Los programas de la Secultura se enfocan en el folclor y se concentran en unos cuantos municipios. Sigue sin atenderse la formación de públicos y a la disminución del presupuesto se suma la reasignación de recursos para atender desastres
Diciembre 27, 2024

Óscar Ricardo Muñoz Cano / Primera de tres partes
A tres años de la llegada de la morenista Evelyn Salgado Pineda al gobierno de Guerrero, en materia cultural poco o nada se ha hecho. Con base en sus propios documentos, las pocas acciones realizadas en estos tres años sólo tienen que ver con proyectos y programas de administraciones anteriores a las que se sumaron una que otra propias, apoyando a sólo algunos municipios del estado como Iguala.
El perfil profesional de la secretaria de Cultura, Aída Martínez Rebolledo, y el trabajo que ha desarrollado, han significado, según miembros de la comunidad cultural de Guerrero, un retroceso de unos 50 años para el sector. (El Sur, edición del 27 de diciembre, 2023).
La dependencia se ha enfocado en un intenso apoyo al folclor, dejando de lado cosas como la creación de públicos, atención a la infraestructura o la capacitación, alternativas de trabajo y mejores condiciones para los artistas, antes y después de los huracanes Otis y John.
De hecho, desde la comunidad cultural del estado se plantea la destitución de Martínez Rebolledo e incluso, la desaparición de la Secretaría de Cultura (Secultura) de Guerrero y devolverle su estatus anterior de Instituto –lo que se ampliará en la siguiente entrega–, ya que al menos así no costaría demasiado al estado.
Es ahora, que esa misma comunidad cultural del estado, luego de un par de años apática y ensimismada, recordó el valor social y comunitario que tiene su trabajo y de a poco y desde lo independiente hace frente al olvido institucional organizando festivales, talleres, muestras, editando libros o desarrollando proyectos que incluso trascienden al extranjero.
En medio del páramo. Los datos
Este año, como en los dos anteriores, el tema cultural tuvo unos cuantos párrafos por parte de la gobernadora Salgado Pineda en su mensaje con motivo de su Tercer Informe de Gobierno, que está disponible en su portal electrónico oficial.
De hecho, al término de sus dos primeros años de gobierno –2022 y 2023– no había un plan de trabajo sectorial, apenas y se había reunido el Consejo Estatal de Cultura para trabajar y persistían los adeudos institucionales, desmantelándose y cancelando programas proyectos y actividades realizadas en años anteriores, como la compañía de danza contemporánea de Serafín Aponte, el Festival del Libro y la Palabra Acapulco en su Tinta o las muestras estatales de teatro y las clasificatorias del Programa Nacional de Teatro Escolar.
Si bien tras el impacto del huracán Otis en Acapulco en octubre de 2023 y ahora el de John en septiembre pasado, la propia secretaria de Cultura justificó el poco trabajo realizado este año por su dependencia debido a recortes presupuestales debido a las contingencias, lo cierto es que desde antes de tales desastres naturales las cosas no estaban bien.
De hecho, durante su comparecencia ante el Congreso del estado el pasado 4 de diciembre, como parte de la Glosa del Tercer Informe de la gobernadora Salgado Pineda, el diputado Jhobanny Mendoza Jiménez, del Partido Verde Ecologista, resaltó las apenas ocho páginas y un párrafo del informe de la secretaria, cuestionado además el poco trabajo realizado en diversos municipios de la entidad, entre otras cosas.
Dicha comparecencia, de poco menos de tres horas ante las Comisiones de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología y de Atención a Personas con Discapacidad, está disponible en el portal electrónico del propio Congreso.
Con base en una serie de solicitudes de información con folios número 120205922000023, 120205923000022 y 120205924000016 ante el ahora extinto Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI), se confirmó que el trabajo de la Secretaría de Cultura de Guerrero se concentró en sólo unas cuantas actividades, principalmente, y en unos pocos municipios de la entidad.
Por ejemplo, entre el 15 de octubre de 2021 y el 31 de agosto de 2022 la Secultura reportó 27 actividades en 7 municipios, destacando que en Iguala se llevaron a cabo la mayoría con 5.
Mientras, que del 1 de septiembre de 2022 al 31 de agosto de 2023, la secretaría informó que se llevaron a cabo 25 actividades en 15 municipios, entre ellos Iguala, donde se realizaron 4, más que en cualquier otro municipio.
Asimismo, entre el 15 de octubre de 2023 y el 25 de agosto de este 2024 se realizaron 21 actividades en sólo 7 municipios, siendo que en Iguala se reportaron dos, apenas una menos que Taxco que fue el de mayor apoyo hasta ese momento con 3.
Luego de ello, se puede establecer que hay al menos 60 municipios de los 85 que componen Guerrero que no han sido atendidos.
