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Lunes 24 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Cultura  

Exigimos que se escuche nuestra voz por medio del cine, dice documentalista nahua

Hay en el estado 800 concesiones mineras y en ni un solo caso se consultó a los pueblos, dice el autor de El mineral o la vida

Rosendo Betancourt Radilla

Agosto 15, 2017

Como parte de la lucha por el derecho a la comunicación, ayer se inauguró en el auditorio de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) en esta ciudad, la muestra de cine y video indígena: Voces, rostros y sonidos de nuestra tierra que cuenta historias de organización, de cosmovisión y de defensa del territorio contra el saqueo, la explotación de las empresas mineras.
Antes de la inauguración, el documentalista nahua José Luis Matías Alonso reprochó que hay 800 concesiones mineras en el estado, y en ni un solo caso se consultó a los pueblos que habitan el espacio que se pretende explotar.
De su andar en pueblos mineros en busca de material para sus videos y documentales, confirmó que la minería es dañina. Expuso el caso de Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri (Zumpango), donde los niños nacen con deformidades, hay enfermedades cancerígenas, de la vista y otras, a 8 años de la explotación a cargo de la minera canadiense Gold Corp.
Además, los pueblos viven aterrorizados por la delincuencia organizada o grupos armados pagados por las empresas, como en el caso de Nuevo Balsas municipio de Cocula, que impiden la formación de movimientos contra las mineras, y la contaminación y destrucción en ese lugar son evidentes, “en Carrizalillo se ve sólo un cráter en donde estaba un cerro verde, ya no hay árboles, no hay animales, estamos seguros que el río Balsas está contaminado, pero la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) se niega a hacer los estudios que se le han solicitado”.

El cine como protesta

De la muestra de cine y video indígena, el documentalista informó que habrá proyecciones desde este lunes hasta el viernes en Acapulco, Chilpancingo, Tixtla, Chilapa, Xochistlahuaca, Metlatónoc, Malinaltepec, la Ciudad de México y en Morelos
“Es cine educativo y de los pueblos para reflexionar de la situación actual de los pueblos originarios. Con esta muestra de cine exigimos que se escuche nuestra voz, porque tenemos derechos que el Estado no quiere respetar”, expuso.
Dijo que de esta manera los expositores exigen su derecho a la comunicación, que se les ha negado.
Mencionó que se proyectará el viernes una animación hecha en Argentina sobre la minería, la cual recomendó ampliamente.
Se van proyectar “procesos de lucha y organización de estos pueblos, como una denuncia de lo que están pasando”.
Se podrán ver historias de los rarámuris de Chihuahua, huicholes de Jalisco, ñuu’savi de Oaxaca, nn’anncue, me’ phaa, ñuu savi y nahuas de Guerrero.
José Luis Matías dirige el cortometraje El mineral o la vida que ha sido presentado en festivales en el país, en España, Bolivia y Canadá.

San Miguel el Progreso, Malinaltepec, una historia en El mineral o la vida

El documentalista afirma que “la minería viola los derechos humanos de los pueblos, en Latinoamérica, en Guerrero, en todo el mundo, por eso se necesita que estemos informados de las consecuencias de la minería, se explotan los territorios sin el consentimiento de los pueblos, sin una consulta a pesar de que es un derecho”.
Informó que en esta entidad hay más de 800 concesiones sin consulta a los habitantes de los lugares que se pretenden explotar. “el 50 por ciento del territorio nacional está concesionado y eso es necesario informarlo a todo el mundo. Es un tema que nos debe de importar”.
–¿Cómo luchar contra la minería si es el gobierno el que la impulsa?, se le preguntó.
–Hay experiencias exitosas de lucha, como el caso de San Miguel el Progreso que ha ganado dos amparos judiciales contra el intento de explotación de la minera (de origen peruano y capital británico), Hochschild, mediante el proyecto Corazón de Tinieblas”, dijo.
“Se puede luchar contra el monstruo que es el Estado, que impulsa el saqueo de las mineras, mediante la organización, la movilización y la lucha jurídica se pueden ganar estas batallas”, agregó.
Relató que para proteger el territorio de San Miguel el Progreso, “se sumaron el clero, el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, maestros, transportistas, las autoridades comunitarias hicieron un frente de defensa del territorio y ayuda mucho la presencia de la Policía Comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias. Lo que quiero decir es que solamente unidos se puede salir adelante”.
Mencionó que la Secretaría de Economía mantiene la intención de explotar esa zona y promovió un recurso de revisión del amparo que ganó la comunidad.
“La minería mata, y el 80 por ciento de los recursos que se obtienen de esa actividad se van del país, y mientras están aquí ofrecen empleos miserables y al irse dejan sólo devastación”, advirtió.
Propuso buscar otras alternativas a la minería, “se debe fortalecer la producción del campo. La zona de La Montaña es cafetalera, se produce café de gran calidad, si se fortalece el campo, la producción de maíz, pera, durazno, aguacate, se puede evitar incluso la migración, que es otro problema grave”.
Consideró que es urgente parar esta “neocolonización, el saqueo del territorio de los pueblos indígenas”.