El subsecretario comenta que en efecto el gobernador suele despachar en las instalaciones pero de manera eventual
Junio 25, 2016
Un grupo de creadores, intérpretes y promotores culturales se reunieron anoche con el subsecretario de Vinculación, Formación Cultural, Mauricio Leyva Castrejón, para mostrarle su extrañeza por el cambio de uso de las instalaciones del Centro Cultural Acapulco el cual pretende dar cabida al gobernador Héctor Astudillo para que despache en él.
Asimismo, le exigieron un compromiso público en el sentido de que dicho centro seguirá siendo para el goce y disfrute de actividades culturales y no para dar cabida a oficinas del gobierno del estado.
De manera improvisada, unas 15 personas abordaron al funcionario en los jardines del Centro Cultural Acapulco para solicitarle informes sobre el nuevo uso de las oficinas que el jueves desalojaron.
Ante ello, el funcionario comentó que efectivamente el gobernador suele despachar en las oficinas pero de manera eventual y se comprometió a que el centro permanecerá abierto al público funcionando con tal, como centro cultural.
Además, adelantó que se construirán más espacios, ente ellos el nuevo centro de lectura Carlos Fuentes.
Con la asistencia de creadores como los artistas plásticos David de León y Héctor Correa Massiel, del escritor y promotor Alfonso Pérez Vicente, o del actor y director teatral Manuel Maciel, el grupo también señaló la necesidad de que la comunidad cultural se apropie del lugar y que además sea vigilante del cumplimiento del compromiso ofrecido por el funcionario.
Ello en virtud, dijeron, de que si bien por un lado el gobernador ofreció desde su campaña un apoyo especial para el desarrollo de la cultura en la entidad, una de sus primeras acciones fue cerrar el Complejo Cultural Guerrero (antes Casa Guerrero), en Chilpancingo.
El convenio de donación
El documento de donación, del cual El Sur tiene copia, que impide la instalación de oficinas de gobierno en el Centro Cultural Acapulco es un contrato de cancelación parcial de fideicomiso y condonación condicional entre Wolfgang Schoenborn Stuertz y una sociedad anónima denominada Playa Azul con el entonces gobernador Rubén Figuero Figueroa como representante del gobierno de Guerrero.
Con fecha del 6 de noviembre de 1975 y con el aval de Rafael Ezquerro y Navarro, entonces notario número 5 del distrito judicial de Tabares (Acapulco) en su página 7 en su declaración primera señala que el ciudadano Schoenborn Stuertz (alemán de nacimiento pero mexicano por naturalización) “ha resuelto donar condicional y gratuitamente al gobierno del estado de Guerrero el predio más las construcciones existentes erigidas (…) para que sean destinados exclusivamente al desarrollo de las construcciones existentes y a la formación y desarrollo de un museo de exhibición de artesanías, piezas arqueológicas y demás fines de carácter cultural en beneficio de los visitantes y habitantes del puerto y ciudad de Acapulco, Guerrero, al que tanta estima tiene (…)”.
Por su parte, y en el apartado Donación, en su segundo punto, dice que “el gobierno del estado de Guerrero se obliga a destinar el inmueble mencionado para que sean destinados exclusivamente al desarrollo de las construcciones existentes y a la formación y desarrollo de un museo de arte popular arqueológico y demás fines culturales en beneficio de los visitantes y habitantes del puerto y ciudad de Acapulco, Guerrero, así como desarrollar con los mismos fines los inmuebles existentes”.
En caso contrario, indica en el tercer punto “el predio pasará a propiedad del Honorable Ayuntamiento de la ciudad y puerto de Acapulco (…) con obligación de destinarlo para los mismos fines (…)”.
Si el incumplimiento a las obligaciones pactadas continuara, añade el documento en su siguiente punto, el predio pasaría a manos del gobierno federal y si todavía persiste tal incumplimiento el predio deberá ser devuelto al propietario o a la entidad poseedora de sus derechos.