Se busca una pequeña casa de resguardo de decenas de piezas arqueológicas que por siglos han estado desparramadas al aire libre, a pesar de su gran valor. En la federación “le dan mucha vuelta” al proyecto, remarca el comisario Apolonio Guzmán Colón
Agosto 15, 2025

Martín Equihua
Piedra Labrada, Ometepec
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) aún no autoriza el montaje de una pequeña casa de resguardo de decenas de piezas que por siglos han estado desparramadas al aire libre, a pesar de su gran valor arqueológico.
“Les pedimos que por favor ya nos autoricen, pues nos hemos reunido tres veces y le dan mucha vuelta”, dice el comisario municipal, Apolonio Guzmán Colón, quien lamenta que por falta de esa autorización, puedan perder el millón de pesos que aprobó el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) para la construcción de la casa, que puede albergar un museo comunitario en la localidad de Ometepec, en la Costa Chica del estado.
En reuniones previas, el INAH se comprometió a presentar cambios al proyecto de la comunidad, Casa Sagrada-Piedra Labrada, para asegurar que sea “un proyecto ecoturístico” que no dañe las piezas, “cuando somos nosotros los más interesados en cuidarlas, o sea, quieren que se respeten su ideas arqueológicas, pero no dan herramientas, no dan nada”, dice Jesús Sierra Rivera, funcionario municipal, originario de la comunidad y uno de los principales promotores del rescate de la zona tirada al olvido.
El próximo lunes se reunirán por cuarta ocasión, y esperan que sea la definitiva, pues tienen “mes y medio para concretar la obra, o tendremos que regresar el recurso al INPI”, dice Sierra Rivera, por lo que apela a que el instituto autorice, “total, ellos (INAH) no han puesto nada ni van a poner”, aunque su autorización es importante, porque, a pesar de que las piezas han estado tiradas por siglos, “el INAH es la autoridad”.
Sería “muy lamentable, dice mi gente, que se perdiera ese apoyo, después de casi 40 años de no recibir nada, desde que hicieron unas casitas que se cayeron pronto”, dice el comisario municipal.
Por otro lado, Jesús Sierra asegura que el compromiso del presidente municipal está en pie, y por lo pronto, una vez dada la autorización, pondría “gente que haga la limpieza y el desmonte de las zona, en especial de los juegos de pelota”, pero todo depende de la respuesta del INAH.
En Piedra Labrada, a decir de especialistas, se encuentran juegos de pelota y cuando menos tres pirámides, además de esculturas con jaguares y serpientes, glifos diversos y personajes antropomorfos, incluido un hombre jorobado. Pero se encuentra también, la aspiración de mucha gente de la localidad para que el sitio se convierta en un atractivo turístico que genere ingresos, lo que, en mucho, dependerá de que el INAH se sacuda la somnolencia burocrática.