El plan sectorial de cultura
Si bien existe uno, éste no se ha hecho público. De hecho, El Sur tiene copia gracias a una solicitud de información ante el INAI, la número 120205923000021, proporcionada por un ciudadano que igualmente solicitó el organigrama de la Secultura estatal.
Aún disponible en internet en la dirección electrónica https://drive.google.com/file/d/15ZYOxw_GXxI_CuJG1SveWlL-FS_hWPLm/view?usp=sharing, este plan sectorial está estructurado por seis capítulos que según su propia introducción “permitirá conducir las decisiones sobre los temas de atención prioritaria en materia de cultura en Guerrero”, además de que “ha sido elaborado con una visión incluyente, así como con reconocimiento pleno a lo diverso, la cultura como un proceso social complejo que involucra a un número preponderante de actores políticos sociales y culturales”.
En ese sentido y consultados al respecto, miembros del Consejo Estatal de Cultura rechazaron haber participado en su elaboración a pesar de que el propio plan dicta desde su primer capítulo que se debe “promover la participación de personas y comunidades en el proceso de creación de bienes y servicios culturales, en la toma de decisiones que conciernen a la vida cultural y en la difusión y disfrute de la misma”.
Así, dicho plan sólo habla de líneas de acción generales como la de promover estrategias orientadas a lograr la sostenibilidad de las acciones y proyectos desarrollados con las comunidades, el reconocimiento y fortalecimiento de las culturas indígenas y afromexicanas o la ampliación del apoyo a los festivales locales y regionales para fortalecer las expresiones propias de las ocho regiones del estado.
Del mismo modo, ampliar la oferta cultural y fortalecer los alcances de los programas vigentes decretados, consolidar, coordinar y supervisar que las colecciones bibliográficas de la Red Estatal de Bibliotecas Públicas así como fortalecer las salas de lectura para motivar el hábito de lectura de las y los guerrerenses o editar y publicar obras literarias de creadores locales.
En todos los casos, sin dividir los objetivos en acciones, sin asignar responsabilidades, sin establecer fechas y sin hablar sobre cómo ejecutar o supervisar dicho plan.
Esto es, una relación de propuestas que además depende, según el mismo plan, de los recursos que se asignen al sector cultural que han sido, en estos tres años de los más bajos en la historia.
Se debe recordar que el presupuesto aprobado para 2024 fue de 19 millones 927 mil 60 centavos, menor al del año anterior, el 2023, que fue de 22 millones y similar al de 2022, que fue de 19 millones 800 mil pesos.
En todos los casos y como ejemplo, prácticamente lo mismo asignado a la Dirección de Cultura del municipio de Acapulco, y que en los dos últimos años ha sido de alrededor de 40 millones de pesos.
No es de extrañarse que la titular de la Secultura, Aída Martínez Rebolledo, recriminara el presupuesto en los últimos tres años durante la comparecencia ante el Congreso ya mencionada y más, ante el embate del huracán Otis que el año anterior destruyó el Centro Cultural Acapulco –que aún está en reconstrucción– o el huracán John de este año, que afectó las bibliotecas públicas de Acapulco, por ejemplo. (El Sur, edición del 5 de diciembre, 2024).
En entredicho, el trabajo realizado
No obstante, no sólo es la falta de presupuesto sino la incapacidad para gestionar, y de ello hablaron en su oportunidad gente como el doctor en Bienestar Social y Políticas y Derechos Culturales por el Boston College, Javier Reyes Martínez, o el escritor Federico Vite, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. (El Sur, ediciones del 18 de octubre y 30 de diciembre, 2021).
Mientras que el primero señalaba que “colocar a un experto en educación (Martínez Rebolledo) en la Secretaría de Cultura, parecería un retroceso como de 50 años”, el segundo aseguró que “Aída Melina Martínez es gente de confianza para la gobernadora (Evelyn Salgado Pineda) y el padre de la gobernadora (Félix Salgado Macedonio); vemos, me temo, los coletazos de un nuevo cacicazgo”.
Pifias como tomar protesta al Consejo de Cultura de Chilpancingo, que fue constituido violando la Ley Número 239 para el Fomento y Desarrollo de la Cultura y las Artes del Estado de Guerrero (El Sur, edición del 21 de diciembre, 2021); mentir sobre que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) elaboraría la convocatoria para elegir al nuevo director de la Orquesta Filarmónica de Acapulco, situación que negó el propio INBAL (El Sur, edición del 9 de septiembre, 2023), o mentir –otra vez– sobre un convenio anunciado el 23 de noviembre de 2021 a través de un boletín oficial entre la Secultura de Guerrero y el propio INBAL para fortalecer a la Compañía Estatal de Danza Contemporánea, que también negó el propio Instituto este año a través de la solicitud de información número 330018524000363, dejan siempre en entredicho el trabajo realizado.