En un recuento de El Sur, se muestra que la titular de la dependencia, Aída Melina Martínez Rebolledo, recibió críticas de la comunidad cultural desde el inicio de su gestión, que se recrudecieron con el homenaje a Rubén Figueroa Figueroa en noviembre. Las actividades organizadas, sin mayor trascendencia, “no sirven de mucho y menos cuando se realizan de manera abrupta e intermitente”, se necesita más en un estado tan complejo como Guerrero, señala el especialista Javier Reyes Martínez. Se cancelaron proyectos a largo plazo como la Compañía Estatal de Danza Contemporánea y otros que encabezaba el destacado maestro Serafín Aponte
Diciembre 30, 2025
Óscar Ricardo Muñoz Cano / Primera de dos partes
Fuera de la controversia generada por el homenaje realizado este año por la Secretaría de Cultura (Secultura) de Guerrero al exgobernador Rubén Figueroa Figueroa, pieza importante de la represión y la violencia de Estado durante la llamada guerra sucia, lo cierto es que con base en los hechos el trabajo de esta dependencia ha sido pobre este 2025, al igual que los años anteriores.
De ello ha dado cuenta El Sur con documentos, cifras y entrevistas en sus recuentos anuales correspondientes y éste no es la excepción: el tipo de actividades realizadas demuestran que la idea que tiene la administración encabezada por Evelyn Salgado Pineda en torno a la Cultura se limita al folclor o a las actividades de animación y una revisión a su propia agenda muestran igualmente que la Secultura ni siquiera toma muy en cuenta su Programa Sectorial 2022-2027, mismo que se elaboró a espaldas del Consejo Estatal de Cultura y que no hizo público, yaciendo en el limbo de internet desde hace dos años.
Luego de que para este 2025 el Congreso de Guerrero asignara a la Secultura apenas 640 pesos más de presupuesto que el año anterior (19 millones 927 mil pesos con 60 centavos), éste tenía consideradas 25 actividades destacando las ferias, los festivales y las semanas culturales, dejando de lado, como ha ocurrido durante esta administración, el cuidado a la infraestructura, los programas reales de capacitación cultural o la creación de públicos, programas a los cuales apenas se le asignaron recursos. (El Sur, edición del 4 de enero, 2025).
Además, hubo proyectos de los que se desconoce si se llevaron a cabo, siendo los casos un Programa de Estímulos a Trayectorias Artísticas: Guerrero brilla con tu talento, al que se le asignaron 300 mil pesos; un Programa Formativo de Gestión Cultural Amor con amor se paga, con 200 mil; otro Programa de publicaciones editoriales de Guerrero: Escribir para transformar, con 305 mil pesos; el programa Tejiendo Comunidad para Transformar la cultura con 500 mil pesos y el Programa Tejiendo para la equidad: capacitación cultural con perspectiva de género con 100 mil pesos.
No hay evidencia en las redes sociales ni en los comunicados de la Secultura que dichos proyectos como tales, aprobados por el Congreso para este 2025, se hayan llevado a cabo y de hecho, la titular de Cultura, Aída Melina Martínez Rebolledo, tampoco compareció este año ante el Congreso como parte de la glosa del Cuarto Informe de Gobierno de la gobernadora Salgado Pineda que, disponible en Internet, destaca actividades como Guerrero en los Pinos en su cuarta edición, que sólo presume folclor y artesanías en la Ciudad de México; la falsa idea de que por primera vez se publica una colección editorial en Guerrero (anteriormente se realizaron en 2012 y 2013 con el apoyo de la Secretaría de Cultura federal), y las semanas culturales Juan Andrew Almazán, en Ometepec; la General Nicolás Bravo Rueda, de Chilpancingo y la General Juan Álvarez Hurtado, de Atoyac, que para este 2026 se dejarán de realizar, al igual que el programa Espacios Culturales para la Paz, y otros más. (El Sur, edición del 27 de diciembre, 2025).
Por otro lado, y luego de que El Sur diera a conocer que durante esta administración estatal que al menos 60 municipios de los 85 del estado no habían sido atendidos culturalmente (El Sur, edición del 27 de diciembre, 2024), la Secultura puso en marcha –fuera de presupuesto– las Jornadas Culturales por la Paz.
