Destaca la participación y asistencia de pobladores a la feria durante los tres días de su realización en la comunidad taxqueña de Tehuilotepec
Claudio Viveros HernándezTaxco
Junio 15, 2017

Con los festejos del patrono de la comunidad de Tehuilotepec en Taxco, San Antonio de Padua, concluyó el Festival Cultural Francisco de la Borda que se desarrolló durante tres días con diversas actividades artísticas y culturales, donde resaltó la participación y asistencia de los pobladores.
El personaje de origen francés de quien lleva el nombre del festival, fue un viajero que llegó a este poblado y encontró minas con ricas vetas de plata y otros metales, con lo que prácticamente así se fundó hace más de 300 años, en el que surgió la minería y, con ello, la bonanza en la región.
En la breve ceremonia de clausura, la noche del martes, la delegada de la secretaría de Cultura de Guerrero en la Zona Norte, Rosario Cambray García, en compañía de la Unión de Copropietarios, encabezados por su presidente, Miguel Reyes Ortiz, destacó la importancia de Tehuilotepec, como uno de los primeros sitios mineros en América, con un festival cultural que mantiene su presencia y se fortaleció este año con el respaldo del gobierno estatal, a través del DIF Guerrero, la Secretaría de Cultura y la colaboración especial del Ayuntamiento de Taxco.
Al agradecer la participación y entusiasmo de los pobladores, hizo hincapié en la suma de muchos esfuerzos con los que se logró cumplir con los objetivos, con la finalidad de revalorar el patrimonio tangible e intangible, la historia de la comunidad, las minas que aún existen y el legado de Francisco de la Borda con las expectativas de alentar proyectos y actividades en una nueva ruta de cultura, turismo y educación.
El primer día se vio engrandecido con la Orquesta Filarmónica de Acapulco, el actor y cuentacuentos Apolonio Mondragón y el Mariachi Alborada de Buenavista de Cuéllar, que hizo gala de su versatilidad y repertorio de música popular; el lunes fue el debut del grupo infantil de danza folklórica Xumilme Ilhuitl (fiesta del jumil) en un recorrido a través de un mosaico de cuadros representativos de varios estados, de Guerrero y de Taxco, y la participación de la agrupación de Iguala, Pentáfono, dirigida por el músico, docente y promotor cultural, Daniel Díaz Villaseñor.
En el festejo principal, las actividades del martes fueron intensas desde las 7 de la mañana con la reconocida banda de viento San Martín de la comunidad de Acamixtla, a la que siguió una misa oficiada por el sacerdote, José Arizmendi Uribe, cantada por el tenor guerrerense Yovanni Catalán, quien después ofreció un concierto en la misma iglesia con un repertorio de música popular mexicana, donde no faltaron temas guerrerenses y creaciones de otros autores universales que cautivaron a la gente que llenó el recinto y, al final, para variar, a su salida, la banda de viento lo invitó a cantar un tema, al que accedió con los aplausos unánimes que agradecieron ese gesto de convivencia y regalo musical extra con la interpretación espontánea de Cruz de olvido de Juan Záizar.
Por la noche tocó el turno al grupo de música tradicional de la Tierra Caliente, Alfonso Salgado, del cual de esa dinastía sólo queda Bardomiano Salgado, quien sembró en uno de sus hijos y nietos el gusto y la interpretación de las obras que surgieran en su natal San Miguel Totolapan y tocaron más de una docena de piezas con singular entrega y alegría al ritmo de “ajúmala calentano” y “espanta la cucha guacha”.
La jornada cerró con el brillo del grupo músico vocal Luna y Sol, integrado por un cuarteto de jóvenes taxqueños, quienes hicieron un viaje a través de distintas piezas y ritmos latinos, canciones guerrerenses y demás que contagiaron a los asistentes que se contaron por cientos en cada día del festival, que se celebró sin la amenaza de lluvia y culminó después de las 11 de la noche con la llegada de las primeras gotas que remojaron los días cálidos entre la danza, la música en abundancia, el teatro y las historias del cuentacuentos y el conocimiento sobre Francisco de la Borda y su presencia en Tehuilotepec.