Asisten 80 mil personas al espectáculo que había sido pospuesto desde septiembre del año pasado por problemas de salud del rockero argentino
Enero 20, 2025

Jacqueline Ponce León / Agencia Reforma
Ciudad de México
Avalado por más de cuatro décadas de trayectoria que lo han consolidado como uno de los músicos más queridos del pop-rock latino, Fito Páez saldó con creces el compromiso que había dejado pendiente con los mexicanos, el de tocar en el Zócalo, y además, en su primer concierto del año.
“¡Oééé, oé, oé, oé, Fito, Fito!”, corearon los fans, al estilo argentino, e iniciaron así una cuenta regresiva segundos antes de las 20 horas del sábado. Sólo cuatro minutos después las pantallas se tiñeron de rojo, sonaron las notas de El amor después del amor, y en el coro apareció el cantautor luciendo una especie de gabardina roja con suéter amarillo, en contraste, de cuello tortuga.
“Por favor, ahorren energías, que las van a necesitar”, saludó el artista, de 61 años, mientras se proyectó la leyenda “El amor 30 años después del amor” ante más de 80 mil personas, cifra de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de México.
En tiempos donde nadie escucha a nadie, como dice su aclamada Al lado del camino, los fans se emocionaron cuando cantó 11 y 6 y acompañaron el ritmo con las palmas.
Como si de un director de orquesta se tratara, Páez se puso luego a supervisar a sus músicos en el último fragmento de “Yo vengo a ofrecer mi corazón, antes de mostrar su destreza en el teclado al interpretar Cadáver exquisito y Un vestido y un amor, donde se proyectó la bandera de su natal Argentina.
“En una noche, en alguna ciudad desconocida, perdida, muy lejos de la mía, escribí esta canción, que cuenta quién era, de dónde venía y dónde están las cosas importantes de mi vida: la música, la familia y el amor”, narró quien es uno de los artistas sudamericanos más prolíficos, para darle paso a Tumbas de la gloria.
Originalmente este concierto se iba a realizar el 7 de septiembre pasado, pero se pospuso al igual que las fechas en México de su Tour 2024 El amor después del amor debido a que el cantante se fracturó cinco costillas en un accidente doméstico.
Con tenues luces azuladas y pantallas en tonalidades verdosas, el anfitrión puso a bailar a la multitud con ¿Circo Beat, canción homónima de su popular disco de 1994.
Sin afán de protagonismo, pidió a la gente alumbrar con los “telefonitos”.
“Es hermoso sentirse parte de un mar”, comentó, mientras cantaba Brillante sobre el mic.
Con el canto de Ojos Bien Cerrados, la última película que rodó Stanley Kubrick, como introducción, Páez entonó Ciudad de pobres corazones, y después, en el coro de A aodar mi vida, varias personas agitaron sus chamarras en círculos.
Para sus números finales, cambió de vestuario para mostrar otra vistosa elección: una amplia capa amarilla. Ovacionado por todos, entregó Dar es dar y su esperada Mariposa Tecknicolor, momento en que lanzó papeles de diferentes colores.
“Gracias por habernos recibido, lo apreciamos con todo el corazón. Gracias, México”, agradeció el cantante, quien la próxima semana tendrá varias fechas en el Auditorio Nacional y el tapatío Auditorio Telmex.
Su concierto gratuito anoche, donde las bandas teloneras fueron El Juguete Rabioso y Rey Pila, terminó con Y dale alegría a mi corazón, tema que culminó con la gente cantando a capela, haciendo vibrar el Zócalo, mientras Páez gesticulaba cual director de orquesta.
Llegan fans horas antes
Sentados en pequeños bancos y con algunos paraguas, fans de Fito Páez, en su mayoría jóvenes, aguantaron bajo el sol en la barricada del escenario.
Moisés Bautista, de 27 años, viajó de Toluca, donde también vio gratis al argentino, por primera ocasión, hace 10 años.
“Dentro de la cultura popular argentina, Fito siempre me ha gustado y trato de escribir un poco como él. Escribo poesía de amor y nunca pensé que su música sería parte de mi vida, porque somos generaciones diferentes y a veces mucha gente me pregunta cómo me puede gustar esa música de viejitos, pero ha sido el soundtrack de mi vida”, dijo en entrevista Bautista, quien llevaba una bandera argentina.
Durante las horas previas al show no se apreciaron filtros de seguridad, mientras que vendedores ambulantes tenían toda clase de mercancía no oficial.