Staff / Agencia Reforma Ciudad de México Un par de manuscritos que son testimonio de dos lenguas indígenas mexicanas extintas se integraron a la Memoria del Mundo de la UNESCO, en su capítulo regional. Se trata de un confesionario en lengua barbereña y un vocabulario ópata. La representante de México en el Comité Regional para … Continúa leyendo Integra la UNESCO a la Memoria del Mundo a dos manuscritos de lenguas indígenas de México ya extintas
Febrero 20, 2025
Staff / Agencia Reforma
Ciudad de México
Un par de manuscritos que son testimonio de dos lenguas indígenas mexicanas extintas se integraron a la Memoria del Mundo de la UNESCO, en su capítulo regional.
Se trata de un confesionario en lengua barbereña y un vocabulario ópata.
La representante de México en el Comité Regional para América Latina y el Caribe de la UNESCO, Martha Romero, explicó que estos ejemplares permanecen bajo resguardo de la Biblioteca Nacional de la UNAM.
“El hecho de que exista este registro de las lenguas hoy extintas, nos ayuda a que podamos conocer cómo fue la evolución de una lengua, cómo se utilizó, cómo se escribía, cómo se hablaba, etcétera”, apuntó la funcionaria.
La también coordinadora de la Biblioteca Nacional comentó que desde el punto de vista lingüístico, son piezas de información importantes para la historia de las lenguas habladas en Latinoamérica.
El primer manuscrito es un confesionario elaborado por Juan Cortés en 1798, el cual contiene oraciones de la doctrina cristiana y un método para confesar en lengua barbereña, que se hablaba en el norte de México.
“Estos libros eran de uso continuo y se utilizaban para la evangelización y el entendimiento entre ambas culturas”, detalló Romero, en referencia a las culturas indígena y española en la época colonial.
Fue elaborado dentro de comunidades indígenas, lo que refleja el contacto cultural y religioso.
El segundo documento, titulado Arte de la lengua teguima y vocabulario de la lengua ore, realizado por Natal Lombardo entre 1685 y 1698, recoge escritos en ópata, lengua extinta que se habló en Sonora.
Este tesoro lingüístico y antropológico se estimaba perdido y ahora representa el único diccionario colonial de esta lengua.
El programa Memoria del Mundo, establecido en 1992, tiene como objetivo preservar y garantizar el acceso al patrimonio documental de la humanidad, mediante el reconocimiento de su importancia frente a amenazas como saqueos, guerras y falta de recursos.