de The times are changin´ de Bob Dylan, recordando que el cantautor obtuvo el pasado Premio Nobel de Literatura.
Luego de dar lectura a un cuento bilingüe sobre el rechazo en Estados Unidos que existe para con los migrantes, inició propiamente el slam, que no es más que la improvisación de textos poéticos en el momento y bajo algunas pocas reglas.
Dichas reglas consistieron solamente en la elaboración por parte del público de pequeños textos a partir de una serie de palabras propuestas por Rojo Córdova.
Así, historias sobre las virtudes del aguacate, un lover boy con cuerpo de espermatozoide o de un amor frustrado, fueron leídas y calificadas por la propia gente.
Sobre este tipo de actividades, el propio artista explicó que con ellas se busca acercar la poesía a un público que no está acostumbrado a ella y además, que se busca contagiar principalmente aquella poesía transgresora; “tenemos que buscar otras maneras de que la palabra llegue”, argumentó.
Además, “buscamos que la poesía muerda, que la poesía hable desde la verdad”, dijo recordando que la poesía es peligrosa y no como la pintan.
Un día antes, el lunes, Escritores en verano presentó a Diana Patricia Gutiérrez Martín del Campo y Óliver Terrones quienes arrancaron las actividades de la semana.
Por su parte, Terrones, vestido con una burka negra, leyó entre otras cosas un par de ensayos cortos, breves, con relación al amor y su búsqueda y sobre la estética de lo feo.
Sobre el burka, explicó el ganador del premio Bando Alarconiano de este año, es una manera de protesta por cómo los alemanes se han burlado de las mujeres afganas recientemente (De hecho, el joven escritor paseó por Costa Azul con dicha vestimenta).
Antes, Gutiérrez Martín del Campo inició las lecturas de la mano de textos sobre el Acapulco que le tocó vivir o el que podría existir en voz de personajes como un turista o la propia autora; del mismo modo, fragmentos de otros textos que por ejemplo, se situaban en la redacción de un periódico imaginario teniendo a la violencia del crimen organizado como tema.