*Esculturas de mármol del Palacio de Bellas Artes tienen añadidos de cemento; los aguiluchos y pebeteros del Monumento a los Niños Héroes presentan una pátina negra de esmalte Sherwin Williams, y El David de Plaza Río de Janeiro, pintado también de negro con grasa Oso, algunos de los ejemplos Agencia Reforma Ciudad de México El … Continúa leyendo Denuncian absurdas restauraciones a decenas de esculturas en el DF
Noviembre 14, 2013
*Esculturas de mármol del Palacio de Bellas Artes tienen añadidos de cemento; los aguiluchos y pebeteros del Monumento a los Niños Héroes presentan una pátina negra de esmalte Sherwin Williams, y El David de Plaza Río de Janeiro, pintado también de negro con grasa Oso, algunos de los ejemplos
Agencia Reforma
Ciudad de México
El Caballito no está solo. Al parecer hay decenas de esculturas en la Ciudad de México mal intervenidas, algunas de las cuales brillan porque fueron boleadas, literalmente.
El escultor Antonio Castellanos Basich, autor de la estatua de Humboldt en la Alameda Central, sospecha que cubrieron el bronce de su obra con grasa de zapatos Oso para abrillantar la pátina, después de limpiarlo con ácido, como hicieron con El Caballito.
La pieza de Castellanos forma parte de un catálogo con obras inadecuadamente intervenidas en el DF que integra el grupo El Caballito Conservación, fundador en Facebook por el fallecido historiador Guillermo Tovar de Teresa y la restauradora Lucía Ruanova Abedrop, con más 2 mil 500 miembros hasta ahora.
Esculturas de mármol del Palacio de Bellas Artes tienen añadidos de cemento; los aguiluchos y pebeteros del Monumento a los Niños Héroes presentan una pátina negra de esmalte Sherwin Williams, y El David de Plaza Río de Janeiro, pintado también de negro, son algunos de los ejemplos reunidos.
Integrantes del grupo como Mónica Pezet, prima de Tovar de Teresa; Ruanova Abedrop y Salvador de María y Campos, integrante del Movimiento Pro Dignificación de la colonia Roma, han sumado imágenes para este catálogo, el cual aumenta día con día.
“Es francamente absurdo lo que están haciendo a las esculturas de la Ciudad de México, pues al igual que al Caballito, para dejar (la escultura de Humboldt) como se ve en la fotografía de Facebook, la tuvieron que “limpiar” con ácido y, sin haberla visto directamente, me da la impresión de que la “pátina broncínea”, que le pusieron brilla porque la cubrieron con grasa del Oso. ¡Sí! con la que se usa para que brillen los zapatos”, escribe Castellanos Basich, también autor, junto con Federico Canessi, del monumento a Gandhi en Chapultepec.
El artista informa que originalmente patinó la escultura con nitrato de plata, sin cubrirla de grasa.
“Es una pátina noble que da finos brillos y que con el tiempo, al intemperizarse, adquiere carácter y enriquece el modelado de la escultura. Bastaría con haberla lavado con agua, jabón y un cepillo para que continuara viéndose bien. No era necesario ‘meterle mano’”, expuso Basich en el grupo.
En entrevista, Ruanova Abedrop asegura que el uso de ácido nítrico en la intervención de las obras urbanas se ha generalizado en la Ciudad de México.
“Nos hemos dedicado a observar las esculturas de la Ciudad y hemos encontrado que las intervenciones de los últimos 15 años tienen la misma mecánica de Marina Restauración de Monumentos (empresa que intervino El Caballito): decapar y patinar como si fueran esculturas nueva”, señala.
Se colocan “pátinas al gusto”, en lugar de respetar la original de la obra, expone.
“Están pintadas por encima con pinturas gruesas que venden en el mercado; si se les diera un tratamiento de protección, las esculturas seguirían teniendo sus colores originales”, contrasta.
Otro de los miembros del grupo señala que la corrupción en el sector público causa intervenciones descuidadas o inadecuadas en el patrimonio.
“Hace años colaboré con amigos restauradores, a quienes apoyé en la gestión de una cooperativa, organizada con el objetivo de participar en concursos y ofrecer servicios al sector público.
“Fue imposible ganar una licitación o contrato a empresas vinculadas a funcionarios e instituciones, empresas que finalmente subcontrataban a mis amigos, además de subcontratar servicios de limpieza y mantenimiento disfrazados de restauraciones de monumentos e inmuebles”, expuso en el grupo.
El grupo de El Caballito Conservación dedica la recopilación de obras restauradas de manera inadecuada a Guillermo Tovar de Teresa, a manera de homenaje.