Algunos atribuyen el hecho a la falta de interés de la actual administración municipal hacia la cultura
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Septiembre 05, 2017
Diversos escritores lamentaron que para esta edición de la Feria Internacional del Libro de Acapulco (FILA) sólo se tenga considerado un presupuesto de 500 mil pesos, pero indicaron que habrá de hacerse mucho trabajo para sacar adelante dicha actividad.
Además y en entrevistas por separado, también llegaron a considerar en la posibilidad de despojarla del nombre Internacional, por uno más ad hoc a su nueva realidad o de plano, de suspenderla para no “aferrarse a demostrar que la incompetencia puede convertirse en norma, condición y convicción”.
Fue el propio director de Cultura de Acapulco, Julio Zenón Flores Salgado, quien reveló a El Sur (edición del 5 de agosto de 2017) que no se pudieron conseguir más recursos, incluyendo los 2 millones de pesos asignados por el gobierno federal en su Presupuesto de Egresos de este año.
Para el escritor y especialista en marketing cultural, Javier Reyes Martínez, “por un lado genera cierta molestia y animadversión el hecho que la feria cada vez tenga menos presupuesto cada año (medio millón de pesos el año anterior, un millón en 2015 y millón y medio de pesos en 2014), pero por otra parte, refleja la congruencia de este gobierno (municipal), es decir, es una administración a la que no le interesa la cultura y se muestra coherente y consistente con eso”.
No obstante, el ganador del Premio Estatal de Cuento y Poesía María Luisa Ocampo en 2010 más que desaparecer la feria, “algo que se tendría que hacer, tendría que pensarse de otra forma, con otras características para ajustarse a ese presupuesto; 500 mil pesos es muy poco, pero igual, si se lo plantean podrían hacer algo decoroso, digno, (pero) no va a alcanzar el adjetivo de Internacional porque eso sí cuesta”.
Del mismo modo opinó el escritor Ricardo del Carmen Gallardo quien dijo que “con esos 500 mil (pesos) el resultado será mediocre y si el gobierno le quiera apostar a eso pues que lo haga”.
Una feria bien hecha cuesta mucho más, dijo el ganador del Premio Estatal de Cuento Elena Garro 2016 “y veo que la feria (del libro) de Acapulco desde la primera ha venido en detrimento; creo que el gobierno no le apuesta a ella mientras maneja un discurso donde la cultura es un referente importante”, criticó.
Mientras tanto, el escritor Andrés Monroy comentó: “creo que lo mejor que podría hacerse en la circunstancia actual es cancelar la feria; hacer lo opuesto es aferrarse a demostrar que la incompetencia puede convertirse en norma, condición y convicción. En mi opinión, esto último (continuarla) resultaría a la larga más dañino, no sólo para el evento, que no deja de ser sino una actividad como tantas que depende de la capacidad o incapacidad del funcionario en turno o de su humor o de su sensibilidad, sino para la misma autodefinición de la ciudad”, dijo el ganador del pasado Concurso Estatal de Cuento Letras Surianas 2016.
Tras señalar la falta de capacidades económicas, organizativas e intelectivas de quienes dirigen los destinos de la cultura en el municipio, agregó: “no podemos permitir que el ridículo nos defina; ellos sí, si gustan, el director de Cultura municipal, sus jefes, ellos sí pueden”.