Israel Sánchez / Agencia Reforma Ciudad de México Lo que pudo haberse resuelto con una sencilla aclaración sobre si hubo plagio o no, terminó con el historiador Pedro Salmerón mostrando poca disposición al diálogo. Sucedió en el encuentro virtual sostenido con los miembros del Laboratorio de Imaginación Histórica (Labih), proyecto de divulgación que hace unos … Continúa leyendo Lamentan historiadores desplante de Pedro Salmerón sobre presunto plagio de proyecto
Marzo 08, 2025
Israel Sánchez / Agencia Reforma
Ciudad de México
Lo que pudo haberse resuelto con una sencilla aclaración sobre si hubo plagio o no, terminó con el historiador Pedro Salmerón mostrando poca disposición al diálogo.
Sucedió en el encuentro virtual sostenido con los miembros del Laboratorio de Imaginación Histórica (Labih), proyecto de divulgación que hace unos días señaló las semejanzas entre su labor y las pretensiones del nuevo programa gubernamental Sembrando Historia, que dirige Salmerón, por lo que pidieron reconocer si los habían tomado como inspiración.
“La verdad es que la reunión sí fue, si se le puede llamar diálogo, un diálogo muy vertical”, apunta en entrevista Francisco Peralta, parte de los jóvenes historiadores que en agosto de 2022 fundaron el Labih, originalmente llamado Sembradores de Historia.
“No había intención ni siquiera de escuchar”, prosigue el egresado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).
Y es que, después de haberles dicho que en realidad no se trataba más que de una coincidencia, Salmerón quería dar por cerrado el caso a través de un comunicado conjunto.
Los jóvenes, no obstante, rechazaron la propuesta para evitar que se sobreentendiera que habían recibido algo de parte de las autoridades a cambio de desdecirse; y sugirieron, en cambio, que Sembrando Historia simplemente respondiera por su cuenta.
“En ese momento, no sé, se colmó la paciencia de Pedro (Salmerón), yo creo, ya no quiso escuchar nada más y se salió, abandonó la reunión. Y todos los funcionarios que estaban acompañándolo lo siguieron”, narra Peralta, impresionado por el hecho de que nadie haya dado la cara tras el desplante del historiador.
“A nosotros nos pareció sorprendente, surreal incluso; ese fue el nivel del diálogo. Prácticamente, nos dejaron ahí colgados, con el teléfono en la mano”.