EL-SUR

Miércoles 08 de Julio de 2026

Guerrero, México

Cultura  

Ícaro Ediciones cumple seis años de vuelo e independencia editorial en Guerrero

La iniciativa especializada en poesía sobrevive a un entorno adverso marcado por la falta de políticas culturales y el interés por la lectura

Marzo 19, 2026

Ejemplares de algunos de los libros editados por Ícaro en estos seis años Foto: Tomada de internet

Óscar Ricardo Muñoz Cano

La editorial guerrerense Ícaro Ediciones cumple este mes de marzo seis años de existencia a pesar de tenerlo todo en contra: es de Guerrero, un estado donde poco se lee; es independiente donde desde el gobierno no se trabaja en torno a la producción editorial, y es de poesía, género literario que también se le muy poco.
“Sí, la poesía es muy poco consumida y está muy difícil, pero nosotros vamos a seguir resistiendo mientras haya oportunidad de seguir haciendo libros”, aseguró el poeta y editor Úlber Sánchez Ascencio, quien afirmó que “son ya seis años aquí y eso algo nos dice”.
En charla telefónica a Chilpancingo, donde radica, recordó que fue en marzo de 2020 cuando apareció su primer libro, Canción de la tijera en el ovillo, del mexicano Francisco Trejo, y a la fecha cuentan ya con alrededor de veinte títulos.
Desde hace muchos años, relató, a la par de su gusto por escribir y leer poesía desarrolló también el afecto por los proyectos editoriales y “en algún momento pensé que quería publicar, aunque suene muy arbitrario, lo que me gusta, lo que me late, aquellas propuestas estéticas que me llamen la atención, a pesar de que yo sabía que era aventurarse en un proyecto invendible como la poesía”.
No obstante, primero fueron fanzines y revistas en colaboración con el colectivo cultural Tarántula Dormida, de Carlos Ortiz, con quien incluso desarrollaron una colección de plaquettes de poesía guerrerense.
“De ahí me vino la idea de hacer un proyecto más en forma, más profesional y por ahí del 2018 fue que todo empezó a cuajar la idea cuyo nombre siempre tuve en la cabeza: Ícaro”.
Al respecto, abundó, “siempre tuve la fascinación por el mito icariano (Ícaro, joven que no hizo caso de la advertencia de su padre y voló demasiado alto para escapar de la isla de Creta, donde eran cautivos), algo que siempre he tenido muy presente, y por eso el nombre de la editorial.
“En compañía de amigos como el pintor cubano Rubén Iglesias empezamos a trabajar con el logo de la propia editorial y con el primer libro: Canción de la tijera en el ovillo, de Francisco Trejo, mismo que salió impreso en marzo del 2020, justo al empezar la pandemia de Covid-19, “sin saber eso, que tendríamos que atravesar una pandemia”.
Aquel libro es parte de la primera colección –Colección Tipográfica–, que siempre se pensó para poetas foráneos, ya sea de otros estados u otros países, y actualmente está compuesta por trabajos de gente como el chiapaneco Balam Rodrigo o el uruguayo Rafael Courtoisie.
“Después empezamos con la colección Poetas Guerrerenses, pensada con ilustraciones e imágenes y a la fecha contamos con gente como Antonio Salinas, Adriana Ventura, Angélica Barrera, Xitlalitl Rodríguez y otros”.
A estas dos colecciones se suma otra colección más que es coordinada por el también poeta Jesús Bartolo y que lleva por nombre Perro de Agua que, aceptó, es una colección ecléctica que reúne a diferentes poetas del país cuyas diferencias con las otras colecciones radica en el trabajo editorial y el diseño.
Por si fuera poco, en 2022 editaron un primer libro de teatro: Amor y medio para deseos enteros, de Gabriel Brito Camacho, “y esperamos este año empezar a publicar narrativa”.
Sánchez Ascencio aceptó que estos años no han sido fáciles, “somos una editorial independiente que tiene todo en contra: es de Guerrero, es de poesía y sin embargo uno quiere que estar ahí apostando su capital para poder producir”.
Ante ello, “es que nos hemos diversificado, hacemos trabajos de coinversión, ofrecemos servicios editoriales con la idea de conseguir capital y continuar con este proyecto al que queremos seguir manteniendo, seguir vigentes”, recordando que están presentes en diversas ferias de libro y librerías del país, pero principalmente a través de página en Facebook.
Yo no sé, reflexionó finalmente, “si se pueda a nivel nacional pero sí a nivel estatal: queremos dejar una huella de lo que estamos haciendo con la poesía, con Ícaro ediciones”, en medio, aceptó, de un panorama cultural desolador donde desde el estado se ha dejado de trabajar en torno a la producción editorial con los autores guerrerenses.