La acapulqueña Amaranta Cabañas considera necesario nutrir de experiencias a los alumnos del coreógrafo Serafín Aponte que se están formando en el estado
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Enero 02, 2018

La bailarina acapulqueña Amaranta Cabañas aseguró que a pesar del impulso que recientemente se le está dando a la danza contemporánea en Guerrero, de la mano del bailarín y coreógrafo Serafín Aponte Nájera principalmente, aún es necesario traer eventos y presentaciones de grupos y compañías de fuera “para enriquecer la experiencia dancística y comparar tu propio trabajo”.
En breve charla, luego de una visita al puerto a mediados de diciembre para presentar su trabajo Hibris. El narcisismo del poder, con el que obtuvo un apoyo del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Guerrero (PECDAG) 2017, añadió que “yo pienso que se está trabajando, ahí están los chicos que formaron la Compañía de Danza Contemporánea de Acapulco, que son alumnos de Serafín Aponte y que están trabajando por su cuenta; me parece que estos esfuerzos que se hacen están bien, pero hay que añadirles eventos de danza contemporánea con los que se puedan ver en qué nivel andan”.
La bailarina, quien actualmente lleva a cabo estudios de danza contemporánea en la Universidad Veracruzana, agregó que es necesario comparar y ver, mediante eventos y presentaciones, “el trabajo de otras personas, enriquece lo que estás haciendo; en mi caso, mucho de lo que he estado haciendo en Xalapa (donde la universidad) me ha servido incluso para este trabajo (Hibris)”, y que va de simples movimientos de danza como ideas para generar más trabajo.
“Se trata de traer gente, eventos y presentaciones, para seguir aprendiendo y por qué no llevar gente de aquí para que tenga la oportunidad de ver otras cosas” al tiempo que pidió no dejar de apoyar a quienes actualmente hacen su lucha para desarrollar la danza contemporánea en la entidad.
Mientras tanto y sobre las presentaciones que realizó de Hibris los días 16, 17 y 19 de diciembre pasado en diversos espacios del puerto (El fortín Álvarez de la colonia La Mira, el Centro de Arte y Cultura de la UAG en Hogar Moderno y las oficinas del grupo cultural ADN en Costa Azul, respectivamente), la bailarina recordó que el proyecto tuvo por objetivo mostrar a través de la danza el abuso del poder por parte de los políticos, principalmente, “y cómo esos seres que ejercen el poder no aceptan críticas, son vanidosos, se preocupan por su imagen y no por el buen uso de ese poder más allá de lo que ellos consideran correcto”.
Esto es, mostrar el Síndrome de Hibris, conocido desde los griegos como la enfermedad del poder y que reveló, no es privativo de los políticos sino de cualquier persona u entidad que tiene un coto, aunque sea pequeño, de poder.
Asimismo, explicó que originalmente tenía pensado hacerlo unipersonal “pero sentí la necesidad de que alguien más me acompañara escénicamente para darle mayor peso al trabajo; sí quería hacer unas partes sola pero invité a Alma (Fernández) y Felipe (Santiago Nava), compañeros de la universidad, a que me ayudaran”.
Movimientos de animales como perros y monos, elementos distintivos del poder como una banda presidencial aunados a música de samba generaron el ambiente de Hibris.
Al preguntarle sobre la posibilidad de seguir desarrollando el trabajo y presentarlo más adelante, comentó que “la idea es que sí; quiero presentarlo en otro lado, en algunos festivales, en otros estados e incluso en una muestra de prácticas escénicas en Veracruz”.
Además, especuló con la posibilidad de que con la colaboración de la Secretaría de Cultura del estado, quien coordina el PECDAG, pudiera hacerse una gala de danza no sólo con ella y su trabajo sino con los otros seleccionados de la misma disciplina.
Amaranta Laura Carmona Cabañas es bailarina y actriz acapulqueña egresada de la licenciatura en Sociología de la Comunicación y Educación de la Universidad Autónoma de Guerrero y ha sido maestra de danza en la Escuela de Iniciación Artística de Acapulco.
Alumna del bailarín y coreógrafo Serafín Aponte actualmente lleva a cabo estudios de danza contemporánea en la Universidad Veracruzana.