Agencia Reforma Ciudad de México Como activista a favor del desarme nuclear, al escultor Pedro Reyes le disgustó la cinta Oppenheimer (2023) por, a su parecer, trivializar el tema de la bomba atómica. Específicamente, sostiene el artista mexicano, porque la película dirigida por Christopher Nolan es omisa respecto a las consecuencias del desarrollo de esta … Continúa leyendo Llega al streaming el corto documental antinuclear Bajo la nube, de Pedro Reyes
Enero 25, 2025
Agencia Reforma
Ciudad de México
Como activista a favor del desarme nuclear, al escultor Pedro Reyes le disgustó la cinta Oppenheimer (2023) por, a su parecer, trivializar el tema de la bomba atómica.
Específicamente, sostiene el artista mexicano, porque la película dirigida por Christopher Nolan es omisa respecto a las consecuencias del desarrollo de esta arma de destrucción masiva; “nunca te muestra a las víctimas”, dice vía Zoom.
“Me pareció que uno podía interpretar, como desde arriba de la nube (nuclear), esta idea de que el que hace la bomba (el físico J. Robert Oppenheimer) se vuelve una especie de personaje torturado porque adquiere poderes sobrenaturales con los que puede destruir el mundo.
“Pero nunca habla de las personas que están debajo de la nube, que son las personas que sufren las consecuencias: la piel carbonizada, las deformaciones congénitas o las leucemias, y todo este tipo de enfermedades que son producto de la radiación”, reclama Reyes (Ciudad de México, 1972).
Ese cambio de perspectiva para dar a conocer el otro lado de esta realidad es lo que el creador interdisciplinario hizo en el cortometraje antinuclear Bajo la nube (2023), su debut cinematográfico, que llegó a la plataforma de streaming MUBI este 23 de enero.
Se trata de una pieza documental de apenas 23 minutos donde Reyes reúne el testimonio de integrantes de pueblos indígenas en Nuevo México que han padecido el “colonialismo nuclear”, entre detonaciones, extractivismo de uranio y mal manejo de residuos “y que, a la fecha, siguen sufriendo las consecuencias de ese legado”, condena el creador.
“Porque, de alguna forma, están secuestrados por la industria nuclear, que es como la industria local.
“Entonces, los activistas que entrevisté sufren las consecuencias de esta radiación, pero también son marginalizados por su propia comunidad porque también es una fuente de empleos. Y es como un tema del que no se puede hablar”, detalla quien realizara este corto para la exposición DIRECT ACTION, organizada por SITE Santa Fe, en Nuevo México, un espacio para el arte contemporáneo.
Reyes, quien ya presentó este trabajo en el país dentro de la muestra Amnesia Atómica, realizada en el Museo Anahuacalli hace unos meses, confiesa haber radicalizado su postura antinuclear, sobre todo a partir de comprender cómo la minería de uranio contamina los acuíferos y contribuye a la escasez de agua potable.
De ahí que concibiera un trabajo crítico contra la industria energética nuclear, que actualmente muchos postulan como una alternativa sustentable frente al uso de combustibles fósiles.
“Te presentan a la energía atómica como algo limpio, y muchos ecologistas la ven con esperanza porque, según esto, no tiene emisiones de carbono; pero no es verdad. Para la extracción del uranio usas combustibles fósiles, y además dejas radioactivos esos acuíferos. Entonces, pues no tiene nada de ecológico”, remarca Reyes.
“No es un ángulo popular, y a muchos ecologistas les va a molestar, pero sí hacemos un esfuerzo en la película de decir: ‘la solución es la energía solar, la solución es la energía eólica’, o sea, energías renovables”.