Sí… mi comandante, se presentó en el Bar del Puerto como parte de los festejos por el 22 aniversario del colectivo La Gruta, dirigido por Manuel Maciel
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Julio 08, 2017
El grupo Teatro Tosco de Cuernavaca, Morelos, se presentó la noche del jueves en el Bar del Puerto con la obra Sí… mi comandante, un trabajo original, una farsa melodramática, de Manu Maciel.
Dicha presentación formó parte de los festejos organizados por los 22 años del grupo teatral La Gruta que iniciaron horas antes con el trabajo Lío! de Manuel Maciel Campos en el foro La Plancha de la otrora Casa de la Cultura Zona Sur de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) llamada ahora Centro de Artes y Cultura de Acapulco (CACA).
Sustentado en las teorías sobre el poder de Michael Foucault, el cuento Dulce venganza, de El Fisgón, y tomando como base un hecho real y personal del grupo, Sí… mi comandante, presentó la historia de un joven artista de la calle, Cristopher (Cristopher Flores Godoy), que sin más es detenido por días presuntamente por robar la casa de una anciana.
Ahí, dicho joven, de aproximadamente 25 años, conoce a otro joven que lo vigilará, un policía (Manu Maciel) y con él establecen una relación que expondrá cómo el poder resulta una relación asimétrica constituida por la autoridad y la obediencia.
Así, al tiempo que el público asistente vio el desarrollo de dicha relación, que iba de la empatía por el débil al desprecio por el fuerte, también presenció cómo los personajes por separado tenían sus propios problemas (padres, madres, o falta de, novias, un reacio comandante), mismos que a la larga condicionarían su comportamiento derivando en un final en extremo violento (una violación y una muerte) que estableció cómo el poder incita a la violencia, suscita hechos violentos y produce seres violentos.
Por su parte, el autor del trabajo, Manu Maciel, explicó que la tesis principal del trabajo es precisamente que “las estructuras de poder modifican la sique de la gente pero no sólo de quien la ejerce, todos estamos entrelazados, atravesados, por estructuras de poder que van modificando nuestro camino”.
Está obra está dedicada a todos los artistas callejeros, destacó el recién graduado como licenciado en Teatro del Centro Morelense de las Artes, criticando que en el país, en la actualidad el trabajo policial es deficiente.
La obra, concluyó, es un pequeño apunte sobre cómo está la estructura policiaca, “nuestro sistema de seguridad no está funcionando, tiene muchas deficiencias, tiene muchas negligencias”. A destacar, que la obra contó con un sencillo pero efectivo juego de luces que colaboró no sólo con la ambientación sino con el establecimiento de los estados de ánimo de los personajes, mismos que vestían sólo de negro y con el rostro pintado de blanco.
El resto de las actividades por los festejos de La Gruta habrían de continuar ayer viernes en el foro La Plancha del CACA; los trabajos Pero es que… y Paso del viento, ambos de Salvador Velasco, habrían de ser presentados principalmente por los más jóvenes integrantes de La Gruta y posteriormente repetiría Si… mi comandante del grupo Teatro Tosco.
El grupo teatral La Gruta surgió hace 22 años participando en un acto organizado días después de la matanza de Aguas Blancas ocurrida el 28 de junio de 1995 en Atoyac y ofreciendo una serie de trabajos y una visión propia de la actividad teatral de la mano del teatro popular.
En una entrevista anterior, su director, Manuel Maciel Campos, declaraba que “hemos trabajado, hemos invertido mucho trabajo, tiempo mucho esfuerzo pero todavía hay mucho que hacer; este trabajo es más de resistencia que de velocidad y afortunadamente este año que concluye hemos abierto espacios, puertas incluso a nivel internacional”, reiterando la vocación del grupo.