La idea fue la de visitar a aquellos municipios olvidados y ofrecer en un día solamente talleres artísticos exprés –principalmente de pintura y manualidades– y espectáculos como cuentacuentos o musicales para niños.
Lamentablemente, explicó el doctor en Bienestar Social y Políticas y Derechos Culturales por el Boston College, además de especialista en políticas culturales– Javier Reyes Martínez, esto no sirve de mucho y menos cuando se realiza de manera abrupta e intermitente: unas cuantas visitas a principios de año y otras tantas hacia finales del mismo.
“Hay estudios que destacan que la participación cultural, las artes, pueden de alguna manera contribuir a la construcción de comunidad, a mejorar el bienestar de los individuos, pero la violencia que se vive particularmente en el estado de Guerrero obedece a causas estructurales mucho más complejas que necesitan más que un espectáculo o actividades de animación, que se deciden desde el escritorio de las instituciones culturales y que no se construyen desde las propias comunidades”.
Con eso, agregó en charla telefónica, disminuye el potencial efecto-beneficio de la cultura, ya que son actividades de un día, sin seguimiento, sin continuidad en el tiempo.
Y una revisión rápida a la agenda de los últimos cinco meses de la Secultura, confirma lo anterior: talleres y presentaciones artísticas, pero en su mayoría sueltos o como parte de ferias, festivales o semanas culturales, siendo Acapulco, Chilpancingo, Taxco e Iguala los municipios más beneficiados.
A destacar, éste último municipio, Iguala, de donde es originaria tanto la titular de la Secultura Martínez Rebolledo y la gobernadora Salgado Pineda, ofertándose entre septiembre y diciembre 22 actividades.
Así, es evidente que muy poco se ha hecho, como plantea tan sólo en el primer párrafo de la presentación del propio Programa Sectorial de Cultura de esta administración, para que la cultura y las artes sean “elementos fundamentales para consolidar el cambio de valores, mentalidades y conductas que representan en esencia la Cuarta Transformación de la vida pública en el estado de Guerrero”.
Además, muchas de esas actividades enlistadas en la agenda de la Secultura fueron realizadas con el apoyo de los programas federales bipartitas: el de Acciones Culturales Multilingües y Comunitarias (PACMYC) en Guerrero con un millón 500 mil pesos, el de Desarrollo Cultural Infantil Alas y Raíces con 250 mil pesos y el de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) de Guerrero con 400 mil pesos, pero principalmente con el del Programa de Apoyo a Instituciones Estatales de Cultura (AIEC) que este año entregó a Guerrero 2 millones de pesos.
En ese sentido, ya se invirtieron para el proyecto Transformando la niñez en el Museo de la Máscara: un espacio de aprendizaje y creatividad 2025, 150 mil pesos; para el Manos creadoras guerrerenses 2025, 650 mil pesos; para el Tercer Seminario Estatal de Fomento a la Lectura y el Primer Encuentro entre Escritores y Escritoras Jóvenes Leer Transforma, 650 mil pesos; para el Faro Transformando Guerrero 2025, 80 mil pesos, y para el de Arte y Cultura: transformando la creatividad y la expresión guerrerense 2025, 470 mil pesos.
Lo anterior, según el reporte Ejercicio y destino del gasto federalizado y reintegros periodo: tercer trimestre julio-septiembre 2025 del gobierno del estado –del cual tiene copia El Sur–, que además incluye un Proyecto cultural Eloína López Cano, del Centro Cultural Acapulco, con un millón 7 mil 379 pesos con 49 centavos.
Es de llamar la atención que al cierre de este año, dicho proyecto, que incluiría la reconstrucción del auditorio Eloína López Cano, aún no ha sido concluido, al igual que el resto de la remodelación del centro cultural tras el impacto del huracán Otis sobre Acapulco en 2023 y de John en 2024 y que está a cargo de grupo Carso, del empresario mexicano Carlos Slim.
