Se trata de vigilantes de las mismas empresas privadas que causaron a principios de mes el cierre temporal de recintos del INAH
Junio 30, 2025
Francisco Morales / Agencia Reforma
Ciudad de México
El mismo par de compañías de vigilancia que causó el cierre de museos del INAH a inicios de junio, ahora acarrea denuncias de maltrato al público en uno del Instituto Nacional de Bellas Artes (Inbal).
Este 2025, las empresas Sistemas Prácticos en Seguridad Privada, SA de CV, y SSS Asistencia y Supervisión, SA de CV, ganaron las licitaciones públicas para hacerse cargo de la vigilancia y seguridad de la mayor parte de los recintos de ambas dependencias, adscritas a la Secretaría de Cultura (Secultura).
En el caso del INAH, la incapacidad de las compañías de seguridad privada de proveer el número mínimo de custodios para los principales museos de la Ciudad de México, como el Nacional de Antropología y el Nacional de Historia, llevó a que cerraran durante varios días.
De acuerdo con una revisión de Reforma (16/06/25), la decisión del INAH de sustituir a la Policía Auxiliar de la Ciudad de México por empresas privadas trajo consigo una reducción del 40 por ciento del número de custodios en la capital y el área metropolitana, con un ahorro mínimo de 31 mil 571 pesos mensuales.
En el Inbal la situación es distinta, pues realiza anualmente una licitación para la vigilancia de sus recintos en todo el país, que ya eran custodiados por compañías privadas.
Sin embargo, apenas con un mes de diferencia, ambas empresas ganaron licitaciones distintas para asumir la vigilancia simultánea de las dos dependencias de la Secultura, algo que nunca había ocurrido, sin acreditar en su información pública experiencia en la custodia de inmuebles culturales.
La inexperiencia de los vigilantes, no obstante, se ha hecho evidente a través de dos casos ocurridos en el Museo Nacional de Arte (Munal), uno de los más importantes del INBAL.
El pasado 21 de junio, el profesor Eduardo Bandala, docente de la Universidad de la Comunicación, hizo pública una carta dirigida al museo sobre el trato discriminatorio que sufrieron sus estudiantes durante una visita grupal llevada a cabo el 4 de junio.
En entrevista, Bandala narró que sus alumnos fueron reconvenidos por comportamientos inofensivos que sí les eran permitidos a otros visitantes, como la toma de un video o el uso apropiado de una pieza interactiva, y que fueron seguidos insistentemente por el personal de seguridad.
En otro momento, uno de los vigilantes le quitó el celular a un estudiante para obligarlo a borrar un video, y una alumna fue acorralada por cinco guardias.
El profesor, quien tomó nota de las acciones de los custodios en ese mismo momento, se percató de que lo que motivó el trato hacia el grupo fue la vestimenta de tres alumnas, que él describe como “alternativa” y que en nada infringía alguna regla del museo.
Al salir de la exposición temporal Bajo el signo de Saturno, se dirigieron al libro de quejas.
“Ya no había espacio en el libro. De hecho, mis alumnos le tomaron fotos a todo y yo le di una checada y, sí, todo estaba lleno de comentarios negativos, no hacia las exposiciones, a todos les parecía muy buen trabajo, sino por la forma en la que se sentían tratados por el personal de vigilancia”, narró.
Ahí mismo fueron atendidos por la coordinadora administrativa del recinto, quien les ofreció disculpas, pero el docente decidió mandar una carta a la directora del museo, Mireida Velázquez.
Fechada el 12 de junio, la carta obtuvo respuesta de Velázquez hasta el 23 de junio, dos días después de que el profesor la hiciera pública en redes sociales.
“Como directora del Munal, cargo que asumí hace cinco meses, lamento sinceramente que su experiencia en este recinto haya estado marcada por situaciones de hostigamiento y trato inadecuado por el personal de vigilancia”, se disculpó la directora.
“Las situaciones que usted describe son graves no sólo por el impacto directo sobre su grupo, sino porque evidencian desafíos estructurales que han afectado de manera persistente la relación del museo con ciertos públicos”, agrega.