El homenaje, sólo una más
Si bien es la primera ocasión en muchos años que las comunidades culturales coinciden y se han unido para exigir que la secretaria Martínez Rebolledo renuncie al cargo, esto no inició con el homenaje que realizó la Secultura el pasado 9 de noviembre en Huitzuco al exgobernador Rubén Figueroa Figueroa.
De hecho, desde el inicio de la administración estatal se anticipaba un retroceso de unos 50 años en las políticas culturales para el estado y de ello hablaron en su momento el doctor en Bienestar Social y Políticas y Derechos Culturales Javier Reyes Martínez y el escritor Federico Vite, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. (El Sur, ediciones del 18 de octubre y 30 de diciembre, 2021).
Mientras que el primero señalaba que “colocar a un experto en educación (Martínez Rebolledo) en la Secretaría de Cultura, parecería un retroceso como de 50 años”, el segundo aseguró: “Aída Melina Martínez es gente de confianza para la gobernadora (Evelyn Salgado Pineda) y el padre de la gobernadora (Félix Salgado Macedonio); vemos, me temo, los coletazos de un nuevo cacicazgo”.
La toma de protesta al Consejo de Cultura de Chilpancingo, que fue constituido violando la Ley Número 239 para el Fomento y Desarrollo de la Cultura y las Artes del Estado de Guerrero (El Sur, edición del 21 de diciembre, 2021); mentir sobre que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) elaboraría la convocatoria para elegir al nuevo director de la Orquesta Filarmónica de Acapulco, situación que negó el propio INBAL (El Sur, edición del 9 de septiembre, 2023), o mentir –otra vez– sobre un convenio anunciado el 23 de noviembre de 2021 a través de un boletín oficial entre la Secultura de Guerrero y el propio INBAL para fortalecer a la Compañía Estatal de Danza Contemporánea, que también negó el propio Instituto a través de la solicitud de información número 330018524000363, de 2024, dejaron en su momento en entredicho el trabajo realizado.
De igual manera, la cancelación de los proyectos de danza contemporánea del bailarín y coreógrafo Serafín Aponte (El Sur, edición del 6 de noviembre, 2021), el fin de las muestras estatales de teatro desde el principio de la administración o el recorte salarial a los integrantes de la Orquesta Filarmónica de Acapulco, igualmente desde el inicio de la administración estatal.
Ante ello, recién el año anterior, miembros de la comunidad cultural no veían con malos ojos no sólo la destitución de Martínez Rebolledo, sino la desaparición de la propia Secretaría de Cultura, para devolverle su estatus anterior de Instituto. (El Sur, edición del 28 de diciembre, 2024).
Así, el hecho de que la dependencia realizara tal homenaje a Figueroa Figueroa, sólo detonó algo que se gestó desde el principio, sumándose además la indignación y la censura por parte de víctimas de la guerra sucia, organizaciones sociales y comunidades culturales, quienes exigieron una disculpa pública al gobierno del estado encabezado por Evelyn Salgado Pineda y la destitución de su secretaria de Cultura. (El Sur, ediciones del 11, 12, 13, 24, 25, 28 de noviembre y 1, 6, 9, 12 y 24 de diciembre, 2025).
Lamentablemente, mientras la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en un comunicado del 12 de noviembre solicitaba al gobierno de Guerrero una serie de medidas incluyendo disculpas públicas, Martínez Rebolledo ofreció unas sólo a través de redes sociales, mismas que fueron rechazadas por gran parte del sector social y cultural de Guerrero (El Sur, edición del 24 de diciembre, 2025).
Al cierre de este recuento, y en un documento que disponible en internet, a la fecha suma casi 700 nombres de artistas, promotores culturales, luchadores sociales, investigadores, maestros y sociedad civil, no sólo de Guerrero, sino de otros estados del país, señalan que “desde que se realizó dicho homenaje hemos exigido la disculpa pública por parte de la representante del Estado, es decir, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, y dichas disculpas deben ser dadas en el Congreso del estado, en donde deben estar las personas agraviadas o, al menos, ser invitadas, y sugerimos una transmisión en vivo, tanto en canales digitales como en el medio público del Gobierno de Guerrero”.
A la fecha, el silencio desde Casa Guerrero continúa.
